dijous, 18 de desembre de 2014

Todo esfuerzo tiene su recompensa - MITJA VILANOVA I LA GELTRÚ

Se acaba mi sueño en Donosti. Estoy en una nube. ¡Ha estado un fin de semana espectacular!

Ahora quiero darle un descanso a mis piernas (además se lo debo a mi familia), pero mi compañero Fede me envía un mensaje diciéndome que se ha apuntado a la Mitja Marató de Vilanova i la Geltrú.

Me lo pienso un par de días, y finalmente me apunto. Él siempre se ha apuntado a las carreras que yo hago, y ahora creo que tengo que hacer el esfuerzo para no dejarlo solo.

Aún así, decido hacer dos semanas de medio “vacaciones” de correr, y sólo salgo dos días a la semana (martes y domingos). Después de este mini break, comienzo a entrenar, aunque sin una preparación especial. Intento hacer un día con mis amigos de Los Martes, un día de series y un día de tirada larga por montaña con un perfil un poco más duro.

Las semanas van pasando, y llega el día 14 de diciembre. La última semana no he tenido buenas sensaciones y lo que pasará hoy es todo un enigma.

He quedado con Fede a las 7:45h en Esparreguera. Lo paso a buscar y vamos hacia Vilanova. El trayecto no es muy largo, y sobre las 8:30h ya estamos aparcados al lado de las pistas deportivas.

Vamos a buscar nuestros dorsales y obsequios (camiseta).

Volvemos al coche y cogemos nuestras maletas. Hace frío, pero parece que el día nos respetará y que no lloverá.

Esperamos unos 30’, ya que todavía es muy pronto. Nos hacemos alguna foto y recibimos varios mensajes de ánimo de compañeros (Jordi, Patricia, otrolocoquecorre).  Recuerdo un tweet donde mi hermano (Jordi) me dice: “Apuesto por el sub 1h40 de @xyecrespo, con la mejor compañía posible @fedecarrillosrus”. Yo le contesto que se ven muy bien los toros detrás de la barrera (él está en casa calentinto, ¡jaja!)

¡Que frío hace!
Sólo falta media hora para comenzar, y vamos hacia la zona de guardarropía. Nos sacamos la ropa, decidimos qué ponernos (le haré caso a mí “Mister” Pedro Nimo, y solo llevaré una pantalón corto y una camiseta corta) y salimos al exterior.

Comenzamos a trotar suavemente por la pista de atletismo, y decidimos el ritmo que llevaremos. La idea/objetivo es ir a 4’50” de media, pero el perfil de la carrera recomienda hacer una primera parte más rápida (ligera bajada y bastante plano) y después en la parte final (8km aproximadamente) coger un ritmo más cómodo, que permita conseguir el objetivo.

Como mi Garmin murió hace unos días, y el nuevo no vendrá hasta pasado Reyes, me tendré que fiar del ritmo que me ponga mi compañero Fede.

Faltan unos 10’. Salimos de las pistas y nos vamos hacia la calle que hay al lado, donde está la salida de la Mitja. Hacemos un par de subidas y bajadas y estiramos un poco.

Nos posicionamos, y esperamos la señal de salida.

A las 10h en punto, comienza la Mitja. Los primeros metros son en ligera subida y encima hay bastante gente, cosa que dificulta mucho el poder coger un buen ritmo, pero hay que tomárselo con calma, y no pagarlo más adelante.

Cuando llevamos un par de kilómetros, la cosa se normaliza y ya tenemos en nuestras piernas un ritmo que nos deja ir bastante cómodos, o esta es mi impresión. Fede no tiene la misma impresión y hace cara de ir un poco más justo. Pero ya sabemos cómo es él, siempre sufre al principio y después al final le vienen las prisas y las fuerzas y no hay quien lo coja.

Entre el kilómetro 4 y 5, viene el tramo que repetiremos entre los kilómetros 20 y 21. Intento coger alguna referencia que me permita conocer más tarde la distancia que me faltará para llegar a meta. Más o menos lo dejo grabado en mi cabeza, ¡a ver si me sirve después!

Pasamos por el kilómetro 5 y las sensaciones son muy buenas. Ahora viene un tramo del recorrido que hace bajada, donde podremos ganar fácilmente unos segundos al reloj.

Hacemos toda la bajada y llegamos a la rotonda que nos lleva hacia la zona del Puerto y la Playa del Far (donde muchas veces Esther, Ona y yo vamos en verano a bañarnos).

En esta zona comienza un tramo (kilómetro y medio aproximadamente) que pasa por dentro de la zona de puerto. Es una zona con poca animación, pero la vista se distrae mirando las barquitas, barcos y yates que hay amarrados.

Hecho este trozo, volvemos al paseo de la playa.

Antes de pasar por el kilómetro 10, le pido a Fede que me de alguna referencia del tiempo que llevamos. No sé cuánto llevamos, pero me veo muy bien.

Al pasar por el kilómetro 10, me pregunta qué tiempo deberíamos llevar para hacer nuestro objetivo. Primero le digo que 45’, pero después de volverlo a calcular, le digo que deberíamos ir sobre los 49’ (exactamente 49’10”).

Él mira su reloj y me dice que llevamos unos 48’ (me mintió, y una vez finalizada la carrera supe que habíamos pasado los primeros 10 kilómetro en 46’).

Me creo el tiempo que me ha dicho, y esto me anima. Hemos hecho los primeros 10km y llevamos unos 70” de margen, que ya necesitaremos más adelante.

Le comunico que ahora tenemos que coger un ritmo de crucero, o sea, 4’45”. Y continuamos así, hasta que llega la parte de subida por la Rambla y la maldita carretera que nos lleva a Cubelles.

Primero el pie derecho, después el pie izquierdo, vamos pasando las primeras dificultades. No hay síntomas de aflojar, por tanto, entramos en la carretera de Cubelles bastante enteros.

Es una carretera de subidas y bajadas, que transcurre entre los kilómetros 16, 17 y 18.

Hacemos la ida bastante bien, y a la vuelta consigo pasarla, pero comienzo a notar que ya llevo muchos kilómetros y sufriremos en los 3 últimos.

Ahora Fede ya ha calentado (¡Jaja!) y parece que está muy fresco. Le digo que voy un poco cascado, y que no podré apretar.

Entramos de nuevo a Vilanova y comenzamos a ver más gente. Hacemos la recta que nos hace pasar por el kilómetro 19 y volvemos hacia la zona del kilómetro 20.

Pasamos el cartel del kilómetro 20 y aquel tramo grabado en la memoria se ha borrado. Es una pequeña subida, pero las fuerzas ya están muy justas. Cada vez veo un poco más lejos a Fede, y llega un momento que decido pararme. Fede se gira y cuando me ve caminando, me grita: “¡Corre, no te pares! ¡Cómo te pares te doy una ostia! (psicología heavy, ¡Jaja!).

Vuelvo a ponerme a correr, aunque a un ritmo muy flojo (o esto creo yo). Mi cabeza comienza a pensar que ya no podré conseguir el objetivo. No tengo ninguna referencia, y por las sensaciones creo que no lo conseguiremos.

Paso como puedo el tramo de subida, hago la bajada, y a falta de 300 metros, vuelvo a hacer otro intento de pararme, pero vuelve Fede, que se pone detrás de mí y me empuja.

Un poco decepcionado y pensando que ya está todo perdido (y esta vez tan cerca de la meta), conseguimos entrar a la pista de atletismo. Ya sólo quedan 97 metros.

Justo en ese momento, Fede me dice que mire el marcado de la llegada. Lo miro y veo que marca 1:39:14. Mi cabeza vuelve a pensar y compruebo que si apreto un poco podré ser sub 1h40.

Las piernas vuelven a coger fuerzas, la cabeza dice que sí puede (¡ahora!), y en mi cara se dibuja una gran sonrisa.

Hacemos este tramo y conseguimos parar el reloj en 1:39:44.

Una vez pasada la línea de llegada, le doy las gracias a mi compañero, mi gran escudero, y una gran liebre. Me ha llevado engañado todo el rato, y ahora entiendo por qué se ha puesto tan nervioso en el kilómetro 16 cuando me ha visto guardar los guantes (él se pensaba que estaba mirando el móvil para ver qué tiempo llevaba), o su afán de empujarme en el último tramo. Él sabía en todo momento como íbamos, y ahora se lo agradezco mucho.

Feliz de conseguir los objetivos

Recogemos las bebidas, bolsa de obsequios, la mochila y nos vamos a estirar y ducharnos (¡con agua caliente!).

Al salir de la ducha, vamos a comprobar la clasificación final. Vemos que hemos quedado 351 (Fede) y 352 (yo) con un tiempo neto de 1:39:30h. Són 4’25” menos que en la Media Maratón de Somontano (Barbastro) y mi actual mejor marca. Fede también ha mejorado su mejor marca en esta carrera, que era de 1h41’.

Hace un año mi mejor tiempo era 1:45:44 y ahora soy sub 1h40. Estoy emocionado, contento, feliz. Pero falta hacer crítica, y para mejorar todavía más hace falta reforzar mi fuerza mental. No puedo aflojar tan cerca del final, tengo que hacerme más fuerte mentalmente. Lo entrenaremos, lo intentaremos.

Como siempre agradecer a todos los que están siempre conmigo (Esther, Ona, Jordi, Sergi, …), los nuevos (Patricia, otrolocoquecorre, Pedro Nimo, …) y al crack de Fede.

Ahora la semana que viene haré una carrera de 5km a Viladecans (el pueblo de mi mujer). Esta carrera la hago, no por iniciativa propia, sino para volver a ver con un dorsal a mi hija (Ona), que hará una carrera de 400m y me volverá a ganar en el número de medallas que tenemos cada uno.


Nos vemos.

Tot esforç té la seva recompensa - MITJA VILANOVA I LA GELTRÚ

S’acaba el meu somni a Donosti. Estic en un núvol. Ha estat un cap de setmana espectacular! Ara vull donar-li un descans a les cames (a més li dec a la meva família), però el meu company Fede em fa arribar un missatge que s’ha apuntat a la Mitja de Vilanova i la Geltrú.

M’ho penso dos dies, i finalment m’apunto. Ell sempre s’ha apuntat a les curses que jo faig, i ara crec que haig de fer l’esforç per no deixar-lo sol.

Tot i això, decideixo fer dues setmanes de mig “vacances” de córrer, i només surto dos dies a la setmana (dimarts i diumenges). Després d’aquest mini break, començo a entrenar, encara la preparació no ha estat res especial. Intento fer un dia amb els amics de Los Martes, un dia de series i un dia de tirada llarga per muntanya amb un perfil una mica més dur.

Les setmanes van passant, i arriba el dia 14 de desembre. L’última setmana no he tingut bones sensacions i el que passarà avui és tot un enigma.

He quedat amb el Fede a les 7:45h a Esparreguera. El passo a buscar i marxem cap a Vilanova i la Geltrú. El trajecte no és massa llarg, i sobre les 8:30h ja estem aparcats al costat de les pistes esportives.

Anem a buscar els nostres pitralls i obsequis (samarreta).

Tornem al cotxe i agafem les bosses. Fa fred, però sembla que el dia ens respectarà i que no plourà.

Esperem uns 30’, donat que encara és d’hora. Ens fem alguna foto i rebem varis missatges d’ànims de companys (Jordi, Patricia, otrolocoquecorre). Recordo un tweet que el meu germà (Jordi) em diu: “Aposto pel sub 1h40 de @xyecrespo, amb la millor companyia possible @fedecarrillorus”. Jo li contesto que es veuen molt bé els braus darrera la barrera.

Quin fred que fa!!
Només falta una mitja hora per començar, i anem cap a la zona del guardarroba. Ens traiem la roba, decidim quina portarem (li faré cas al meu “Míster” Pedro Nimo, i aniré només amb un pantaló curt i samarreta curta) i sortim a l’exterior.

Comencem a trotar suaument per la pista d’atletisme, i decidim el ritme que portarem. L’idea/objectiu és anar a 4’50” de mitja, però el perfil de la cursa recomana fer una primera part més ràpida (lleugera baixada i bastant pla) i després en la part final (8km aproximadament) agafar un ritme més còmode, que permeti obtenir l’objectiu.

Com que el meu Garmin va morir fa uns dies, i el nou no vindrà fins passats Reis, m’hauré d’enrefiar del ritme que em posi el meu company Fede.

Faltant uns 10’. Sortim de les pistes i ens anem cap al carrer que hi ha al costat, on està la sortida de la Mitja. Fem un parell de pujades i baixades i estirem una mica.

Ens posicionem, i esperem el tret de sortida.

A les 10h en punt, comença la Mitja. Els primers metres són en lleugera pujada i a sobre hi ha força gent, cosa que dificulta molt agafar un bon ritme, però cal prendre’s les coses amb calma, i no haver de pagar-ho més endavant.

Quan ja portem un parell de kilòmetres, la cosa es normalitza i ja tenim ficat a les nostres cames un ritme que ens deixa anar bastant còmode, o aquesta és la meva impressió. El Fede no té la mateixa impressió i fa cara d’anar una mica justet. Però ja sabem com és ell, sempre pateix al principi i després al final li venen les presses i forces i no hi ha qui l’agafi.

Entre el kilòmetre 4 i 5, ve el tram que repetirem entre els kilòmetres 20 i 21. Intento agafar alguna referència que em permeti conèixer més tard la distància que em faltarà per arribar a l’arribada. Més o menys ho deixo gravat al meu cap, a veure si em serveix després!

Passem pel kilòmetre 5 i les sensacions són molt bones. Ara ve un tram del recorregut que fa baixada, on podrem guanyar fàcilment uns segons al rellotge.

Fem tota la baixada i arribem a la rotonda que ens porta cap a la zona del Port i la Platja del Far (on moltes vegades l’Esther, l’Ona i jo anem a l’estiu a banyar-nos).

Un cop aquí comença un tram (kilòmetre i mig aproximadament) que passa per dins de la zona del port. És una zona amb poca animació, però la vista es distreu mirant les barquetes, vaixells i iots que hi ha amarrats.

Fet aquest tram, tornem al passeig de la platja.

Abans de passar pel kilòmetre 10, li demano al Fede que em doni alguna referència del temps que portem. No sé quant portem, però em veig molt bé.

Al passar pel kilòmetre 10, em pregunta que quan temps hauríem de portar per fer l’objectiu. Primer li dic que 45’, però després de tornar-lo a calcular, li dic que sobre els 49’ (exactament 49’10”).

Ell mira el rellotge i em diu que portem uns 48’ (em va mentir, i un cop finalitzada la cursa vaig saber que vam passar els primers 10 kilòmetres en 46’).

Em crec el temps que m’ha dit, i això m’anima. Hem fet els primers 10km i portem uns 70” de marge, que ja necessitarem més endavant.

Li comunico al Fede que ara hem d’agafar un ritme de creuer, o sigui, 4’45”. I continuar així, fins que arribem a la part de pujada per la Rambla i la maleïda carretera que porta a Cubelles.

Primer el peu dret, després el peu esquerre, anem passant totes les primeres dificultats. No hi ha símptomes d’afluixar, per tant, entrem a la carretera de Cubelles força sencers.

És una carretera de pujades i baixades, que transcorre entre els kilòmetres 16, 17 i 18.

Fem l’anada força bé, i a la tornada aconsegueixo passar-la, però començo a notar que ja porto molts kilòmetres i patirem en els 3 últims kilòmetres que falten.

Ara el Fede ja ha escalfat (Jaja!!) i sembla que està molt fresc. Li dic que vaig una mica cansat, i que no podré apretar.

Entrem de nou a Vilanova i comença a veure més gent. Fem la recta que ens fa passar pel kilòmetre 19 i torna cap a la zona del 20.

Passem el cartell del kilòmetre 20 i aquell tram gravat en la memòria s’ha esborrat. És una petita pujada, però les forces ja estan molt justetes. Cada cop veig una mica més lluny al Fede, i arriba un moment que decideixo aturar-me. El Fede es gira i en veure’m caminant, em fa un crit: “Corre, no te pares!! Como te pares te doy una ostia!! (psicologia heavy, jaja!!).

Torno a posar-me a córrer, encara que a un ritme molt fluix (o això crec jo). El meu cap comença a pensar que ja no podré aconseguir l’objectiu. No tinc cap referència, i per les sensacions crec que no ho aconseguirem.

Passo com puc el tram de pujada, faig la baixada, i a falta de 300 metres, torno a fer un altre intent d’aturar-me, però allà torna a estar el Fede que es posa darrera meu i m’empeny.

Una mica decebut i pensant que ja està tot perdut (i aquesta vegada tant a prop de l’arribada), aconseguim entrar a la pista d’atletisme. Ja només queden 97 metres.

Just en aquest moment, el Fede em diu que miri el marcador de l’arribada. El miro i veig que marca 1:39:14. El meu cap torna a pensar i comprovo que si apreto una mica podré ser sub 1h40.

Les cames tornen a agafar forces, el cap ja diu que ara sí que podem, i a la meva cara es dibuixa un gran somriure.

Fem aquest tram i aconseguim aturar el rellotge en 1:39:44.

Només passar la línia d’arribada, li dono les gràcies al meu company, al meu gran escuder, i una gran llebre. M’ha portat enganyat tota l’estona, i ara entenc perquè s’ha posat nerviós en el kilòmetre 16 quan m’ha vist guardar els guants (ell es pensava que estava mirant el mòbil per veure el temps que portàvem), o el seu afany d’empènyer-me en el tram final. Ell sabia en tot moment com anàvem, i ara li agraeixo molt.
Feliços per aconseguir l'objectiu
Recollim les begudes, bossa, la roba i ens anem a estirar i dutxar-nos (amb aigua calenta!!).

Al sortir de la dutxa, anem a comprovar la classificació final. Veiem que hem quedat els 351 (Fede) i el 352 (jo) amb un temps net de 1:39:30. Són 4’25” menys que a la Media Maratón de Somontano (Barbastro), la meva millor marca fins ara. Fede també ha millorat la seva millor marca en aquesta cursa, que estava en 1h41’.

Fa un any el meu millor temps era 1:45:44 i ara sóc sub 1h40. Estic emocionat, content, feliç. Però cal fer critica, i per millorar encara més cal reforçar la força aquest cap meu. No puc afluixar tan a prop del final, tinc que fer-me més fort mentalment. Ho entrenarem, ho intentarem.

Com sempre agrair a tots els que esteu sempre amb mi (Esther, Ona, Jordi, Sandra, Sergi, ...), els nous vinguts (Patricia, otrolocoquecorre, Pedro Nimo, ...) i al crack de Fede.

Ara la setmana vinent faré una cursa de 5km a Viladecans (el poble de la meva dona). Aquesta cursa la faig, no per iniciativa pròpia, sinó per tornar a veure amb un pitrall a la meva filla (Ona), que farà una cursa de 400m i em tornarà a guanyar en número de medalles.

Ens veiem.


Xavi Crespo

dijous, 13 de novembre de 2014

LA OTRA BEHOBIA

Mi crónica de esta “otra” Behobia comienza el día 15 de Septiembre. Ha sido un lunes muy duro y aposento mi cuerpo en el sofá. Cojo el móvil para ver qué se cuenta la gente por el twitter. Empiezo a mirar los tweets y descubro uno de Patricia Solano donde me felicita, ¿por qué?. Hago click en el link y veo mi foto del concurso que Skechers, running.es y Pedro Nimo han montado para ir a hacer la Behobia 2014.

Me he quedado impresionado, no me lo creo. ¡He ganado! Vuelvo a Donostia, a hacer la MEJOR carrera, con zapatillas nuevas y con un “Mister” y “liebre de lujo”. Durante 10 minutos todavía no me lo creo. Cuando mi mujer sale de dormir a nuestra hija, se lo enseño. Le pregunto si es verdad, si no lo estoy soñando. Ella me dice que no, que he ganado. Rápidamente, ve mi cara de felicidad.

Aviso a mis compañeros de Los Martes y vía twitter me pongo en contacto con Pedro Nimo, running.es y Patricia.

Al día siguiente, Isidro (running.es) me llama, me felicita, me coge los datos para la inscripción y zapatillas, y me comenta que Pedro Nimo ya se pondrá en contacto conmigo. Aquí comienza la parte más dura de toda esta aventura, buscar sitio para dormir. Al final, y después de mucho buscar, encontramos sitio en la Pensión San Ignacio del barrio de Gros. (Agradecer la implicación de Antxon Blanco que me pasó varios contactos, pero todo estaba lleno).

Los días pasan, y finalmente me llega la esperada llamada. Como estoy preparando otra media, quedamos con Pedro Nimo empezar nuestra aventura 6 semanas antes de Behobia.

Dos días después recibo una llamada de COPE Valencia, que van hacerle una entrevista a Pedro Nimo en el programa RUNNING FM de Borja Rodríguez y Suso de la Fuente, y que también quieren conocer mis impresiones sobre este premio.

A partir de ese momento, cada domingo por la tarde recibo un whatsapp de Pedro Nimo con el entreno de la semana, y comienza nuestra andadura hacia esos magníficos 20 km.

Los entrenos pasan acompañados por mis compañeros de Los Martes (Fede, Sandra, Sergio y Jordi) y también algunos en solitario, pero la motivación está por los aires y no me cuesta nada salir.

Skechers Go Run Ride 3, un guante!!
A mitad de este trayecto hacia mi próximo reto, recibo una nueva sorpresa. Me llegan las zapatillas de Skechers, ¡y son dos pares!!! (Go Run 3 y Go Run Ride 3).

Las semanas van pasando, a veces con entrenos muy buenos, otras veces no tan buenos, pero siempre con el apoyo que Pedro Nimo me hace a través de los mensajes que nos vamos enviando.

Por fin llega el fin de semana de Behobia. Salimos a las 16:45h de Sant Esteve de Sesrovires y después de 540km, sobre las 22:30h ya estamos en Donostia. Es el primer viaje largo de Ona (mi hija), pero a pesar de sus 3 años y meses, se ha portado como una campeona.

Llegados a Donostia, encuentro a la persona más servicial que he conocido nunca, Javier de la pensión San Ignacio (c/Iztueta, 5 en el Gros). Me acompaña a aparcar el coche al barrio de Egia (zona de no pago), y se ha desvivido por nosotros todo el fin de semana. ¡¡Muchas gracias!! ¡¡Eskerrik asko!!

Nos vamos a dormir, mañana empieza un largo y bonito fin de semana.

A las 8h ya estamos en pie. A las 9h salimos en busca de algún sitio para poder desayunar. De camino para el Estadio de Anoeta y el velódromo, desayunamos. Recojo el dorsal, la camiseta y entramos en el Velódromo, donde está la Feria del Corredor.

Sólo entrar me hago una foto con mis fans (Esther y Ona) en el stand de la marca que patrocina este evento.

Sigo buscando el stand de Skechers, donde he quedado con la gente de running.es y con Pedro Nimo para realizar un entrenamiento y mini master class de reactivación. Antes veo el stand de la Zurich Marató de Barcelona y puedo saludar a Marisa (prima de mi compañera Sandra Moriana). Hablo un rato con ella y sigo con mi búsqueda.

Al girar el último pasillo, ya veo el stand y a Pedro Nimo. Está hablando con una persona, y me espero. Cuando deja de hablar me presento y nos saludamos. Hasta ahora sólo habíamos hablado por teléfono y vía whatsapp. También conozco a Isidro (running.es), la gente de Skechers, …
Por fin nos conocemos personalmente Pedro y yo
Foto al Stand Zurich Marató Barcelona


Hablamos un rato, y en un segundo de paz (no paraba de hacerse fotos con toda la gente que se acercaba al stand), consigo que me firme la camiseta de Behobia. Camiseta que no sudaré nunca, que se quedará en mi santuario y como uno de los recuerdos materiales de esta vivencia.
La dedicatoria de Pedro Nimo

Mientras Pedro Nimo atiende a los miles de corredores que hay por la Feria, conozco a Patricia. Es la segunda ganadora del concurso, y hasta ahora, solo habíamos tenido contacto por twitter. Le presento a mi familia, y rápidamente nos ponemos a hablar de nuestras vivencias.

El tiempo pasa, pero finalmente, pasadas las 11h nos vamos a hacer el entreno. Salimos por los alrededores del Estadio de Anoeta y vamos compartiendo nuestras primeras zancadas juntos, acompañados por Isidro, Iñigo y Marcos Pereiro (amigo de Pedro Nimo). Hacemos unos 25’ a ritmo suave y mis orejas no paran de escuchar todo lo que me comenta Pedro. Acabamos el entreno con unas rectas y con una explicación de porqué se realizan.

Las nuevas zapatillas de Ona
Volvemos a la feria. Pedro vuelve a su “trabajo”, y yo con mi familia y Patricia. Ona se está entreteniendo corriendo en la pista de atletismo, pintando, y dando alguna vuelta y recogiendo globos de todos los stands. Mientras seguimos esperando un rato, para despedirnos, me voy a poner el logo de Behobia en mis Skechers Go Run 3 (otro recuerdo).

Quedo con Isidro y Iñigo para mañana, y me despido de ellos.

Sobre las 13h, Pedro Nimo se nos acerca y nos comenta si nos vamos a comer juntos. Patricia, Esther, Ona y yo no lo dudamos ni un segundo, y así quedamos.

Pedro y Marcos marchan al Hotel y recibo un whatsapp quedando a las 15h en el Hotel Tryp Orly. Salimos de la Feria, compro mi billete del “topo” para mañana,  y gracias a Patricia que se conoce la ciudad cogemos el autobús nº 21 que nos lleva al centro.

A las 15h, puntualmente, llegamos al Hotel. Pedro y Marcos están en el hall, y cuando nos ven, salen. Empezamos a buscar sitio para comer, faena difícil en un día como este en la zona centro de San Sebastián, pero finalmente encontramos una mesa en el restaurante La Tabla Tierramar.


Aquí comienzo, comenzamos, a conocer por que Pedro Nimo es algo más que un atleta. Da gusto oírle hablar. Mis orejas no se cansan de oír sus experiencias (cuando conoció a Haile Gebrselassie, Mo Farah, su día anterior de su MMP en media maratón, …).

Pasamos una agradable comida, comentando gustos de teatro, películas, música, … Pedro, Marcos y Patricia son de aquellas personas que da gusto conocer, me encuentro muy a gusto, y mi familia también. Ona no para de hacer dibujos para Pedro, Patricia y Marcos, y Pedro no se puede resistir a los ojitos de mi hija, ¡¡jaja!!
¡Que gustazo poder conocer a gente tan buena!

Sobre las 16:30h, Pedro y Marcos se han de marchar. Tiene una tarde completa, con visita a una tienda, vuelta al stand, actos con la organización de la Behobia (todavía es el ganador, ¡¡jaja!!). Pedro, Marcos y Patricia sabéis que cuando vengáis a Barcelona, nos faltará tiempo a mí y mi familia en ir a veros, a comer con vosotros, o animaros en lo que hagáis. Este fin de semana, he vivido muchos recuerdos, y he ganado 3 nuevos amigos.

La tarde del Sábado la acabamos paseando por el centro de la ciudad, y acercándonos a la playa de la Concha. Paseamos durante un par de horas, y cada vez Esther y yo nos enamoramos más de Donostia.

Seguimos paseando, pero comienza a hacer fresco y nos vamos hacia nuestra pensión, para ducharnos y buscar un sitio para cenar. Paseando, vemos el Hotel Maria Cristina, el Teatro Victoria Eugenia, el Kursaal, …

Cenamos en el restaurante la Torre de Pizza (a 5’ de la Pensión) y volvemos para descansar. Tengo la impresión que me costará dormir, pero a las 22:30h mis ojos se cierran y así están hasta las 6h. A esta hora, comienzo a oír otros corredores de la pensión que comienzan a prepararse. Ya no puedo dormirme, la cabeza empieza a pensar cómo será la carrera de hoy. Comienzo a vestirme, y me acuerdo de mis compañeros de Los Martes. Son mi otra familia. Me ayudan en mis objetivos, me acompañan en mis entrenos y hoy les haré mi homenaje corriendo esta carrera con nuestra camiseta. ¡¡Va por Los Martes!!

Almuerzo, me visto, y espero que se despierten Esther y Ona, para despedirme de ellas.

Le comento a Ona que si llego al final, ganaré otra medalla, mi quinta. Ella me dice que ella también tiene cinco, y que así estaremos igualados. ¡¡Ja,ja!!!

A las 8:15h salgo de la pensión. He quedado con Isidro e Iñigo a las 08:45h en la estación de Amara. Voy sobrado, y por el camino llamo a mi hermano. Hablo con él y le comento el sueño que estoy viviendo, lo bien que lo estamos pasando, y miles de cosas más. A las 08:30h ya estoy allí. Esperando, veo que esta carrera es algo más. Veo a padres deseando suerte a sus hijos, familias dando ánimos a sus corredores, y amigos encontrándose para realizar su sueño, su objetivo. Me estoy emocionando, y todavía no he empezado.

Un poco después de las 08:45h llega Isidro, y poco después Iñigo y otro compañero más. Cogemos el topo y hacía Irún. Durante el trayecto, voy hablando con Isidro. Comentamos varios temas y así el recorrido se hace más ameno.

A la llegada a Irún, decidimos ir andando hasta Behobia (unos 20’). Aquí toca ponerse el chubasquero de 1€ comprado ayer en un bazar. Se nota algo más de frío, aunque parece que hará un día genial para correr.

Vamos avanzando, yo siempre por delante. Tengo muchas ganas de llegar a la gasolinera (punto donde Marcos dijo que nos veríamos fácilmente) y encontrarme con mi liebre de lujo.

Pasan los metros, y todavía no llegamos. Me estoy poniendo nervioso, hoy no puedo llegar tarde!!. Finalmente, Isidro ve a Pedro, y seguidamente, vemos a Marcos. Se saludan y Pedro Nimo y yo nos fundimos en un abrazo.

Pedro comenta que el homenaje a Arantza ha sido muy emotivo. Arantza fue la corredora que el año pasado murió a falta de 2 kilómetros, y por ello, Pedro corría hoy con el dorsal 1 y el dorsal 19880 que llevaba Arantza el año pasado. Creo que todos los que corríamos hoy teníamos en nuestro corazón su recuerdo y nuestra dedicatoria de nuestros kilómetros iban para ella y su familia. Seguro que Arantza desde el cielo nos habrá animado a todos.

Nos hacemos la foto antes de la salida, y si nos descuidamos nos pasamos de nuestra salida (color azul – 10:46h).
Foto antes de la salida desde Behobia. Empieza la aventura
Nos metemos en el mogollón y comenzamos a vivir la “otra” Behobia, como así ha llamado Pedro Nimo a esta aventura.

Pedro comienza a ver nuestra realidad, a lo que estamos acostumbrados a ver nosotros (Marcos, Isidro, yo, …) y el resto de los miles de participantes de esta carrera y otras.

Alucina con el ambiente, las ganas de fiesta de todo el mundo, y los miles de chubasqueros, camisetas viejas, que están amontonadas en los laterales de la zona de salida.

Antes de comenzar, detrás de nosotros nos encontramos a los Drinkingrunners. Pedro Nimo se hace una foto con ellos, y a mí me hace gracia, ya que, sigo a esta gente por twitter. Son muy grandes con su aportación recogiendo alimentos. ¡¡Algún día nos veremos en una de vuestra quedadas por Madrid!!
Los Drinkingrunners, ¡Qué grandes!

Antes de salir, no para de saludar gente a Pedro Nimo. Aquí comienzo a notar que Pedro no es el campeón de la Behobia del 2013, él es algo más. Su forma de ser, sus gestos, hacen que la gente lo adore, y que aunque hoy no gane, seguirá siendo el GANADOR de la Behobia para siempre.

La música suena, la gente aplaude, baila y empieza la cuenta atrás. Nos despedimos de Isidro e Iñigo que deben salir en el grupo de las 11h. Choco las manos con Marcos y Pedro, y comenzamos la aventura.

La cara de Pedro habla por sí sola. Está alucinado con la cantidad de gente. Es una situación extraña para él. Comenta que normalmente se encuentra nervioso cuando va acompañado de 10 corredores más, y hoy lleva miles alrededor.

Los primeros kilómetros los hacemos muy cómodos. Llegamos a Irún, y la primera rampa. Pedro descubre que hay tramos que no puedes pasar. Se lo está pasando genial, chocando su mano con los más pequeños, saludando a todo el mundo que lo reconoce y saluda, …

Las calles están abarrotadas, cosa que hace especial a esta carrera.

Antes del kilómetro 3, Marcos se queda. Pedro sigue y yo detrás de él (hay que seguir a la liebre, ¡¡jaja!!). Por ahora el ritmo es bastante cómodo y voy bien.
Vamos haciendo, siguiendo los consejos de Pedro, que va comentando que guarde fuerzas, que me deje ir sin casi hacer esfuerzo en las bajadas y sin hacer cambios bruscos de trazada.
Siguiendo a mi liebre

Pasamos por el kilómetro 5, y sigo comprobando el cariño que la gente le tiene. Dos niños pequeños cogidos por los hombros y animando a los corredores, ven a Pedro y se emocionan. Una chica joven, cuando lo ve, grita como si hubiera visto a su artista preferido. Sus padres, le pregunta ¿quién es?, y ella dice, es Pedro Nimo el ganador del año pasado. Y así, miles y miles más.

Comienza la primera prueba de fuego, llega el puerto de Gaintxurizketa. Aquí Pedro, me avisa que haga pasos pequeños, que alargar la zancada sólo me provocará un gasto inútil de energía. Así lo hago, y con esfuerzo llegamos a la cima.

De bajada, comenzamos a recuperar, a estirar la zancada, y a coger el ritmo que llevábamos hasta la subida. Bajando, Pedro me comenta que parará un momento. Me pide que siga por el arcén y que en breve me pillará. Yo sigo a mi ritmo, y rápidamente, Pedro vuelve a estar en mi lado (creo que ha sido el único tramo del recorrido que habrá corrido igual de rápido que en el 2013, ¡¡jaja!!).

Bajando, la animación continua siendo genial y peculiar. En medio de la bajada encontramos a un señor vestido de pirata, con música heavy a toda castaña. Entonces, recuerdo que en el 2009 (cuando hice por primera vez esta carrera) ya lo vi.

Los kilómetros me van pasando volando, no los veo todos, no miro el crono, hoy sólo quiero mirar el recorrido, disfrutar de esta oportunidad que la vida me ha dado, y recordarme de cada paso, cada zancada, cada metro.

Entramos en Errenteria (tramo nuevo). Aquí tengo dos grandes recuerdos. Un corredor que le agradece a Pedro Nimo el gesto de hoy y que saca su móvil de su cinturón para hacerle una foto mientras seguimos corriendo. El otro recuerdo, es la cantidad de gente que hay animándonos. Ellos son los artífices de lo que es esta carrera. Yo he alucinado, y creo que Pedro también.

Pedro no para de animarme, comentarme cómo voy, dándome consejos y haciendo de aguador, para que yo no haga gastos inútiles o sobreesfuerzos.
Llega la zona de repechos (Capuchinos, Pasaia y Herrera). Los vamos pasando, haciendo pasitos cortos en las subidas y intentando recuperar en las bajadas.
Pedro lleva un rato intentando hacer algún tipo de ejercicio para relajar sus piernas y rodillas.

Llegamos a los pies del Alto de Miracruz. Empezamos a subir, pero mis piernas comienzan a notar la carga de los kilómetros recorridos (16km).  En medio de la subida, nos encontramos a otro compañero de running.es. Pedro sigue tirando de mí, pero no veo el final de la subida y tengo un segundo de debilidad. Mi cabeza me dice que pare, pero hoy no puedo, no puedo fallar en esta oportunidad. Bajo el ritmo, Pedro me comenta que no pare o estaré perdido. Le hago caso, y con esfuerzo llegamos a arriba, ¡¡sí!!

A partir de aquí, quedan 3 kilómetros para la llegada. Comenzamos a recuperar las piernas. Ya diviso el Monte Igueldo, y a ritmo bastante bueno (para mí), entramos en Donostia.

Primero pasamos por la recta del Kursaal. Las calles están repletas de gente, animándonos. ¡¡Que gustazo!!

Seguimos y ya entramos en la avenida Boulevard. Pedro me comenta que el año pasado entro con menos gente, qué cachondo, entro solo, ¡¡jaja!!

Cuando faltan pocos metros, intento ver si veo a mi mujer y mi hija, pero es misión imposible.  A falta de pocas zancadas para acabar nuestra “otra” Behobia, le cojo la mano a Pedro y entramos juntos con los brazos en alto.
Entrando a meta con mi liebre de lujo

Al cruzar, Roger Roca le pregunta qué ha hecho. Pedro le comenta que 2h 25’ (hay que descontar el tiempo que hemos salido más tarde que el primero, cómo se nota que no estás acostumbrado, ¡¡jaja!!).  Se ríen, y le comento a Roger que ha sido por mi culpa. Puedo hablar con Roger unos segundos. Me comenta que ha quedado sexto, y aunque no es lo que esperaba está contento. Ha sido un placer.

Me despido de mi liebre, mi “Mister” y, si él me deja, mi nuevo amigo.

Recibo un mensaje de mi mujer y mi hija que están esperándome en la zona donde salimos los corredores con nuestra medalla de héroes.

Yendo para esa zona, miro el crono y compruebo que he hecho la Behobia en 1h:36’19”. ¡No me lo creo! Hace un año no era capaz de bajar de 1h45’ en media maratón, y en el 2009 hice 1h49’ en esta carrera, y hoy, sin controlar el tiempo he hecho una buena marca.

Recojo las bolsas, la medalla y veo a mis fans (Ona y Esther). Me emociono. Le digo a Ona que ahora ya estamos empatados. Tenemos 5 medallas cada uno.
Consigo llegar a donde están ellas y me dan un gran abrazo y un beso. Están orgullosas de mí, y yo de ellas.
¡Ja tenemos 5 medallas!

Recupero fuerzas, como algo y estiro un poco. Intento mirar si veo llega a Patricia y a Marcos (me hubiera hecho mucha ilusión verlos llegar). Es muy difícil, y una vez cambiado de ropa y calentito, decidimos ir poco a poco hacia la pensión.

Mi sonrisa de palmo tardará mucho tiempo en borrarse. El fin de semana ha sido muchísimo mejor de lo que soñé.

Me ducho, y nos vamos a buscar un restaurante para comer cerca de nuestra “casa”. Encontramos uno, muy cerca. Comemos (ensaladilla y entrecot poco hecho, ¿te suena Pedro?) y justo cuando salimos, se pone a llover.

Me voy a buscar el coche. Tengo que subir la Aldakonea Kalea. ¡Qué cuestecita!!. Cargamos maletas y con mucha pena, nos vamos de nuevo para mi pueblo Olesa de Montserrat (Barcelona).

Donostia se despide con lluvia. ¡¡No llores, volveremos!!

Sólo me falta agradecer esta gran experiencia a:

- Skechers. Por las zapatillas, el trato y la oportunidad de haber vivido esta gran experiencia.

- Running.es (Isidro, Iñigo, …). Este premio ha sido un gran detalle para un corredor popular como yo. Isidro, seguimos en contacto y ojalá nos veamos en alguna cursa por Barcelona. Quién sabe si en la Mitja de Barcelona, Marató de Barcelona, … ¡¡Un placer!!

- Pedro Nimo. Me faltan palabras para agradecerte todo lo vivido. Sabes, que al igual que a la gente de Donostia, siempre tendrás un rincón en mi corazón. Como atleta eres de 10, pero como persona de 11. ¡¡Gracias amigo!!

- Patricia Solano y Marcos Pereiro. Da gusto que la vida te dé la oportunidad de conocer a gente buena, y yo este fin de semana he sido mega-afortunado.  Sabéis donde tenéis un nuevo amigo (pobre de vosotros que no me aviséis si venís por Barcelona, ¡¡jaja!!), y ojalá nos volvamos a ver, corriendo, comiendo un buen chuletón, o disfrutando con una buena charla.

Y en especial, a mis fans:

-    Esther (mi mujer). Sin su apoyo y paciencia, no podría llegar a hacer esto. Ella renuncia a muchas cosas para que pueda cumplir con mis objetivos, metas y retos, y todas las palabras son pocas para agradecérselo. Por ello cada día la quiero más. T’estimo!!

-    Ona (mi hija). Como dice el refrán: “Una imagen vale más que mil palabras”, pues ahí os dejo su resumen del fin de semana, cosa que me llena de satisfacción.
Esther, Ona y yo hemos vivido un sueño

También un recuerdo para @otrolocokcorre. Fue una pena, no habernos conocido personalmente, pero algún día tendré esa suerte. Seguimos conectados vía twitter.

Ahora a calmar mis emociones, cosa difícil. A volver a mi vida normal y no parar de explicar mi experiencia y recuerdos a mis compañeros, amigos, familiares, … Dentro de muchos años, será una de esas batallitas que explicaré a mis nietos, ¡¡jaja!!


¡Hasta pronto!, Fins aviat!, Laster arte! Te vexo pronto!