dilluns, 11 de juny del 2018

EL ARTE MÁS NOBLE ES HACER FELIZ A LOS DEMÀS (P.T. Barnum)

Al acabar la carrera de Martorell confirmé que volvería a hacer de liebre en la 3ª Carrera Popular Correos Express Sant Adrià por la ELA. Era una carrera especial para mí. Después de dos años realizando retos solidarios para recoger fondos para la Fundació Miquel Valls, no podría no estar allí. Y si además, podía sumar, ayudando a otros corredores y corredoras a realizar sus sueños realidad, no podía perdérmelo.

Gracias a los amigos de corredors.cat, volvería a llevar una de esas banderolas. En concreto la de 50’. Con mucha responsabilidad, como siempre que hago de liebre, y con algo de miedo. Le quitaba la banderola al capo de las liebres, Manolo. Él es todo un reloj suizo de los buenos, y me daba miedo, no hacerlo bien.

Por ello, estuve 3 semanas entrenando el ritmo, para ver que me sentía a gusto, y notar que todavía las piernas aguantarían estas 3 semanas que le faltan de temporada.

Conseguí que Fede, mi amigo de Los Martes, también se apuntará, por lo tanto, decidimos bajar juntos. Como su suegra vive allí, y él conocía mejor el terreno, bajamos con su coche.

A las 7:10h ya me pasa a buscar por casa.

35’ de trayecto y otros 10’ para encontrar un aparcamiento. Pero al final nos sale bien, y aparcamos a tres calles de la línea de salida.

De camino empiezan a caer 4 gotas, nada del otro mundo.

Recogemos los dorsales nuestros. Aviso a Manolo, pero todavía no ha llegado. Saludo a Quico, y juntos cogemos los dorsales del resto de liebres (Gemma, Daniel y Manolo (Jose y Quico ya lo tienen)).

En ese momento, Fede se da cuenta que se ha dejado el chip. Habla con los de la organización, y finalmente le dan un chip para colocar en el dorsal.

Nos vamos a hacer un café, al cual nos invitan los cumpleañeros (Quico y Jose) ¡Muchas gracias!

Unos minutos de charla, y al lío. Que hay que cambiarse y preparar las banderolas.

La organización nos deja un espacio en la carpa de La Sansi. Allí podemos montar todos nuestros cachivaches y cambiarnos, y de paso dejar las bolsas.

Mientras los demás se acaban de preparar, Fede y yo nos acercamos al stand de la Fundació Miquel Valls para saludar a Anna Rigola. No podemos hablar mucho, porque rápidamente me llaman para la foto de las liebres.


Hecho el postureo, ¡jaja!, nos vamos a deshacer el último kilómetro y así comprobar si está bien medido y calentar un poco.

Manolo nos va contando como es el perfil y la estrategia a seguir.

Pasamos el kilómetro 9, y Manolo decide ir a comprobar el 8. Y así lo hacemos, todos menos Gemma que se ha vuelto a la meta. Con la tontería llevamos casi 3 kilómetros y faltan 8’ y no estamos en la salida. Apretamos un poco y llegamos a nuestros puestos cuando faltan 5’ para la salida. Con el tiempo justo de coger señal y beber algo de agua que Fede ha ido a coger.


Hay mucha gente y eso mola. Cuanto más seamos, más reiremos y más dinero para la Fundació y los afectados por la ELA.

Con el calentón, noto que hace o va a hacer mucho calor.

A las 9:27h, minuto de aplausos en recuerdo de Isabel Rojas y de todos los afectados por la ELA.

Y a las 9:30h, empezamos.

La salida es complicada. Mucha gente, no todos colocados en el cajón que les tocaría, y tienes que hacer inventos para poder coger el ritmo. A parte, muchos giros, pero lo vamos consiguiendo y volvemos a pasar por el arco de salida, con un ritmo bastante bueno. Justo en este momento adelanto a la dupla TV3 (Arcadi Alibès y Xavi Bonastre). Xavi, que reaparece hoy después de una operación, me llama por mi apellido. Me giró y le saludo. Se enganchan a mí.  Todo y lo difícil que ha sido pasamos el primer kilómetro en 4’56”. Fede que lo llevo unos metros por delante de mí, me lo confirma.


Dejamos de callejear y ya encaramos la calle que nos llevará hacia la playa. Entre que es más ancha y ya nos hemos podido estirar, todo vuelve a la calma, y ya solo nos tenemos que preocupar de coger el ritmo de crucero.

Antes de pasar por debajo del primer puente, los que hacen la de 5 kilómetros se tienen que ir hacia la derecha, para volver por dentro del Parque Fluvial del Besòs hacia la meta.

El resto nos vamos hacia el primer baja-sube. Como siempre que hago de liebre, les digo que cojamos algo de impulso (sin apretar mucho), para después subir más relajados.

Así lo hacemos, y seguimos.

Aquí el bochorno empieza a hacerse notar, y suerte que no hay un día claro de Sol.

Los kilómetros van pasando y vamos salvando los nuevos pequeños escollos que nos deja el perfil de la carrera.

Ya estamos a tiro de piedra de la playa, y por la zona del polígono, me tengo que agachar para no tocar con la banderola en un control de gálibo.

En esta zona hace falta vigilar en los giros, por la presencia de arena en el suelo, que puede provocar un resbalón e ir al suelo.

Voy picando cada paso por el punto kilométrico, pero el cuarto no lo veo.

Pasado este punto, llega la subida más larga (200m) y con más desnivel de todo el perfil. Vuelvo a recordar que vamos muy bien de tiempo, por lo tanto, la subiremos más relajados para llegar con más piernas a arriba.

La pasamos muy bien, el grupo sigue siendo compacto y amplio, y eso me gusta.

Un giro de 180º y a por el avituallamiento. Les recuerdo que no se lo salten, que hace mucho calor y luego les puede hacer falta.

Fede se para, y me coge una botella con tapón. Me gusta llevarla por si luego más adelante alguien necesita.

El paso por el kilómetro 5 es de 24’30”. Es rápido, pero como dijo Manolo en esta parte del recorrido hay que ganarles unos segundos para ir más relajado en la parte del río, que sube e iremos con el aire en contra.

El kilómetro 6 nos vuelve al polígono y a cruzar de nuevo el puente para volver al lado de Sant Adrià del Besòs. Nos sale algo más lento, pero también ha ido bien para reagrupar el grupo.

De allí nos vamos a una zona adoquinada, que todos intentamos evitar.

Nos cruzamos con Manolo. Nos saludamos.

Me tengo que bajar de la acera, porque las ramas de los árboles están bajas y me las voy a comer todas con la banderola.

El ritmo sigue siendo bueno, y el grupo amplio.

Y llegamos al río. Bajamos una rampa y nos quedan unos 1500 metros rectos hasta llegar a la rampa de salida del río.

Como hemos podido comprobar en el calentamiento, el kilómetro 8 no está puesto (después he sabido que fue así, porque en caso de lluvia cerraban el camino del río). Intento cuadrarlo con el GPS. Veo que vamos bien.

Los ánimos de la gente ahora son más para que no se abandonen, ahora tienen que apretar los dientes, porque una vez salgamos del río ya lo tienen hecho.

El calor se va notando (y tengo que beber de nuevo de la botella que llevo), y el viento también.

Pero por fin llega la rampa, giro 180º y ya vemos el kilómetro 9.


Les aviso que cuando lleguemos al final de la calle, en el giro quedaran 500 metros. Y se nota el efecto meta. La gente empieza a apretar y eso me gusta. Es señal que no han ido asfixiados y que les quedan fuerzas para arañar algunos segundos más a ese sub50’.

Al girar veo a Manolo, que nos anima.

Le doy las gracias y sigo a lo mío. Ya queda poco y saldrá bien otra vez.

Dos giros y ya estamos a 80 metros de meta. Intento animar a los que llevo unos metros por detrás, lo tienen.

Mi fiel escudero
 


Me encanta esta foto!
Fede se espera y entramos los dos juntos, chocando las manos y haciendo el gesto por la ELA.



Al final 49’23”. Un poco rápido pero el GPS me ha dado 9,87kms. Me hubiera gustado clavarlo un poco más, pero estoy contento porque he llevado a un grupo grande mucho rato, y muchos de ellos al final se han ido hacia adelante, por lo tanto, buena señal.

Alguno viene a darme las gracias y eso me llena. Al final, es como un trabajo, y a todo el mundo le gusta que le digan que lo ha hecho bien.

Esperando a ver si llega la liebre de 55’, me viene a saludar otro corredor @robert_vilanova. Me dice  que no ha podido seguirme. Que al final hizo 52’ por colocarse mal en el cajón. Le digo que eso tiene solución, que a la próxima se coloque a mi lado, y lo volvemos a intentar. Así quedamos.

Recogemos los víveres, y a cambiarnos. Pasando por las fotos de rigor.


Ya llegan el resto de compañeros. Como siempre y por enésima vez, lo hemos vuelto a hacer muy bien.

Fede avisa a su suegra, que se acerca a vernos.

Nos despedimos de Anna de la Fundació, y para casa.

Hemos disfrutado, hemos hecho disfrutar a mucha gente, y encima hemos colaborado por una buena causa. ¿Qué más podemos pedir?

Ahora me toca recibir a los correcats a mi casa, el próximo domingo en la Cursa del Foc. Pero antes nos daremos una vuelta por los 1000m socials de Corredors el sábado 16.

¡Ah! No creo que ganemos los Premios Migranodearena a las personas más solidarias, pero si alguien nos quiere dar una ayuda os dejo el link donde lo podéis hacer. Solo es 1 minuto de tiempo.

https://premios.migranodearena.org/categoria/77/

(Fotos by Carlos Sancho, JJVico, Fernando, Federico, ... Gracias a todos por estos recuerdos)



dimarts, 8 de maig del 2018

CURSA DE MARTORELL

No me acuerdo cuando y como, pero hace unos días recibí una llamada de Oscar (RubgyMan) por si quería hacer de liebre en la Cursa de Martorell. No tardé ni un segundo en decirle que sí, y volver a defender la banderola de 55’.

Con todo esto montado pasaban los días, hasta el viernes por la tarde. Un tweet del Carles Castillejo y empezamos a picarlo a ver si pilla a nuestra última liebre (60’). Al ser un circuito de dos vueltas, es posible que lo coja antes de que pase por la primera vuelta. Carles tarda muy poco a entrar al trapo y aceptar el reto, ¡Qué grande!

¿Ganará la tortuga (en este caso liebre) a la liebre (Carles Castillejo), o se cumplirá la fábula?

Y así animamos los días anteriores, y presionamos a nuestro Carlos en su debut como liebre. ¡Qué jodidos somos!

El domingo amanece bastante tapado, pero en la web del Instituto Nacional de Meteorología (INM) pone que solo pueden caer 4 gotas a las 8h y que no lloverá hasta después de las 12h.

Con Esther y Ona, que también correrá en la carrera infantil, nos vamos a Martorell.

Aparcamos en un parking cercano a la zona de inicio de la carrera.

Solo llegar ya veo y saludo a Rafa Pérez (la liebre de 40’ y nuestro hombre mediático).

Con mis niñas, nos vamos a recoger los dorsales, camisetas y bolsas.

No hay mucha gente y todo va súper rápido.

Al salir, Ona y Esther se quedan en un parque infantil que hay delante de la salida y yo me voy a dejar las bolsas al coche.

Al volver me despido de ellas y voy a buscar a las otras liebres que están bajando de hacer un café.

Por el camino saludo a Jaume (compañero de Los Martes), Albert Valles, Gerard Franch y a David Francisco. Al cual felicito por su segunda posición, en su categoría en la Marató de Empúries.

Nada más entrar a la zona del pabellón, ya nos encontramos a nuestro “contrincante”. Nos saluda, y pide saber quién es el tal Xavi Crespo que lo ha retado, ¡jaja!. Le comento que por el conocimiento que tengo con sus piques con Angel (@Contadordekm) y por comentarios de Rafa Pérez, era fácil conseguirlo. Con el cachondeo, nos saludamos y nos vamos a cambiar, todo ello, pidiéndole que antes de empezar se haga una foto con nosotros (tal y como habíamos quedado por twitter).

La organización nos ha dejado un vestuario para nosotros, cosa que nos facilita toda la gestión de montar las banderolas, … Nos han cuidado muy bien.

Nos cambiamos y salimos.

¡Sorpresa! Está lloviendo. Con la esperanza que sea un pequeño aguacero, comenzamos a calentar.

Decidimos hacer el primer kilómetro para ver las dos subidas del recorrido.

Mis fans, se han ido a refugiar al coche.

Hacemos ese último kilómetro y el tramo final, y la lluvia no cede.

Seguimos dando vueltas en la pista del Club de atletismo, y el agua sigue.

Mientras tanto puedo saludar a Conxa Coca, que siempre es un placer.

Cuando decidimos parar, para resguardarnos un rato, aparece Carles Castillejo, que lleva un rato buscándonos para hacerse la foto con nosotros. Nos deseamos suerte, y empieza el reto.


Estamos unos diez minutos escondidos bajo un techado, pero parece que esto no tiene pinta de parar. Al final decidimos salir, y empezar a colocarnos en la salida.

Yendo para la salida me viene a saludar una corredora. Es Esmeralda Zaragoza. Me pregunta si soy LosMartesRun (mi avatar en Facebook). Me dice que siempre la etiqueto en Facebook y que cuando vio que haría de liebre de 55’, era el momento de buscarme para ponerme cara. Nos saludamos y nos deseamos suerte. Ahora ya nos conocemos.

Cuando estamos colocándonos, y deseándonos que salga todo perfecto, veo a Josep Corzo (Wolves). ¡Qué ilusión! Tenía que ser la liebre de 60’, pero hace días que me dijo que estaba lesionado y que había optado por ceder la banderola. Le saludo, y me alegro que esté allí, aunque sea para hacer los 5 kilómetros.

A las 10h, salimos. No hay muchos corredores, y la liebre de 60’ casi no tiene gente. Yo tengo también poquita gente. No sé si hay pocos inscritos o la gente con la lluvia se ha puesto lo más adelante posible.

La primera subida llega pronto, por lo que las piernas están enteras y lo hacemos sin mucho problemas. Recuperamos en la bajada y hacia la segunda y última de las dificultades de este circuito de 5 kilómetros.

Antes de llegar, y al pasar cerca del parking veo a mis fans, que han salido del coche para saludarme. Me alegro mucho verlas, y las saludo.

Aviso a todos mis compañeros de grupeta que haremos la subida a ritmo tranquilo.

Y así lo hacemos. El paso por el primer kilómetro nos sale clavado (5’30”).

Ahora el perfil ya es plano, pero el suelo está muy mojado y hay varios charcos. 

Algunos los podemos saltar o esquivar, pero otras veces no nos queda más que pisarlos.

El segundo kilómetro también lo pasamos en tiempo. Aquí ya podemos saludar a los compañeros que hacen de liebre de 45’ (Jorfer), 50’ (RugbyMan) y a la vuelta a la liebre de 60’ (nuestro hombre, ¡jaja!) (Carlos).

Es difícil mantener un ritmo porque el Polar se me vuelve loco, pero los kilómetros están saliendo sobre lo planificado.

No llevo un grupo muy numeroso, pero hay dos o tres corredores que hacen pinta que aguantaran bien. Yo les voy cantando los tiempos, y diciendo que vamos muy bien.

Sobre el kilómetro 4, miro a ver quién lleva dorsal rojo (5 kilómetros) para animarles a hacer el último esfuerzo. Algunos se van y otros siguen al lado.

Cuando estamos cerca de la glorieta que nos dejará en la bajada de línea de meta, veo a Carlos. Le digo que no veo a Carles, o sea, que tiene pinta que ganaremos el reto.

En la bajada, avisamos a los corredores de la carrera corta que se deben ir al lado izquierdo de la calzada, y los de la carrera larga nos quedaremos a la derecha.

Ya hemos dejado a los compañeros que han finalizado su carrera de 5000 metros, y nos quedamos con menos gente al lado.

Los speakers van diciendo que lo estamos haciendo bien, y que estamos cuadrando los tiempos. Primer cinco mil en 27’34”.

Ya veo a los voluntarios que están repartiendo las aguas. Les pido si tienen una con tapón. No me hace falta, pero la llevaré en la mano por si alguien del grupo la necesita más adelante.

Vuelvo a repetir a mis compañeros de grupo que haremos las subidas más lentas y las bajadas un poco más rápidas, pero que sobretodo  que cada uno la haga a ritmo cómodo. Quedan muchos kilómetros y es preferible no hacer esfuerzos ahora y recuperar después, donde el perfil es más favorable.

Al pasar de nuevo por la parte trasera del parking, veo otra vez a mis fans. Hoy no voy a tope, pero como me motiva. Las saludo con mucha ilusión, y nos vamos para la última subida.

Empieza la subida y me quedo solo con dos corredores. Hay un padre y un niño que se han quedado y otro corredor con ellos.

Al pasar por el kilómetro 6, perdemos 13”, pero el perfil de ahora es favorable y los podremos recuperar.

Hay menos corredores, y en las zonas donde nos cruzamos, intento animar a todos. Creo que lo consigo, porque alguna sonrisa puedo ver.

Hemos aumentado un poco el ritmo para recuperar ese decalaje, y hemos conseguido ir pillando a algún corredor que ya está sufriendo.

La lluvia no ha cesado, y ahora ya que no lo haga hasta la llegada, que así queda más épico. Y con todo ello, es de agradecer a los pocos valientes que con paraguas o chubasqueros han salido a animarnos. Por ello, a cada uno de ellos le doy las gracias.

Yo sigo con mis dos corredores al lado, y que les digo que ahora ya no pueden despegarse de mí. Y que los que llevamos unos metros más atrasados, se tienen que pegar.

Antes del kilómetro 4, pasada la Rambla de les Bòbiles, tenemos una zona de ligera bajada que nos permite recuperar las piernas.

Por esta zona, veo a Jorfer con la bandera en la mano. Le pregunto ¿qué hace? Me dice que va a buscar a Paco, un amigo suyo que ha venido a hacer la carrera y que he ido animando mientras nos cruzábamos.

En el kilómetro 9 ya hemos recuperado los segundos perdidos y tenemos alguno de margen.

Y setecientos metros después, me quedo solo. Todos han apretado para conseguir recortarle algunos segundos más al crono.

Y entro a mi ritmo, con los speakers animándome para que entre en meta cuando el reloj marque 55’, pero no cuenta que hay unos segundos de más (la diferencia entre la salida de los primeros y la nuestra).

Al final paramos el crono en 54’48”.

Pronto viene uno de los corredores que he llevado todo el rato al lado para decirme que ha hecho marca, que ha hecho 54’20” y ha bajado 10” su marca. ¡Wow! Eso me pone todavía más contento con el trabajo hecho.

Me giro y espero a que lleguen otros corredores de los que han ido con nosotros hasta casi el final. Saludo al peque que ha hecho los 10 kilómetros con su padre. Y después espero que llegué la liebre de 60’.

Y por fin ya vemos la banderola en la parte superior de la recta final.

Y como un reloj suizo, cruza la meta cumpliendo con su objetivo.

La primera pregunta es: ¿Te ha pillado Carles Castillejo? A la que nos dice que sí, que faltando 60 metros los ha cogido. Pero que una vez pasada la meta (en 30’11” y con lluvia, menudo crack), se ha parado para chocarles las manos. Este es el espíritu que me gusta de este deporte. Élite y populares juntos, haciendo de esto una gran fiesta. ¡Bravo!



Enhorabuena Carles, pero volveremos a intentarlo ¡jaja!

Empapados, decidimos ir a desmontar las banderolas, ducharnos y cambiarnos.

Una vez recogido todo y arreglados, podemos comprobar la faena realizada:

-      Liebre sub40 – Rafa Pérez    – 39’56”
-      Liebre sub45 – Jorfer           – 44’59”
-      Liebre sub50 – RugbyMan    – 49’54”
-      Liebre sub55 – Xavi Crespo  – 54’48”
-      Liebre sub60 – Carlos          – 59’55”

Después de la satisfacción del trabajo bien hecho, tocaba disfrutar de la carrera de mi peque.

Ya veo a mi mujer poniéndole el dorsal a Ona. Hará la cursa de 700 metros. Los primeros 300 metros en subida y luego plano y para abajo.

Ha salido controlando el esfuerzo y en la subida le puedo animar y hacerle una foto.


Al comenzar la bajada la veo que esta aprentando, ¡jaja!


Corriendo detrás de ella llego a meta y ya la veo con Esther. Está cansada pero se lo ha pasado súper bien. Vamos a recoger un plátano, una botella de agua y una botella de Powerade Zero (que ha gastado muchas energías y quiere recuperarlas, ¡jaja!).

Por la tarde, veo que ha hecho 3’34” (36” menos que el año pasado) y que ha quedado cuarta de categoría. Ahora dice que quiere entrenar, ¡jaja!

Solo me queda dedicar esta carrera a todas las madres, pero especialmente a 5 de ellas. A la mía, que se fue siendo mi hermano y yo muy pequeños. A mis 3 madres “postizas” que sin serlo me han cuidado como a un hijo. Ellas son Joaquina (mi segunda madre), Conchi (mi suegra) y Mari (la madre de mi mejor amigo, Bernie). Y como no a mi mujer, que hace 7 años que es madre y trajo al mundo la niña más bonita del mundo.

Y también se la quiero dedicar a Enrique, del Bar Los Faroles de Sant Joan Despí. El miércoles tuvo un pequeño “susto” que lo tendrá unos días en el Hospital, y que le ha roto el sueño de hacer el camino de Santiago caminando. Es el dueño del bar donde llevo 12 años almorzando, y la persona que durante todos esos días siempre ha estado allí, para hacerte una broma y sacarte una sonrisa, aunque no fuese tu mejor día. Esperando que se recuperé rápido y cumpla su sueño. ¡Ánimos!

dissabte, 5 de maig del 2018

TUGA TRAIL HALF


Hace un año que descubrimos esta carrera, y al acabarla Fede y yo decidimos que el año que viene volveríamos, e intentaríamos traernos a más compañeros.
Como he estado bastante liado con el curro, no me entero cuando se abren las inscripciones, hasta que Illan me envía una invitación. Hace dos años que hicimos la camiseta de Los Martes con ellos, y es de agradecer que tenga un detalle.

No he podido mirar mucho la web, pero lo poco que la he visitado veo que este año habrá premio por equipos e intentaremos participar. Se necesitan como mínimo 3 chicos y una chica. El problema que Sandra (nuestra crack) está lesionada, por lo que tendremos que buscar una sustituta. Primero pensamos en nuestra amiga Conxa Coca, pero ya se ha apuntado a la de 19kms. Sandra habla con una amiga suya, Eva, que ya nos ayudó en nuestro reto solidario, y sin pensárselo mucho se apunta con nosotros. Fede y yo ya estamos apuntados, así que solo nos queda que lo haga Efrain. Cuando todo estaba rodado, Efrain me avisa que no se puede apuntar. Lo miro, y veo que ya han cerrado inscripciones. Han hecho el cupo (1200 participantes (entre la carrera de 10kms, la de 19kms y la caminata de 10kms), y todavía faltaba una semana para el cierre de inscripciones. Es un golpe duro, porque me hacía mucha ilusión intentar subir al pódium como equipo, pero que se la va hacer. Si en estas épocas una carrera llena a una semana vista, algo deben hacer bien.

De todas maneras, iremos a pasar una buena mañana, y a disfrutar de la fiesta.

Así que otro 1 de Mayo a las 8h estamos en el pueblo de Castellolí.

Hemos salido por la primera salida de la Autovía, y pronto nos hemos encontrado con un voluntario que nos ha indicado el sitio donde aparcar.

Mientras nos bajamos del coche (Efrain, Esther, Ona y yo), ha aparecido Sandra y Eva. Juntos nos vamos hacía la salida. Por el camino me llama Fede. Ellos (Isa, Alexia y él) ya han recogido el dorsal y están en la zona de salida. Pronto los encontramos. Recogemos los nuestros, y nuestra bolsa de tela (con el número del corredor), un buff y la camiseta.

Como en todas las carreras estos minutos previos te sirven para saludar a amigos y conocidos, que siempre viene de gusto.

Hace fresquete y por eso me cuesta un poco quitarme la ropa, pero Fede quiere calentar y antes de la salida de la carrera larga, dejamos la bolsa y nos vamos a calentar unos minutos.

Volvemos para ver salir a los compañeros que harán la de 19 kilómetros y despedirnos de nuestras fans.  Efrain se ha traído la ropa de correr, y tiene ganas de hacerla. Le comentamos que no puede salir desde la línea de salida y llegar a meta (tampoco coger avituallamiento), pero que si quiere nos puede hacer de liebre (nuestro ritmo rápido, será suave para él). Al final se convence, y quedamos así.

Nos vamos para la salida, pero antes la foto de rigor.


Nos colocamos bastante avanzados, tampoco somos muchos (unos 279).

Eva esta con ganas, con tantas, que se mete en medio de unos que se estaban haciendo una foto. El ambiente es tan bueno, que se acaba haciendo la foto con ellos, ¡jaja!

Nuestra nueva compañera nos comenta que bajar no es su fuerte, pero que dará lo máximo. Ya que no hay posibilidad de ganar por equipo, intentaremos rascar algo por categorías, y la que tiene más números es ella.

A las 9:15h, salimos. Y salimos como si no hubiera mañana. Sabemos dónde están nuestras fans, por ello, vamos mirando al lado izquierdo, hasta que las vemos y las saludamos.


Eva va unos metros por delante. Efrain ya se ha unido a Fede, y yo voy entre ellos.

Vamos muy rápidos, pero el perfil lo permite, y mejor ir lo más avanzado posible para evitar tapones.

Antes de los primeros 700 metros empieza la subida. No quiero irme de Fede (hemos quedado que iríamos juntos), pero me dice que tire, y le hago caso (no sé porque me veo bien hoy). Luego me dijo, que tuvo que parar, porque sus pulsaciones se pusieron por las nubes y tuvo que andar.

Efrain se viene conmigo. 

Pasamos a Eva, y seguimos para arriba.

Llevamos un buen ritmo, y Efrain no para de animarme. Esto hace que vayamos pasando a varios corredores, aunque hay zonas que tengamos que caminar por exigencias del perfil.

No controlo los kilómetros, pero según el briefing inicial y el perfil del dorsal (de tela como siempre aquí), en el kilómetro cinco se acaba la subida.





Entre el kilómetro 3 y 4 salimos de una pista para pasar unos metros por una cueva. Es un saliente de roca que parece una roca. Mola mucho, es un paraje muy chulo.

En esta zona descubro, que hay un chavalillo (11 años) con su padre. Lo sé porque el niño que se paró a mear, salió a tope para avanzarnos por la cueva, y yo dejé pasar a su padre.

Al poco ya vemos que vamos a llegar al avituallamiento (km 5). Le comento a Efrain que pararé para esperar a Eva, pero me dice que tire y que se queda él. Se lo comento, porque yo llevo a una chica delante (que creo que es la primera) y ella debe ir segunda, y ayudarla a bajar.

Sin pasarme, por si hay sorpresa, empiezo a bajar. Se nota que es bajada, porque me da tiempo de hablar con el padre del chaval, y despedirme de ellos.
Yo sigo a rueda de la chica. Lleva un ritmo fuerte, y a mí ya me está bien.

Vamos bien, hasta llegar al kilómetro 7. Allí aparece un repecho, que no es muy largo, ni con mucha pendiente, pero de aquellos que mata cuando llevas dos kilómetros bajando. Todos ponemos la reductora, y hace que los 3 que llevo por delante y uno por detrás nos agrupemos.

Pasado este tramo, volvemos a apretar.




El recorrido es muy chulo y corrible, por lo tanto los kilómetros van pasando rápidos. Aunque hace falta vigilar con las piedras sueltas, los agujeros del suelo y alguna que otra sorpresa (unos cambios de nivel de aquellos que no ves por donde sigue el camino, que parecen caídas de montaña rusa).

Por esta zona me adelantan dos corredores, pero prefiero bajar a mi ritmo, que hacerme daño.

Ya vamos acercándonos al pueblo, y ya vemos a los primeros animadores.

Último repecho y a por las escaleras. Allí unos chicos y chicas animan a la chica que llevo delante. Les pregunto en que puesto va. Me dicen que segunda. Entonces Eva debe ser la tercera.

Escalones subidos y ya veo a Isa, Alexia y Sandra. Miro a los lados pero no veo a Esther y Ona. He quedado que entraría con Ona. Me dicen que están en el Bar que ahora salen. Tengo que hacer media vuelta y esperar unos segundos (seguro que los de la línea de meta se han pensado que estaba loco), y ya veo venir corriendo con mochila y todo a Ona.


Y entramos por el pasillo de llegada. Como me molan estas llegadas adornadas. Hagas la posición que hagas, te hacen sentir importante. Al final 53’02”.

Saludo a algunos de los corredores que hemos ido juntos, e intento avisar a las fans, que si todo va bien Eva será la tercera.

Pero no, llega otra corredora. Y después, llega Fede. ¡Madre mía! Con la misma cara de siempre, pero no se puede discutir que lo da todo. 55'05".


Y al final ya veo a Efrain (que se para allí donde están nuestras fans) y a Eva.


Y entra en meta. Ha sido la quinta chica, y si no hay sorpresa, será segunda de categoría, pero como la primera está entre las tres primeras de la clasificación, será ella la primera de su categoría.

Empezamos a aprovechar el avituallamiento final. Agua, refrescos, isotónicos, cerveza, galletas, chuches, fruta, frutos secos, yogures, …

Esperamos para ver en la pantalla los tiempos finales. Y salen. ¡Wow! He quedado el 18 de 279. Creo que jamás he estado tan arriba en una carrera. Estoy súper contento. Y más cuando comprobamos que Eva subirá al pódium. Gran trabajo equipo, y muchas gracias a Efrain, sin él no lo hubiéramos conseguido. La pena, es que con él con dorsal, también hubiéramos ganado por equipos. Bueno, el año que viene lo intentaremos.

Rápidamente nos vamos a duchar, estamos cogiendo frío.  Pero hemos visto con el paisano Javier Paniello ha vuelto a ganar en la carrera larga. ¡Bravo Javier! Su equipo ganó en la de 19 kilómetros.

Llegamos a las duchas, y el agua no sale caliente, ¡noooo!. Una ducha rápida, y a por el bocata de butifarra, la cerveza y las croquetas. Todo el mundo participa de la fiesta, y eso nos gusta, y por eso y por el trato al corredor de los organizadores, hacen que se llené las plazas a una semana vista. Seguir así Tugawear, Ajuntament Castellolí i Club Excursionista UECANOIA, gracias por vuestro trabajo para que podamos disfrutar de esta fiesta.

Son las 11:30h, y todavía puedo saludar a los hermanos Muñoz. A uno de ellos lo suelo ver en bastantes carreras, pero a Oscar hace años que no lo veía (desde que jugábamos juntos a fútbol sala). Me hace mucha ilusión saludarlo y hablar de nuestras vidas. Luego ya viene Ona, que quiere ir un rato al parque, porque tenemos que esperar hasta la 13h para la entrega de premios.

Se hace largo, y tampoco sé porque tardaron tanto, pero por fin vemos a Eva en el pódium.


Y  para casa, contento con el trabajo hecho y esperando que pasen rápido estos 365 días para volver.