divendres, 15 de gener del 2016

Cinc Cims (“No perdáis nunca la ilusión”)

Nos hacemos grandes y vamos perdiendo la ilusión de muchas cosas, y sobretodo de los Reyes Magos. Y ahora ya os puedo decir que sí que existen, o al menos el mío preferido. Se llama Carles. No tiene barba, ni pelo. No viene de Oriente, ni está gordito, más bien digamos que está bastante delgado, pero tiene un gran corazón.

Ahora os explicaré porqué es mi Rey Mago.

Estoy en casa después de la Maratón de Castellón. Estoy en época de “descanso”, e iré al Cinc Cims a hacer fotos a los compañeros que la harán. Y me llega un whatsapp de Carles diciéndome que está fastidiado por una puñetera lesión. No puede correr, y me dice que le haría mucha ilusión que la hiciera yo por él. Le digo que me lo pensaré, pero no tardo ni 24 horas en decirle que sí, y así tengo mi primer regalo de Reyes. ¡Muchas gracias!

Unos cuantos entrenamientos por montaña, y llega el día de la Cinc Cims.

Vamos unos cuantos amigos de Los Martes: Sergi, Sandra, Jordi y yo. También viene la mujer de Carles (Chus). Sergi y Jordi irán a bajar de las 3h, y si pueden batir el récord de Fede (2h53’51”). Yo iré con Sandra (a ver si bajamos de las 3h10’, su MMP) y Chus quiere llegar antes de las 4h30’ que da la organización para acabarla.

A parte de esto, tenemos todos nuestros animadores (Carles, Joan, Elena, Anabel, Júlia, Fede, Esther, Ona, padres de Carles, padres de Chus, Nil, madre de Sandra y Óscar). Un buen grupo.

Todo el grupo
En la recogida de dorsales nos encontramos a Xavi Moreno (hace mucho que no lo vemos). También vemos al primo de Isa (Sergio) y otros corredores de Olesa y cercanías.

Nos vamos animando y después de unas cuantas vueltas a la pista deportiva, nos ponemos en la línea de salida. Este año hay 3 cajones de salida. Jordi y Segi se ponen al final del primero. Sandra y yo en medio del segundo, y Chus en el tercero.

A las 10h sale el primer grupo. Y cinco minutos más tarde, Sandra y yo comenzamos nuestra carrera.

Solo salir miramos a los lados y conseguimos ver la manopla azul de Esther. Saludamos a los animadores y hacia abajo.

Comenzar en bajada es muy bueno, pero cuando se acaba comienza una subida fuerte y larga. Aquí la gente ya comienza a caminar. No sé si es estrategia o falta de preparación, pero ya me sorprendió la primera vez y hoy también.

Voy un poco por delante de Sandra, y a media subida me aparto un poco para esperarla. Antes del final de la subida vemos a Nil y a la madre de Sandra. Los saludamos, y seguimos.

El camino nos lleva a la zona del Pesebre viviente. Pasamos por el medio del Pesebre y vemos a un señora con unos cascabeles. No para de moverlos y animarnos.

Paso por el Pesebre Viviente de Corbera
Comenzamos a bajar hacia el río, y ya encontramos un poco de tapón. No vamos muy parados, pero no la bajamos todo lo rápido que lo habíamos hecho en el entrenamiento.

En la zona del río no encontramos caravana, pero vamos en fila de uno.

Se acaba esta zona y comienza la subida hacia la Creu d’Aragall (primera cima).

Vamos haciendo, y vamos avanzando a bastantes corredores y corredoras. A veces me voy aparatando para no dejar muy detrás a Sandra.

Los kilómetros van pasando y a un ritmo similar al día que hicimos el entreno llegamos al primer avituallamiento. Le digo a Sandra si quiere que coja algo, pero me dice que no, y cogemos un camino estrecho (para mí nuevo).

Sandra me dice que aquí es donde el año pasado estuvo parada durante 5 minutos, por el tapón que se hizo. Hoy no hay tanto tapón, pero hemos estado parados un buen rato (creo que en todo este tramo y la última subida a la Creu hemos “perdido” unos dos minutos).

Al subir caminando, se hace más cómodo que otras veces. No entiendo tampoco aquellos corredores que les entran las prisas, y que por avanzar dos posiciones pueden provocar que se hagan daño ellos y otros.

Después de este “paseo” ya escuchamos los gritos de la gente que hay en la Creu. Una mirada rápida a todas las vistas, sobretodo a la montaña de Montserrat, un poco de agua y bebida isotónica, y hacia abajo.

Hace viento, y si paramos mucho podemos coger frío.

Este tramo es de bajada, por lo tanto, recuperamos las piernas hasta la carretera. Allí volvemos a subir un poco para ir a coger el camino de la segunda cima.

Justo antes de la subida volvemos a ver a Nil i la madre de Sandra. Los saludamos y marchamos.

El primer tramo de esta nueva subida es bastante pronunciado, y Sandra y yo lo hacemos caminando. Intentamos caminar rápido (a 9’/km), pero vale más eso que perder fuerzas que necesitaremos más adelante.

Cuando ya pasamos esta zona, volvemos a correr.

Sin casi darnos cuenta ya estamos en el segundo pico.

Volvemos a coger una parte bastante plana, aunque con sus toboganes. Aquí me escapo un poco de Sandra para ir al lavabo. Entre el sprint para cogerle unos metros, y el sprint para cogerla después, me he hecho un buen “calentón”.

De nuevo cruzamos la carretera, y comenzamos un nuevo camino estrecho que nos llevará al segundo avituallamiento y a los pies de la tercera cima.

Aquí el Sol calienta y no hace viento. Se está muy bien.

En este punto nos tomamos el gel energético. Bebemos un poco de agua, y sin perder más tiempo vamos hacia arriba.

Hacemos un buen tramo corriendo, pero en el último tramo Sandra y yo comenzamos a caminar.

Pisamos la alfombra de control y por un sendero subimos al camino que nos llevará a los pies del Forrellac.

Llegamos al caminillo que nos llevará a la nueva cima, y aquí volvemos a caminar. Como llego unos cuantos segundos antes que Sandra, puedo pararme a disfrutar de las vistas. El viento, que aquí se nota más, ha dejado un cielo limpio y unas vistas espectaculares. Se ve todo, es impresionante.

Llega Sandra, y continuamos por una bajada corta pero bastante peligrosa.

Gracias a NacióMuntanya por estas fotos tan chulas
Y como el que no quiere la cosa, llegamos a bajo y ya estamos a los pies del cuarto pico. Comenzamos a subir (el objetivo es correr hasta la parte asfaltada) pero el viento de cara hace que bastante antes nos pongamos a caminar. Le digo a Sandra que se coloque detrás de mí, y así el viento no le afectará tanto. Subimos caminando pero a un buen ritmo. Y por fin, aunque se hace largo, llegamos a la bola, punto característico del Pic d’Agulles.

¡Ya tenemos 4 cimas hechas!

Inicio de bajada peligrosa y después la riera. Aquí de nuevo nos encontramos a aquella señora que llevaba los cascabeles. Me ha hecho gracia encontrarla de nuevo.

Hay mucha piedra suelta, y sin saber cómo me tropiezo con una, y casi me salgo del camino. Por suerte, puedo aguantarme en pie, pero me he hecho un pequeño tirón en el brazo izquierdo. Me hace un poco de daño, pero rápidamente se me pasa.

Vamos bajando y cuando ya estamos cerca del final, escucho un grito de Sandra. Se ha vuelto a torcer el tobillo. ¡Ostras, no! En el entreno ya le había pasado, y hoy iba pensando que lo haríamos sin ningún contratiempo.

Paramos unos segundos, dejamos pasar a unos corredores, y comenzamos a correr para comprobar que sólo ha sido un “susto”. Parece que así es, y sin forzar llegamos al final de esta larga bajada, y ya cogemos la subida que nos llevará a Sant Ponç.

Hacemos tramos corriendo y tramos caminando y antes de girar hacia la ermita, volvemos a ver a la madre de Sandra y a Nil. Chocamos manitas y hacia el avituallamiento.

Nos hidratamos, comemos un trozo de coca, y hacia abajo.

Bajando, llevo delante un chico con unas five fingers (zapatillas minimalistas). No me puedo creer que sean cómodas. Yo voy con las bambas normales y tengo los talones destrozados de las piedras. Pero cojo la táctica de ir pisando donde lo hace él.

Así, entretenidos, llegamos a la pista que nos llevará a la quinta cima.

No tardamos mucho.

El primer tramo es un sendero estrecho. El chico que llevamos delante nos dice si queremos pasar, pero ya vamos bien detrás suyo.

Cuando llegamos al final, nos encontramos a un sacerdote, que nos da su bendición. Creo que nos hará falta para poder llegar arriba del PuigMontmany.

Acabada esta zona y con el recorrido más plano, comenzamos a correr de nuevo. Lo hacemos así hasta que llega la primera gran subida, y comenzamos a caminar. El ritmo no es muy lento, y vamos avanzando a algunos corredores. Un rato caminando, y otro rato corriendo, según el perfil, llegamos al último tramo complicado. Con ganas de llegar a la cima, comenzamos a escuchar los gritos que ya lo tenemos. Ya estamos en la quinta cima, ya sólo queda la bajada.

Y la comenzamos. La primera parte pasa rápida y llegamos al avituallamiento. Agua, líquido naranja y hacia abajo, que hace bajada.

Pasamos un par de subiditas, por el lado del golf, y cada vez estamos más cerca de volver al pueblo.

Seguimos las instrucciones de los voluntarios que nos van indicando el recorrido, y por fin llegamos al Passeig dels arbres. Comienza con un tramo corto pero con una subida que parece el sexto pico.

Las piernas se comienzan a cargar y me parece que no avanzo.

A medio camino, me encuentro a David (blogmaldito) haciendo fotos y animando. Nos saludamos y continuo hacia mi objetivo. Ya veo la llegada, la batukada, y por el camino veo a mi Rey (Carles), y al resto del grupo de animadores. Cojo a Ona y entramos juntos. Detrás de mí llega Sandra con Nil.

¡Animando! ¡Así Joan!
Sorpresa al recibir una medalla, no lo sabía, y me gusta este tipo de reconocimiento, sobretodo en estas carreras con más dificultad.

Al final hemos hecho unos segundos menos de las 3h10’, por lo tanto, objetivo conseguido y muy buenas sensaciones.

Caminando voy a por la butifarra, la bebida y a pasar por las manos de los masajistas. Aquí me encuentro con Jordi. A hecho 2h59’03”, objetivo conseguido.

Más tarde encuentro a Sergi, ha hecho 2h53’35”. Está enfadado, porque ha tenido algunas rampas y no ha podido hacerlo todo lo rápido que quería, pero con los días se dará cuenta del magnífico resultado que ha hecho. Además, ha conseguido el record de Los Martes en esta carrera.
Llegadas, éxitos, objetivos conseguidos

Marcho hacia la ducha, y sorpresa. No hay agua caliente. No está helada, pero está fría. Dicen que va bien para destensionar los músculos, pero prefiero el agua caliente. ¡Suerte que hoy no hace mucho frío!

El descanso del guerrero
Al salir, recibo la noticia que Chus ya ha llegado. A hecho 3h56’. ¡Que bien!

Las autenticas campeonas
Una vez todos duchados, nos vamos al restaurant Sant Telm, donde Sandra nos ha organizado un pica-pica y hemos podido pasar un buen rato. Nos lo hemos ganado todos, los corredores y los animadores.

Ahora a descargar piernas, y pensar en nuevos objetivos.

¡Nunca tenemos que perder la ilusión!

PD: Si podéis, haced esta carrera una vez en la vida. ¡Vale mucho la pena!

Para muestra podéis ver este video. Salimos todos, jaja, parece el video promocional de Los Martes, ¡jaja!

Cinc Cims (“No perdeu mai l’il·lusió”)

Ens fem grans i anem perdent l’il·lusió de moltes coses, i sobretot dels Reis Mags. I ara ja us puc dir que sí que existeixen, o al menys el meu preferit. Es diu Carles. No té barba, ni cabell. No ve de l’Orient, ni està grassonet, més bé diguem que és bastant prim, però té un gran cor.

Ara us explicaré perquè és el meu Rei Mag.

Estic a casa després de la Marató de Castelló. Estic en època de “descans”, i aniré a la Cinc Cims a fer fotos als companys que la faran. I m’arriba un whatsapp del Carles dient que està fotut per una punyetera lesió. No pot córrer, i em diu que li faria molta il·lusió que ho fes jo per ell. Li dic que m’ho pensaré, però no trigo ni 24 hores en dir-li que sí, i així tinc el meu primer regal de Reis. Moltes gràcies!!

Uns quants entrenaments per muntanya, i arriba el dia de la Cinc Cims.

Anem uns quants amics de Los Martes: el Sergi, la Sandra, el Jordi i jo. També ve la dona del Carles (la Chus). El Sergi i el Jordi aniran a baixar de les 3h, i si poden aconseguir baixar el rècord que té el Fede en aquesta prova (2h53’51”). Jo aniré amb la Sandra (a veure si baixem de les 3h10’, la seva MMP) i la Chus vol arribar abans de les 4h30’, temps màxim que dóna l’organització per acabar-la.

A part d’això, tenim tota la claca (el Carles, el Joan, l’Elena, l’Anabel, la Júlia, el Fede, l’Esther, l’Ona, els pares del Carles, els pares de la Chus, el Nil, la mare de la Sandra i l’Òscar). Una bona colla.


Tota la colla

En la recollida de pitralls ens trobem al Xavi Moreno (fa molt que no el veiem). També veiem al cosí de l’Isa (Sergio) i d’altres corredors d’Olesa i dels voltants.

Ens anem animant i després d’unes quantes voltes a la pista esportiva, ens posem a la línia de sortida. Aquest any hi ha 3 calaixos de sortida. El Jordi i el Sergi es posen al final del primer. La Sandra i jo al mig del segon, i la Chus en el tercer.

A les 10h surt el primer grup. I cinc minuts més tard, la Sandra i jo comencem la nostra cursa.

Només sortir mirem als costat i aconseguim veure la manopla blava de l’Esther. Saludem a la claca i cap avall.

Començar de baixada és molt bo, però quan s’acaba comença una pujada forta i llarga. Aquí la gent ja comença a caminar. No sé si és estratègia o falta de preparació, però ja em va sobtar la primera vegada i avui també.

Vaig una mica davant de la Sandra, i a mitja pujada m’aparto una mica per esperar-la. Abans del final de la pujada veiem al Nil i la mare de la Sandra. Els saludem, i continuem.

El camí ens porta cap a la zona del Pessebre vivent. Passem pel mig del Pessebre i veiem a una senyora amb uns cascavells. No para de moure’ls i animar-nos.
 
Pas pel Pessebre Vivent de Corbera

Comencem a baixar cap al riu, i ja trobem una mica de tap. No anem molt parats, però no la baixem tant ràpid com ho havíem fet en l’entrenament.

En la zona del riu no trobem embús, però anem en fila d’un.

S’acaba aquesta zona i comença la pujada cap a la Creu d’Aragall (primer cim).

Anem fent, i anem avançant a bastants corredors i corredores. A vegades haig d’apartar-me per no deixar massa enrere a la Sandra.

Els kilòmetres van passant i a un ritme similar al dia que vam fer l’entrenament arribem al primer avituallament. Li dic a la Sandra si vol que agafi alguna cosa, però em diu que no, i enfilem un camí estret (per mi nou).

La Sandra em diu que aquí es on l’any passat va parar-se durant 5 minuts, pel tap que es va fer. Avui no ha estat tant, però hem estat parats una bona estona (crec que en tot aquest recorregut i l’última pujada a la Creu hem “perdut” uns dos minuts.

Al pujar caminant, s’ha fet més còmode que altres vegades. No entenc tampoc aquells corredors que els hi entren les presses, i que per avançar dos posicions poden provocar que es facin mal ells i els altres.

Després d’aquesta “passejada” ja escoltem els crits de la gent que hi ha a la Creu. Una mirada ràpida a totes les vistes, sobretot de la muntanya de Montserrat, una mica d’aigua i beguda isotonica, i cap avall.

Fa vent, i si parem massa podem agafar fred.

Aquest tram és de baixada, per tant, recuperem les cames fins a la carretera. Allà tornem a pujar una mica per anar a agafar el camí del segon cim.

Just abans de la pujadeta tornem a veure al Nil i a la mare de la Sandra. Els saludem i marxem.

El primer tram d’aquesta nova pujadeta és força pronunciat, i la Sandra i jo el fem caminant. Intentem caminar ràpid (a 9’/km), però val més això que perdre forces que necessitarem més endavant.

Quan ja passem aquesta zona, tornem a córrer.

Sense gairebé adornar-nos ja estem al segon cim.

Tornem a agafar una part bastant planera, encara que amb els seus tobogans. Aquí m’escapo una mica de la Sandra per anar al lavabo. Entre l’sprint per agafar-li uns metres i l’sprint per agafar-la després, m’he fet un bon “calentón”.

De nou creuem la carretera, i enfilem un nou camí estret que ens portarà al segon avituallament i als peus del tercer cim.

Aquí el Sol escalfa i no hi ha vent. S’està de conya.

En aquest punt ens prenem el gel energètic. Bebem una mica d’aigua, i sense perdre massa temps cap a dalt.

Fem un bon tram corrent, però en l’últim tram la Sandra i jo comencem a caminar.

Trepitgem la catifa de control i per un corriol enfilem el camí que ens portarà als peus del Forrellac.

Arribem al caminet que porta al cim, i aquí tornem a caminar. Com arribo uns quants segons abans que la Sandra, puc aturar-me a gaudir de les vistes. El vent, que aquí si que es nota més, ha deixat un cel net i unes vistes espectaculars. Es veu tot, és impressionant.

Arriba la Sandra, i continuem per una baixada curta però bastant perillosa.

Molt bones fotos de Naciómuntanya. Gràcies!

I com aquell que no vol, arribem a baix i ja estem a peus del quart cim. Comencem a pujar (l’objectiu és córrer fins a la part asfaltada) però el vent de cara fa que bastant abans ens posem a caminar. Li dic a la Sandra que es posi darrera meu, i així el vent no l’afectarà tant. Pugem caminant però a un bon ritme. I per fi, encara que es fa llarg, arribem a la bola, punt característic del Pic d’Agulles.

Ja en tenim 4 cims fets!

Inici de baixada perillós i després la riera. Aquí de nou ens trobem a aquella senyora que anava amb els picarols. M’ha fet gracia trobar-la de nou.

Hi ha molta pedra solta, i sense saber com ensopego amb una, i casi em surto del camí. Per sort, puc aguantar-me en peu, però m’he fet una estrabada en el braç esquerre. Em fa una mica de mal, però ràpidament es passa.

Anem baixant i quan ja estem a prop del final, escolto un crit de la Sandra. S’ha fet una rebrincada al turmell. Ostres, no!! En l’entreno ja li havia passat, i avui anava pensant que ho fariem sense cap entrebanc.

Parem uns segons, deixem passar a uns corredors, i comencem a córrer per comprovar que només ha estat un ensurt. Sembla que així és, i sense forçar arribem al final d’aquesta llarga baixada, i ja agafem la pujada que ens portarà a Sant Ponç.

Fem trams corrent i trams caminant i abans de girar cap a l’ermita, tornem a veure a la mare del Sandra i al Nil. Xoquem manetes i cap a l’avituallament.

Ens hidratem, mengem un tros de coca, i cap avall.

Baixant, porto davant un noi amb unes five fingers (sabatilles minimalistes). No em puc creure que sigui còmode. Jo vaig amb les vambes normals i tinc els talons destrossats de les pedres. Però agafo la tàctica d’anar trepitjant per on ho fa ell.

Així, entretinguts, arribem a la pista que ens portarà cap al cinquè cim.

No tardem massa.

El primer tram és un corriol estret. El noi que portem davant em diu si volem passar, però ja anem bé darrera seu.

Quan arribem al final, ens trobem a un capellà, que ens dóna la seva benedicció. Crec que ens farà falta per arribar a dalt del PuigMontmany.

Acabada aquesta zona i amb el recorregut més pla, comencem a córrer de nou. Ho fem així fins que arriba la primera gran pujada, i comencem a caminar. El ritme no és molt lent, i anem avançant a alguns corredors. Una estona caminant, i una altra corrent, segons el perfil, arribem a l’últim tram complicat. Amb ganes d’arribar a dalt, comencem a escoltar els crits que ja ho tenim. Ja estem al cinquè cim, ja només queda la baixada.

I la comencem. La primera part passa ràpidament i arribem a l’avituallament. Aigua, líquid taronja i cap avall, que fa baixada.

Passem un parell de pujadetes, pel costat del golf, i cada cop estem més a prop de tornar al poble.

Seguim les instruccions dels voluntaris que ens van indicant el recorregut, i per fi arribem al Passeig dels arbres. Comença amb un tram curt però amb pujada que sembla el sisè cim.

Les cames es comencen a carregar i em sembla que no avanço.

A mig camí, em trobo al David (blogmaldito) fent fotos i animant. Ens saludem i continuo cap a la meva fita. Ja veig l’arribada, la batukada, i pel camí veig al meu Rei (Carles), i a la resta de la claca. Agafo a l’Ona i entrem a meta junts. Darrera meu arriba la Sandra amb el Nil.
 
Animant! Vinga Joan!


Sorpresa de rebre una medalla, no ho sabia, i m’agrada aquest tipus de reconeixement, sobretot en aquestes curses amb més dificultat.

Al final hem fet uns segons menys de les 3h10’, per tant, objectiu aconseguit i molt bones sensacions.

Caminant vaig a per la botifarra, la beguda i a passar per les mans dels massatgistes. Aquí em trobo al Jordi. Ha fet 2h59’03”, objectiu complert.

Més tard trobo al Sergio, ha fet 2h53’35”. Està enfadat, perquè ha tingut algunes rampes i no ho ha pogut fer tot lo ràpid que volia, però amb els dies es donarà compte que és un magnífic resultat. A més a més, ha aconseguit el rècord de Los Martes en aquesta prova.

Arribades, l'èxit, objectius aconseguits

Marxo cap a la dutxa, i sorpresa. No hi ha aigua calenta. No està gelada, però està freda. Diuen que va bé per destensionar els músculs, però prefereixo l’aigua calenta. Sort que avui no feia massa fred!

El descans del guerrer

Al sortir, rebo la notícia que la Chus ja ha arribat. A fet 3h56’. Que bé!

Les veritables campiones

Un cop tots dutxats, cap al restaurant Sant Telm, on la Sandra ens ha organitzat un pica-pica i hem pogut passar una bona estona. Ens ho hem guanyat tots, els corredors i els animadors.


Ara a descarregar cames, i pensar en nous objectius. Mai hem de perdre l’il·lusió!

PD: Si podeu, feu aquesta cursa una vegada en la vostra vida. Val molt la pena!


Per mostra mireu aquest video. Sortim tots Los Martes, jaja!!

dilluns, 4 de gener del 2016

Cursa de la dona Corbera

Cursa de la Dona Corbera de llobregat

Por segundo año me apunto a la Cursa de la Dona de Corbera, es mi pueblo y es de montaña, no puedo perdérmela! Y Además a las 10 de la mañana, no tendré que madrugar...

Este año la correremos con Esther y Sam, Lara está con las triatlones. Ningún miembro de los Martes (Xavi, Fede, Sergio y Jordi) puede correrla, pero si me acompañan en los entrenos, y eso me va de fábula me ayudan a mejorar, sólo con intentar seguirlos ya es mucho!

El recorrido es muy chulo, lo han cambiado respecto al año pasado, incluso me gusta más, la bajada de Sant Pons es muy divertida, y es un poco más larga, a mi me va mejor!

Salimos, nos ponemos delante de todo, ya sabemos quien van a ser las 2 primeras, pero podemos luchar por 3, 4 y 5 puesto.

El primer km antes de llegar a la montaña salimos a tope, en especial Esther, se junta a las 2 primeras, Sam también está más adelante que yo, y luego ya estoy yo, quinta. No he podido seguirlas, queda aun mucha pendiente y mucha carrera, prefiero apretar en la subida que es mi fuerte

Me encuentro bien, empieza la primera subida, este es mi terreno, es donde me encuentro bien! En este tramo avanzo a Sam, le animo a seguirme, pero se queda un poco atrás, yo sigo con un ritmo bueno

En la subida hacia Sant Pons veo a Esther, pero no la cojo, voy recortando, pero si no la alcanzo en la subida, luego va a ser difícil, ella es más rápida en llano

Llego arriba y Esther sigue delante, me mantiene motivada para no bajar el ritmo

La bajada es muy divertida, me animan que voy cuarta y cerca de la tercera, no bajo el ritmo, se hace dura la carrera, al ser corta es muy explosiva

Llego al pueblo sólo queda 1 km veo a Esther, últimas fuerzas, la meta está aquí mismo. Además llegando a la meta veo a mi madre, a Sergio y Nil, mis fans incondicionales, y me llevo la gran sorpresa y alegría,  veo a Fede, no me había dicho nada! Hago último sprint, entro cuarta de la general, y primera de mi categoría, estoy contenta

En la llegada nos felicitamos con Esther, y en poco llega Sam, quinta, hemos hecho una buena carrera, todas subimos al podio,  es un placer correr con ellas!

Como siempre recibo las felicitaciones del resto de los Martes, Xaxi y Jordi, somos un gran equipo

Subimos al podio y recibimos nuestras copas y regalos. Hemos disfrutado de una buena carrera, en buena compañía y con un buen resultado.


Sandra

Los Martes

divendres, 11 de desembre del 2015

Por y con vosotros! (Maratón Castellón (06.XII.2015))

¡Sí, sí i sí!

No me gusta comenzar por el final, pero estoy tan contento que no me puedo contener. Pero empecemos por el principio.

Todo comenzó hace tiempo. Me daba vueltas por la cabeza hacer una nueva Maratón. Tenía claro que la tercera la haría fuera de Barcelona (donde había hecho los dos primeras). Como le dije a mi amigo Fede, quería tener una nueva chincheta en otro lugar.

Estuve pensando un tiempo donde hacerla. Sevilla me parecía una buena opción (barata, planta, en buena época (sobretodo para entrenarla) y nunca hemos estado por esas tierras), pero por el camino se cruzó Castellón. Tenía los mismos pros que la otra, y además, caía en el puente de la Purísima, y mi mujer tenía familia en Burriana (unos 20’ al lado de Castellón), por lo tanto, ya teníamos campamento base.

Lo primero fue hacerme una prueba de esfuerzo, y vez los resultados fueron óptimos, ya nadie me podía parar en esta aventura. Me apunté. Fui de los primeros 500 corredores que ja teníamos claro el objetivo del año.

A partir de aquí, pasaron 14 semanas de entrenamiento. Organizando el planning, para poder conciliar el entrenamiento y la vida familiar (que paciencia que tienen Esther y Ona). “Engañando” a los compañeros de Los Martes y a JRDi69, para que me acompañaran en les series, tiradas largas, la media maratón de prueba, y aquellos entrenamientos “agradables” a las 5h de la mañana de los jueves. Os debo una parte de la medalla y lo sabéis.

Con el trabajo hecho, y con buenas sensaciones, el sábado por fin bajamos a Castellón. Las dos últimas semanas han sido muy largas. Todos los días tenía un dolor diferente, pero eran los nervios (supongo).

Llegamos a mediodía a Castellón y pasamos por la Pérgola a buscar el dorsal, la camiseta y la bolsa de obsequios. La feria es pequeña, y a parte de la foto con el recorrido no nos entretenemos mucho tiempo, aunque saludamos al padre de una alumna que Esther tuvo hace unos años. Casualidades de la vida.
 
El inicio y fin de todo
Una vez en Burriana, nos reencontramos con la familia. Ya tienen preparada la comida. Hoy cargaré hidratos de carbono con una muy buena paella.



Tarde de medio relax, e intentar no pensar mucho, aunque que los primos de Esther me hacen preguntas sobre la maratón, y yo no me puedo estar de contestarles. Creo que es nota mucho que estoy ilusionado, muy ilusionado.

Antes de cenar, me dispongo a prepararme las cosas para el día siguiente. Antes de poner el dorsal en la camiseta, cojo un rotulador y como no podía ser de otra manera, escribo los nombres de todas las personas que me han ayudado en este reto. Unos con su presencia, y otros con sus ánimos, pero todos importantes, y por tanto, todos vendrán conmigo en esta aventura, aunque solo yo pondré las piernas, ¡ja,ja! Como dice la crónica, esta maratón la haré por y con vosotros.

 
Si alguno no está en la lista, que no se enfade. Estáis todos en mi cabeza

Después de cenar un plato de macarrones con tomate, para la cama. Son las 22:30h. No me cuesta mucho coger el sueño, y duermo bien hasta las 3:30h. Supongo que los nervios comienzan a hacer de las suyas, y sobretodo, no quiero hacer tarde.

Por fin llegan las 6h de la mañana, y me levanto.

Comienzo a prepararme el almuerzo. Como siempre, un té, un plátano, tostadas, y hoy como es un día especial, le sumo una manzana, unas pasas y unas nueces.

Las típicas visitas al baño para vaciar, los últimos whatsapps a los compañeros de Los Martes (agradeciéndoles su apoyo y ánimos) y comienza el ritual de vestirse. Primero ponerse la vaselina en aquellos puntos más delicados, y después ponerse la ropa de batalla.

Esther y su madre, también se han levantado. Ellas y Ona serán mis fans de hoy.

A las 7h levantamos a Ona. La vestimos y a las 7:30h salimos hacía Castellón.

En 25’ llegamos y aparcamos en un aparcamiento gratuito que hay cerca de la salida. Está un poco lejos de la llegada, pero es lo mejor que hemos encontrado.

Caminando despacito, llegamos a la salida. Son las 08:05h. Es pronto, la salida es a las 9h, pero he quedado con los compañeros de corredors.cat a las 08:15h para hacernos la foto de grupo.

Bajo con mis fans hasta la zona donde se encuentran las furgonetas que llevaran nuestras bolsas hasta la llegada.

Me despido de ellas (ellas han de bajar hasta el punto kilométrico 3). Aquí las emociones comienzan a salir. Sobretodo cuando les doy los besos a mis chicas. Me desean mucha suerte y vuelvo a subir hacia arriba.

Cuando estoy cerca de la línea de salida, veo a Esquimal (un compañero de corredors), y más tarde a dos más (los nervios hacen que no recuerde los nombres, lo siento).

Son las 8:30h y no aparece nadie más. Le hago una llamada a JRDi69 (el compañero de corredors con el que hice la Media Maratón de l’Anoia). Me dice que está a punto de llegar. Nosotros decidimos bajar al guardarropía y dejar nuestras bolsas.

Ya no hay marcha atrás. Todo está preparado. Últimas conversaciones, y presentaciones de nuevos compañeros (ToniVLC, Carsobe, ...) y hacia la línea de salida.

Una vez dentro del cajón de salida. Últimos deseos de suerte (o como decía Sosaku Runner por twitter: “Los maratonianos no necesitan suerte, necesitan Justicia”) los compañeros correcats que tengo al lado, y comienzan los nervios. La pierna derecha se mueve toda sola, no la puedo parar.

La salida se produce unos minutos más tarde de lo previsto, pero eso me permite ver al Tío del megáfono (Alberto Barrantes) con su vestimenta rosa y su reto #MiRetoAECC (Asociación Española contra el cáncer) y con la cual je colaborado, por tanto, es como si hiciera la maratón dos veces.

Comienzo a notar la vejiga llena, y no creo que se vacíe sola. No puedo salir y decido que ya pararé más tarde.

Explosión de confeti, y la posterior traca, y ya estamos en camino.

Los primeros metros son muy estrechos. Por un lado van los corredores de la carrera de 10km, y por el otro los maratonianos.

Voy haciendo, sin preocuparme mucho, pero tampoco quiero perder mucho tiempo en este tramo.

El paso por el primer kilómetro me marca un tiempo de 5’21”, por tanto, vamos muy bien.

La verdad es que el recorrido en su inicio hace bajada, y entre eso y que las piernas están fuertes, los ritmos son más rápidos de los que había previsto.

Antes del kilómetro 2, me adelanta JRDi69. Le comento que tendré de parar para descargar aguas menores, y el me dice que no me quiere ver más hasta el final. Le digo lo mismo, hecho que provocaría que los dos hemos conseguido nuestros objetivos.

Continúo bien, mirando el paisaje y escuchando los puntos de animación. Pero cuando el reloj marca el kilómetro 3, ya solo tengo ojos para buscar la manopla azul que lleva Esther y que me indicará donde están. Unos pocos metros más y ya la veo (que bien va el sistema, ¡jaja!)

Saludo mis fans y continúo.

Comienzan los avituallamientos y decido ir alternando, un de agua, un de bebida isotónica.

Al pasar de nuevo por la línea de salida, veo los lavabos, y apreto un poco para poder descargar. Un vez aliviada esta carga, vuelvo a ponerme en el camino y a continuar con el seguimiento de la línea verde.

El camino hace ligera subida, pero me encuentro bastante bien.

Giramos y hacía debajo de nuevo. Voy controlando el ritmo, no quiero quemarme ahora y pagarlo más tarde.

Voy escuchando la conversación que llevan dos corredores detrás de mí. No es que quiera chafardear lo que dicen, pero en esta zona no hay mucha gente, y así voy entretenido.

Como aquel que no quiere, comienzo a entrar de nuevo en el centro de la ciudad, y ya comienzo a reconocer el tramo por donde están mis fans.

Vuelvo a mirar hacia delante, y allí está la manopla azul. Esther la mueve de lado a lado, y cuando la veo yo levanto la mía y hago lo mismo. Ahora solo están Esther y Ona, y le choco la mano a la pequeñaja.
 
Paso por el kilómetro 11
Cojo esta fuerza y marcho. Ahora viene el tramo más duro, no por el recorrido, ni por los kilómetros, sino porque no las volveré a ver hasta el kilómetro 31.

Un recorrido de ida y vuelta, te permite ir viendo a los otros compañeros. Puedo ver a Hansi, Esquimal (que en el kilómetro 13 me hace un gesto que más tarde comprendí, el gemelo que le hacía daño, le estaba fastidiando), al ToniVLC (que iba muy fresco), y alguno más.

Por esta zona, me he buscado unos primeros compañeros de kilómetros. Son dos chicos y una chica del UAC Castelló. Por los comentarios que llevan, quieren hacer el mismo tiempo que yo, por lo tanto, me uno a ellos, pero rápidamente los dejo. Parece que la chica está sufriendo algún dolor en los cuádriceps.

Yo continuo y antes de coger el camino hacia el Graó de Castellón (unos 8 kilómetros entre la ida y la vuelta), escucho chillar: Ánimos correcat. Me giro, no sé quién es, pero me ha gustado y me ha dado ánimos. Poco después, cojo unos nuevos compañeros de viaje. Son dos hombres del Club d’amics del Clot de Burriana. Llevan un ritmo muy parecido al mío, y voy cómodo. Poco a poco nos vamos juntando varios corredores y hacemos nuestro “mogollón”.

Por primera vez, veo a unas chicas y chicos con patines que te ponen réflex si lo pides. Es una buena idea de la organización, y que mucha gente utiliza. Yo por suerte, todavía no, pero quien sabe lo que pasará más adelante.

Todo continúa igual, hasta que antes de la media maratón se desmonta el grupo, y me quedo con 3 nuevos compañeros. 2 de ellos son amigos y van muy contentos. Uno va haciendo coña de todo lo que ve, y hasta, nos dice que si queremos alguna “droga” (golosina, gel). Me giro y le digo que más que unas “rulas”, quiero las ruedas de la chica del spray. Reímos y continuamos haciendo.

Aquí conozco a mi ángel de la guarda. Todavía no sé cómo se llama, pero es un corredor de Castellón que nos avisa que este tramo (del kilómetro 21 al 25) hace subida, y que aunque bajemos el ritmo, después a la entrada de la ciudad, vuelve a ser bajada y podremos recuperar.

Me cojo a él, y vamos haciendo los kilómetros a ritmo de 5’15”-5’20”.

Cuando estamos a punto de llegar a Castellón, los otros dos compañeros marchan. Van más rápidos

Comienzo a hablar con el corredor que me está haciendo de guía. El me va comentando cada tramo del perfil (ahora sube, ahora baja). Y poco a poco, vamos haciéndonos más “amigos”. El me comenta que es su primera maratón, y yo que vengo de Barcelona y es mi tercera. Hablamos de los motivos que nos han llevado hasta aquí. Todo va sobre ruedas.
 
A veces la vida te da cosas grandes
Por el paso del kilómetro 28 (en la rotonda), cojo a Carsobe. Va sin los auriculares puestos, mala señal. Intento animarlo a que no se pare y que consiga llegar hasta el final.

Un poco más adelante me encuentro a otro nuevo correcat (ratadesant). Va caminando. Le pregunto si está bien, pero lo veo bastante fastidiado, (después he visto que no llego. Ánimos compañero y a por la próxima).

Pasamos per el avituallamiento donde se encuentran los amigos del equipo (MIM) del mi nuevo compañero, y él se anima. Lo dejo unos metros, no quiero malgastar fuerzas. Finalmente consigo cogerlo, y ahora ya sé cómo se llama. Se llama Vicente.

Antes del kilómetro 30 consigo ver a JRDi69. No quiero apretar, pero cada vez está más cerca, y finalmente lo cojo. Le pregunto cómo va y me dice que está sufriendo mucho de los cuádriceps. El me pregunta cómo voy, y yo le digo que bien. Que he encontrado a mi ángel de la guarda, y que vamos perfectamente. Le doy ánimos y nos emplazamos a encontrarnos en la llegada.

Yo he cogido fuerzas nuevas, solo me queda un kilómetro y volveré a ver a mis fans. A punto de llegar al kilómetro 31 vuelvo a ver la manopla azul. ¡Que alegría! Me abro un poco y me voy a buscarlas para chocar de nuevo la manita con Ona. Esto da más fuerza que cualquier gel energético. Las saludo y les digo que las vuelvo a ver en 4 kilómetros.
 
Paso por el kilómetro 31
Ellas se han de desplazar unos 400 metros, por tanto, van con tiempo suficiente.

Vuelvo al lado de mi “amigo” y vamos haciendo kilómetros. Los pasos kilométricos son exactos (5’15”-5’20”). Vicente me comenta que el también ha tenido suerte de encontrarme. Sus compañeros, que tenían que hacer la maratón con él con el objetivo de 3h45’, se han quedado detrás, y ahora los dos nos vamos ayudando.

Como el que no quiere la cosa, llegamos al kilómetro 35. Aquí voy pletórico. No quiero emocionarme, pero al ver a la family, apreto y mientras choco la manita de Ona, le digo a mi mujer que vayan a la meta y que me vayan reservando una de esas redondas que dan al finalizar la carrera.
 
Paso por el kilómetro 35
Después de las emociones, vuelvo al ritmo. Vicente me dice que disfrute del tramo más bonito. Es parecido a l’Avigunda del Portal de l’Àngel de la Marató de Barcelona (además coincide con el mismo punto kilométrico, el 36). Hay un montón de gente, y eso te pone a cien.

De repente, vuelvo a escuchar mi nombre. Me giro, y son mis fans que voluntariamente se han presentado en el kilómetro 36,5. La alegría es máxima. No me lo esperaba, estoy flipando.

Hago lo posible para controlar tantas emociones, y no subir el ritmo. Lo consigo, y poco después del kilómetro 38 veo que mi ángel de la guarda está sufriendo. Intento animarlo i no dejarlo, pero se queda.

Quedan 4 kilómetros, y los lucharé solo.

Por el camino encuentro a Esquimal. Está parado. Ahora entiendo el gesto que me hizo en el kilómetro 13. Intento que se coja a mí, pero a los 300 metros me dice que no puede con este ritmo. Le digo que coja un ritmo que le vaya bien, pero que sobretodo llegue, le falta muy poco, y ahora lo más importante es llegar.

Continuo al mismo ritmo, pero por el kilómetro 39 y pico, el músculo que hay en la parte delantera de la tibia, se comienza a quejar. Pero hoy la cabeza está fuerte, y le dice que hoy no se parará. Así que, primero pienso en ver algunos de aquellos patinadores con réflex, y después comienzo a recordar aquellas imágenes que he guardado de toda la época de entrenamientos. La carrera con Carles en Sant Andreu (con su mejor marca en 10 kms y el abrazo que nos dimos al acabarla), aquellos entrenos a las 5h de la mañana de los jueves y sus malditas subidas (que rabia que me da aquella calle, ¡jaja!), aquel recibimiento con aplausos que me hizo la familia francesa de Esther (me hicieron sentir todo un campeón), aquellos entrenos de series con Sandra, y aquellos entrenos donde Fede ha hecho más de lo que ha podido para dejarme preparado, y toda la paciencia que Esther y Ona han tenido con estas 14 semanas de entrenamiento. Per todo ello, la cabeza le dice a las piernas que no pueden y no pararan.

Con esta afirmación, el daño desaparece y llego al kilómetro 41. Y todo cambia. Vuelve a haber mucha gente. Están expectantes, y comienzo a levantar los brazos para que comiencen a animar, y lo consigo. Y cada grito, cada aplauso, me hace volar.

A falta de medio kilómetro para llegar al 42, me encuentro con aquellos dos corredores que me acompañaron entre los kilómetros 21 a 23. El amigo va un poco tocado, pero el otro va bastante bien. Al pasar por su lado, le digo si todavía le sobra alguna “rula”. Se gira i rápidamente me reconoce. Me felicita. Los dos estamos contentos, muy contentos.

Un giro, y empieza la última ligera subida. Escucho gritos de: Campeones, Campeones!!.

No paro de saludar a todos los que nos anima.

Un nuevo giro, y ya busco, por última vez, la manopla azul. Y allí están. Mis 3 fans. Saludo y veo como Ona lleva la camiseta de Los Martes. La cojo de la mano y nos vamos a volar en los últimos 195 metros.

Un hombre de la organización me pide que vayamos por el lado derecho, y así lo hacemos.

Ona me dice: “¡Papa lo has hecho muy bien!” Está súper emocionada, y yo más.

Intento escuchar todo lo que me dice Ona, pero también me vienen a la cabeza tantos recuerdos, tantas emociones, que casi lloro.

Unos metros más, y sí, ya hemos acabado. Ona, Los Martes, todos vosotros y yo lo hemos conseguido. No sé el tiempo que he hecho, solo se que la he hecho toda entera sin parar, he corrido toda la maratón. Tengo una felicidad enorme. Una mirada al crono y no me lo creo. He hecho 3h46’16”. Es impresionante. He bajado 23’ mi MMP. Mi plan A era acabarla, el plan B era bajar de las 4h, el plan C era hacer 3h52’, pero bajar de aquí no lo creía. ¡Se había hecho Justicia!.
 
Objetivo conseguido
Aunque el dolor de piernas se nota, me giro. Quiero ver si mi “amigo” Vicente llega. Primero creo que es un corredor que llega unos segundos más tarde, pero no es él.

Continuo hacia adelante. No lo encuentro. Me ponen la toalla (que detalle, parece una tontería, pero se agradece mucho), me sacan el chip, y por fin, me ponen la pulsera de “finisher” y la medalla. Si aquella medalla que le había dicho a Esther que me reservará en el kilómetro 35.


Vamos avanzando. Doy el chip a la causa solidaria. Como me dijo Sherpa, si consigues MMP lo haces, sino no. Entonces como lo he conseguido, lo donamos.

Es más, justo pasar ese tramo veo a Sherpa y puedo hablar con él un rato.

Cojo un vaso de bebida recuperadora. Le doy un sorbo, pero me sienta fatal. Lo tiro.

Ya he visto a Esther y a mi suegra, pero están detrás de las vallas.

Espero que las masajistas hagan magia con sus manos en mis piernas, y que pueda caminar un poco mejor, sobretodo por la tarde y al día siguiente.


Mientras estoy aquí, veo a JRDi69, a Esquimal y a Carsobe. Los 3 han acabado, y eso también me hace feliz. No encuentro a mi “amigo” Vicente. Me hubiera gustado encontrarlo y darle las gracias por todo el tramo que hemos hecho juntos (después pude ver que había llegado, y me soy feliz. Enhorabuena).

Poco a poco, vamos avanzando y llegamos a la zona de la comida. Cojo un trozo de pizza, pero no tengo hambre. Ona sí, por lo tanto, se la come ella.

En la caseta de l’Amstel, veo a JRDi69, y cojo una cerveza con limón, y hacemos un brindis. ¡Lo hemos conseguido, y se ha de celebrar!

Ya salimos de la zona cerrada, y finalmente puedo hacerle un gran beso a mi mujer. Esta bastante contenta, me ha visto con buena cara toda la maratón, y eso a ella la deja más tranquila. También recibo la felicitación de mi suegra.

Antes de entrar a la Pérgola, vuelvo a ver al padre de aquella alumna de Esther. Nos felicitamos mutuamente.

Recojo mi bolsa, y me cambio de ropa. Justo en ese momento, me llama mi amigo Fede. Le digo que ha ido todo muy bien, que estoy muy contento, y que el martes ya quedaremos para explicar todas las experiencias vividas.

Una vez fuera, queda lo más difícil. Hacer el 1,2 kilómetros que hay hasta el coche. No voy mal, pero agradezco sentarme en el coche.

Llegamos a Burriana, subo las escaleras (bastante bien) y comienzo a enseñar mi medalla.

Una buena fideua, bañada con cava, para celebrar todo.

La tarde es monotemática. Es lo que hay, ¡jaja!

Como ya hemos comentado. Solo me queda dar las gracias a todos los que habéis colaborado en este objetivo. Aunque que os parezca que no habéis hecho nada, todos habéis sido importantes.

Dar las gracias a la familia de Esther. Como siempre, me he sentido como en casa.

Por todo esto, por y con vosotros, lo volveremos ha intentar. De eso no dudéis.

PD: Después de buscar la manera de contactar con Vicente, envié un email a su equipo MIM (maratóimitja) y hoy he recibido un email suyo con una foto. Ahora la felicidad es completa. Y después que me pregunten porque corro y hago estas locuras.


Xavi