divendres, 20 de maig del 2016

Si se puede (Can Mercader)

Después de una maratón y dos carreras largas de montaña, donde tampoco he ido al límite, me vinieron las ganas de probarme de nuevo en carrera de 10 kilómetros. Las piernas estaban fuertes, pero era una incógnita ver si estarían rápidas también.

Busco en mis planes de entrenamiento y encuentro uno de 4 semanas y con dos entrenos semanales de series. Engatuso a Sandra, Carles y Jordi a que me acompañen algún día, y comenzamos a hacerlas.

Las primeras impresiones son raras. Las series salen bien, pero tengo la sensación que corro como un pato (será que me estoy acostumbrando a los ritmos lentos de rodaje, ¡ja,ja!)

Todo va bien, hasta falta de una semana. Un sábado de prueba, donde la primera serie de 3000m sale en los tiempos buscados, pero la segunda se queda en solo 500m. Las piernas se quejan y no quiero forzar. A partir de aquí, empiezan las dudas, los dolorcillos esos que salen ante un nuevo reto.

Los días pasan, y llegamos al fin de semana.

El sábado pasamos a buscar los dorsales, digo pasamos, porque Ona también correrá. Recibo muchos mensajes de mis compañeros de fatigas, animándome para el día siguiente. ¡Cómo se agradecen esos apoyos!

El domingo, a madrugar. A las 6:30h en pié. Almuerzo y a las 7:30h ya estamos toda la familia en el coche dirección Cornellà (¡Qué haría yo sin mis fans!).

Por el camino recibo la llamada de Fede, que viene de fotógrafo-animador. ¡Qué grande eres, company!

Aparcamos a poco más de 50m de la salida y llegada. Esperamos 5’ y ya llega Fede.

Como todavía es pronto, vamos a hacer un café y pasar por el baño por segunda vez.

Me cambio, me despido de mis fans, y comienzo a calentar (hoy es necesario).

Por el camino comienzo a encontrarme algunos correcats conocidos (Pinelli, Jordi, …). Hablo con ellos, y me quedo haciendo el calentamiento con Jordi.

Hecho el calentamiento, últimos ánimos de mi familia y amigo, y nos vamos a la línea de salida. Intento ponerme entre las liebres de 40’ y 45’. Esperamos, y nos informan que debido a que no está la ambulancia, se retrasará la salida 15’. Ya tengo excusa, ¡ja, ja!

Hablo con Esther, Ona y Fede, y vuelvo a calentar unos minutos con Jordi.

Esta vez, sólo me da tiempo de despedirme de Jordi, y voy a la salida. Intento repetir lo mismo, y en esta zona, me encuentro a Manu, Dani y Miquel. Miquel quiere ir cerca de la liebre de 40’, Manu y Dani dicen que irán a ritmo de 42’, por  lo tanto, me apunto con ellos.

Ahora sí, con 15’ de retraso, salimos.
 
Buscando a Wally (gorra roja)
Los dos primeros giros son peligrosos. No es que seamos muchos, pero nos agrupamos todos para coger la trazada más corta, y hay peligro de caerse.

Pasado este tramo, me coloco detrás de Manu. Aquí ya vamos más cómodos, y pasamos el primer kilómetro según lo establecido (4’12”). Creo que ya tengo liebre, pero me dura poco. Rápidamente Manu se pone a tirar, y me doy cuenta que vamos a 4’/km, cosa que no me irá muy bien para llegar a los 10 kilómetros con ese ritmo. Decido dejarlo, y es cuando se pone a mi lado Dani. Él lleva un ritmo más parecido al mío, por lo tanto, vamos haciendo pasos juntos. A veces él por delante, y otras veces, yo.

Giramos, y cogemos dirección hacia la salida.

Por ahora los ritmos son un poco mejores de lo esperado, y todavía tengo buenas sensaciones. Hasta puedo hablar con Dani, y con otro corredor que llevamos al lado, que también quiere hacer 42’.

Vamos haciendo los tres juntos, y así llegamos a la primera vuelta. Miro el reloj y veo que he hecho los cinco primeros kilómetros en 20’43” (17” más rápido que el objetivo marcado).
 
Todavía con buena cara
Aquí ya he perdido el contacto con mis dos compañeros de viaje.

El calor empieza a hacer mella, y veo que será difícil mantener los ritmos de la primera vuelta.

No quiero desinflarme y perder todo lo que he hecho hasta ahora, por lo tanto, busco algo que me haga tirar hacia adelante, y allí lo veo. Unos metros delante tengo a Miquel, con su camiseta blanqui-blava. Decido no perder el contacto y mantener la distancia con él, si lo hago, conseguiré el objetivo (es una buena liebre, ¡ja,ja!).

Y así, con trozos con calor, y otros buscando la sombra, se pasan los kilómetros. Pasan tan rápido que cuando llega el punto kilométrico 9, pensaba que estaba en el 8, y eso me da fuerzas para no abandonar, y ahora darlo todo.

Se borra todo lo demás, y sólo veo a Miquel.

Recibo los ánimos de Jofrer y RugbyMan, y ya encaro la recta final.

Queda poco, y con una mirada rápida al reloj, veo que lo puedo conseguir.

La meta cada vez está más cerca, y pronto veo a Fede (con el móvil en mano para hacerme la foto de la llegada), y a Ona con la manopla azul. Voy a coger a Ona, pero Fede me dice que tire (luego me ha explicado que nadie entraba con niños, ¡qué pena!). No aflojo y entro con un crono de 41’56”. Estoy cansado, pero súper contento. Todo y las dudas de la semana, he conseguido bajar de 42’. ¡Espectacular!

Sufriendo. Último kilómetro en 3'53"

Voy recuperándome, poco a poco, y ya puedo hablar con Fede, Esther y Ona.

Recogemos el bocata, el donut, la manzana, el plátano y las bebidas.

Al llegar también veo a Nacho Cáceres. Fede le pide si se puede hacer una foto conmigo y Ona (yo soy muy vergonzoso), y él accede inmediatamente (qué gusto da el trato tan afable que tienen estos cracks).
 
Con Nacho Cáceres. ¡Qué crack!
Un poco más de charla con mis fans, y después con la colla de correcats que han ido llegando.

Recuperado del todo, llega el turno de Ona. Está nerviosa. Está haciendo un calentamiento y estiramientos que le ha enseñado Fede, ¡ja,ja!.

Nos esperamos, y finalmente, llega la última carrera, la de los más peques. Ona la quiere hacer sola, y la dejo en la salida, aunque hay tanta gente que me quedo detrás y tendré que correr detrás suyo hasta pasar la zona de vallas.

Salida, y Ona sale disparada (¡me ha costado seguirla!). Lleva buen ritmo. A media carrera (tenía que hacer 600m) se le ve cansada. Le voy diciendo que camine, pero ella sigue corriendo. Todos (han venido también Susana, David y Alex) la vamos animando, y su cara se llena de felicidad cuando ve a Esther y Fede haciéndole fotos.
 
Que pinta de corredora. ¡Qué guapa!
Recta final, apretamos la fuerza extrema (es un secreto entre Ona y yo, ¡jaja!) y entramos esprintando. ¡Qué campeona!
 
Otra medalla más. Ya tiene 8.


Está cansada, pero lo ha hecho genial (amor de padre).

Poco a poco se va recuperando, y ya ha cogido su bolsa para recoger la comida y bebida, aunque a ella solo le preocupa coger su donut.

Un poco antes, Fede le ha puesto su medalla. Se la ha ganado.

Ya hemos pasado una nueva jornada deportiva en familia.

Una ducha, un rato de parque con los peques, y a casa de los suegros a celebrarlo.

Ahora, la faena ya está hecha. Las próximas carreras serán para disfrutar, sin la presión del crono, ni ritmos. A sensaciones, y para divertirnos.

Lo que está claro, que si se entrena, si se puede.


PD. Un agradecimiento a la organización, por montar esta carrera sin grandes ferias, …, pero con un trato muy bueno para los corredores, y que se busca que pasemos un buen rato.


¡Nos vemos el año que viene!

Sí que es pot (Can Mercader)

Després de la marató i dues curses llargues de muntanya, on no he anat al límit, em vénen ganes de provar-me de nou en una cursa de 10 kilòmetres. Les cames estan fortes, però és una incògnita veure si estaran ràpides també.

Busco entre els meus plans d’entrenament i trobo un de 4 setmanes y amb dos entrenaments setmanals de sèries. “Enganyo” a la Sandra, el Carles i el Jordi a què m’acompanyin algun dia, i començo a fer-les.

Les primeres impressions són rares. Les sèries surten bé, però tinc la sensació que corro com un ànec (serà que m’estic acostumant als ritmes lents de rodatge, ja,ja!)

Tot va bé, fins a falta d’una setmana. Un dissabte de prova, on la primera sèrie de 3000m surt en els temps buscats, però la segona es queda amb només 500m. Les cames es queixen i no vull forçar. A partir d’aquí, comencen els dubtes, els dolors aquells que surten abans d’un nou repte.

Els dies passen, i arriba el cap de setmana.

El dissabte passem a buscar els pitralls, dic passem, perquè l’Ona també correrà. Rebo molts missatges dels meus companys de fatigues, animant-te per l’endemà. Com s’agraeixen aquests suports!

El diumenge, a matinar. A les 6:30h en peu. Esmorzar i a les 7:30h ja estem tota la família al cotxe direcció a Cornellà (què faria jo sense els meus fans).

Pel camí rebo la trucada del Fede, que ve de fotògraf-animador. Què gran ets, company!

Aparquem a poc més de 50m de la sortida i arribada. Esperem 5’ i ja arriba el Fede.

Com encara és aviat, anem a fer un cafè i passar pel bany per segona vegada.

Em canvio, m’acomiado dels meus fans, i començo a escalfar (avui és necessari).

Pel camí, començo a trobar-me alguns correcats coneguts (Pinelli, Jordi, ...). Parlo amb ells, i em quedo fent l’escalfament amb el Jordi.

Fet l’escalfament, últims ànims de la meva família i amic, i ens anem a la línia de sortida. Intento posar-me entre les llebres de 40’ i 45’- Esperem, i ens informen que degut a que encara no està l’ambulància, es retardarà la sortida uns 15’. Ja tinc excusa, ja,ja!

Parlo amb l’Esther, l’Ona i el Fede, i torno a escalfar uns minuts amb el Jordi.

Aquesta vegada, només em dóna temps d’acomadiar-me del Jordi, i vaig a la sortida. Intento repetir el mateix, i en aquesta zona, em trobo al Manu, al Dani i el Miquel. El Miquel vol anar aprop de la llebre de 40’, el Manu i el Dani diuen que aniran a ritme de 42’, per tant, m’apunto amb ells.

Ara sí, amb 15’ de retard, sortim.
 
Buscant a Wally (gorra vermella)


Els dos primers girs són perillosos. No és que siguem molts, però ens agrupem tots per agafar la traçada més curta, i hi ha perill de caure.

Passat aquest tram, em poso darrere del Manu. Aquí ja anem més còmodes, i passem el primer kilòmetre segons el que tenim pensat (4’12”). Crec que ja tinc llebre, però em dura poc. Ràpidament el Manu es posa a tirar, i em dono compte que anem a 4’/km, cosa que no m’anirà bé per arribar als 10 kilòmetres amb aquest ritme. Decideixo deixar-lo, i és quan es posa al meu costat el Dani. Ell porta un ritme més semblant al meu, per tant, anem fent passos junts. A vegades ell per davant, i d’altres vegades, jo.

Girem, i agafem el camí de tornada a la sortida.

Per ara els ritmes són una mica millor del que esperava, i encara tinc bones sensacions. Fins i tot puc parlar amb el Dani, i amb un altre  corredor que portem al costat, que també vol baixar de 42’.

Anem fent els tres junts, i així arribem a la primera volta. Miro el rellotge i veig que he fet els cinc primers kilòmetres en 20’43” (17” més ràpids que l’objectiu marcat).
 
Encara faig bona cara


Aquí ja he perdut el contacte amb els meus dos companys de viatge.

La calor comença a fer-se sentir, i veig que serà difícil mantenir els ritmes de la primera volta.

No vull desinflar-me i perdre tot el que he fet fins ara, per tant, busco alguna cosa que em faci tirar cap endavant, i allà ho veig. Uns metres davant meu tinc al Miquel amb la seva samarreta blanqui-blava. Decideixo no perdre el contacte i mantenir la distància amb ell, si ho faig, aconseguiré l’objectiu (és una bona llebre, jaja!)

I així, amb trossos amb calor, y altres buscant l’ombra, es passen els kilòmetres. Passen tan ràpids que quan arribo al punt quilomètric 9, pensava que anava pel 8, i això em dóna forces per no abandonar, i a donar-ho tot.

S’esborra la resta, i només veig al Miquel.

Rebo els ànims del Jofrer i del RubgyMan, i ja agafo la recta final.

Queda poc, i amb una mirada ràpida al rellotge, veig que ho puc aconseguir.

La meta cada cop està més aprop, i ben aviat veig al Fede (amb el mòbil en mà per fer-me la foto de l’arribada), i a l’Ona amb la manopla blava. Vaig a agafar a l’Ona, però el Fede em diu que tiri (després m’ha explicat, que ningú entrava amb nens, quina pena!). No afluixo i entro amb un crono de 41’56”. Estic cansat, però molt content. Tot i els dubtes de la setmana, he aconseguit baixar de 42’. Espectacular!

Patint! Últim kilòmetre en 3'53"


Vaig recuperant-me, poc a poc, i ja puc parlar amb el Fede, l’Esther i l’Ona.

Recollim tots els queviures (entrepà, dònut, poma, plàtan) i begudes.

A l’arribada també veig al Nacho Cáceres. El Fede li demana si es pot fer una foto amb mi i l’Ona (jo sóc molt vergonyós), i ell accedeix immediatament (quin gust dóna el tracte tan afable que tenen aquests cracks).
 
Amb el Nacho Cáceres. Quin crack!


Una mica més de xerrada amb els meus fans, i després amb la colla de correcats que han anat arribant.

Recuperat del tot, arriba el torn de l’Ona. Està nerviosa. Està fent un escalfament i estiraments que li ha ensenyat el Fede, jaja!

Ens esperem, i finalment, arriba l’última cursa, la dels més petits. L’Ona la vol fer sola, i la deixo en la sortida, encara que hi ha tanta gent que em quedo darrere i hauré de córrer darrere seu fins a passar la zona de tanques.

Sortida, i l’Ona surt disparada (m’ha costat seguir-la!). Porta un bon ritme. A mitja cursa (havia de fer 600m) la veig cansada. Li vaig dient que camini, però ella segueix corrent. Tots (han vingut també la Susana, el David i l’Àlex) l’anem animant, i la seva cara s’omple de felicitat quan veu a l’Esther i al Fede fent-li fotos.
 
Té pinta de corredora. Que guapa!!


Recta final, apretem la força extrema (és un secret entre l’Ona i jo, jaja!) i entrem esprintant. Quina campiona!
 
Una altra medalla, ja té vuit!


Està cansada, però ho ha fet molt bé (amor de pare).

A poc a poc es va recuperant, i ja ha recollit la seva bossa per recollir el menjar i beguda, encara que a ella només li preocupa agafar el seu dònut.

Una mica abans, el Fede li posa la seva medalla. Se l’ha guanyat.

Ja hem passat una nova jornada esportiva en família.

Una dutxa, una estona de parc amb els petits, i a casa dels sogres a celebrar-ho.

Ara, la feina ja està feta. Les properes curses seran per gaudir, sense la pressió del crono, ni ritmes. A sensacions, i per divertir-nos.

El que està clar, que si s’entrena, sí que es pot.


PD. Una agraïment a l’organització, per fer aquestes curses sense grans fires, ..., però amb un tracte molt bo pels corredors, i on es busca que passem una bona estona.

Ens veiem l’any vinent!

divendres, 29 d’abril del 2016

No ganaremos, pero lo disfrutamos

Las carreras de casa (de tu pueblo) son especiales, y esta no lo es menos.
Nos dan la oportunidad de disfrutar de “nuestras” montañas, de espectaculares vistas y lugares.

Este año hemos conseguido hacer un buen grupo. Haciendo madrugar a los Moriana’s brothers, e incorporando a Carles, Chus, Efrain y Xavier. Total, que lo que el año pasado fue ir a correr 3, este año se ha convertido en 7 (+ 2 peques).

Como siempre antes de un “gran” reto, han pasado 8 semanas de largas tiradas, madrugones, …, pero por fin llega el día D, de la carrera.

Hemos quedado pronto, a las 7:30h en Olesa de Montserrat.

Poco a poco, nos juntamos todos y nos vamos para la zona de salida. Hay nervios, pero se van calmado hablando con amigos y conocidos.

Parece que hará mucho calor. Siendo la hora que es, el termómetro ya marca 16,9ºC.

Unas fotos, últimos ánimos (Fede y Efrain tiene que esperarse todavía 1 hora para su salida) y salimos.

Por culpa del Xavi Pommard, el año que viene tendremos que volver

Salimos bastante conservadores, y eso hace que llevemos a Jordi y Sergio solo unos metros delante.

Vamos subiendo suavemente. El ritmo es cómodo y vamos pasando a varios corredores.

Poco a poco, Jordi y Sergio se nos van escapando, pero es lo normal.

A Xavier, hace tiempo que no lo vemos. Va bastante por delante.

Al llegar al primer punto difícil (sendero hacia el Cim del Roure) nos encontramos un tapón. Primero parados del todo y luego subiendo caminando, pero muy lento.

No nos ponemos nerviosos y seguimos el gusano de color que hemos formado los corredores.

Al final llegamos al punto más alto y empezamos a correr.

Ya en la pista forestal que lleva a Puigventós, por un camino más ancho, vamos subiendo a ritmo suave hasta encontrar la marca de la bajada que nos volverá al trazado del año anterior.

Hoy la bajada esta mejor que otros días, y sin muchos problemas llegamos al sendero del Pla.

Tengo la idea  de aprovechar que hemos andado más de lo esperado, para subir parte de este sendero corriendo, pero es imposible. Los corredores vuelven a andar, y seguimos detrás de ellos.

Llegamos arriba, y le pregunto a Sandra si se ve con ganas de correr hasta los pies del Puigcendròs. Me dice que sí, y así lo hacemos. Necesitamos mover un poco las piernas.

Llegamos al Puigcendrós y sólo comenzar volvemos a andar. Toda la subida (unos 400-500m) la hacemos así. Una vez arriba, con cuidado (bajada difícil), bajamos en dirección al Mirador de la Papelussa.


A partir de aquí, nos quedan unos 2-3 kilómetros de bajada, donde intentamos no pasarnos con el ritmo, pero correr un poco más rápido.

Antes del giro en dirección a Monistrol, encontramos el primer avituallamiento. Sandra coge agua y naranja y continuamos con esta zona de perfil agradecido.
Por el camino, se me sueltan los cordones de la zapatilla derecha dos veces. Por fin consigo hacer un buen nudo y atrapo de nuevo a Sandra.

Bajando por la zona de escaleras, y antes de un punto donde estaban los ADF (Agentes Forestales) avisando de peligro, me resbalo y por suerte, consigo no caer del todo y evitarme el golpe.

Se acaba lo bueno (bajada), y empezamos a subir a Sant Salvador. Es un tramo de 1,4 kilómetros con una pendiente media del 14%.

Me tomo el primer gel, y un rato corriendo y mucho más andando, vamos subiendo y ya escuchamos a unos gaiteros tocando música en lo alto de la Ermita.

Paso por Sant Salvador de les Espases
Cogemos agua, y a bajar de nuevo.

A mitad de la bajada, y para no ir detrás de la chica que llevo delante, intento salirme de la zona y resbalo de nuevo. Esta vez no hay tanta suerte, pero me rasco un poco en la zona alta de la pierna derecha. Cada vez tengo más claro que tengo que cambiar de neumáticos de montaña, por si alguien se da por aludido, ¡ja,ja!

Puedo correr y no le doy más importancia.

Ahora viene la parte que más se me atraganta, pero hoy la subo bastante bien. Intento tirar de Sandra para hacer esta zona corriendo y adelantar a la chica que lleva delante. Al final lo conseguimos y nos vamos a la zona de las crestas.

Hemos conseguido ponernos detrás de una nueva chica. Mi idea es no perderla de vista y ver si Sandra puede seguirla.

Vamos haciendo la zona, con truco incluido (el truco es que antes de la segunda cresta, si dejas espacio al que llevas delante y te dejas en la bajada, consigues subir con más facilidad esta cresta).

Al final llegamos al Pla (kilómetro 15 aproximadamente). Cogemos agua e isotónico y algo de comer. Sandra comienza a hacer cara de cansada.

Con todo esto, llevamos unos 12’ más que el día que hicimos el entreno oficial.

Intento convencerla que hagamos todo lo que podamos corriendo (a ritmo muy suave), pero en las subidas más fuertes volvemos a caminar. Me quedo a su lado, intentando animarla.

Voy controlando, pero la chica que llevamos por delante se nos escapa.

En la fuerte bajada, le digo que se deje llevar, y así no cargaremos los cuádriceps.

Al girar ya vemos Sant Pere y la Creu de Saba, nuestros dos nuevos retos.
El viento en esta zona es caliente y molesta.

Llegamos corriendo hasta los pies de la subida a Sant Pere. A medio camino, volvemos a ponernos a caminar (pero en esta zona es normal).

En vez de subir por la pista, nos desvían por un nuevo sendero que nos deja a 100 metros de la Ermita. Cogemos isotónico y otro sendero que nos lleva a una nueva pista.

Aquí hablo con un corredor que hizo con nosotros el entreno oficial. Le cuento que ahora nos viene una “sorpresa” de unos 100-200 metros de subida difícil. Con un desnivel considerable y con esos terrenos que tienes grandes desniveles que te obliga a forzar los cuádriceps y con los kilómetros que llevamos las piernas lo notaran.

Han puesto unas cuerdas para ayudarnos, pero las piernas se resienten y algunos corredores comienzan a sufrir rampas.

Con dificultad llegamos arriba y nos vamos hacia la Creu de Saba.

Aquí ya no me veo con ganas de apretar más a Sandra. Va un poco tocada y prefiero que no se me venga abajo. Vamos subiendo caminando, y voy pasando y dejándome pasar por un chico que va sufriendo rampas.

A medio camino, nos encontramos a un abuelo “muy simpático”, que nos dice que como subimos andando. Le contesto que llevamos 20 kilómetros, pero hubiera preferido que no hubiera dicho nada. Hay gente que esta más guapo con la boca cerrada. Por lo que comenta Chus, a ella también le dio muchos “ánimos”.

Poco a poco, los metros de subida van pasando y llegamos al punto más alto de la carrera, la Creu de Saba (596m).

En este punto, los dos voluntarios, le dicen a Sandra que va séptima. Si la sexta es la chica que llevábamos delante, que parece más joven que Sandra, quiere decir que puede quedar 1ª de categoría.

Empezamos a bajar. Le digo a Sandra que vigile, y poco a poco nos vamos acercando a Puigventós (último avituallamiento).

Aquí Sandra se hidrata bastante y come algo (fresas, naranja). Va un poco justita y decidimos hacer andando el turó de la Gronya.

A medio camino, y para distraer la cabeza, consigo coger un espárrago, ¡jaja!

Cuando llego arriba, intento pararme a esperar a Sandra, pero noto que el cuádriceps de la pierna derecha se me va a subir. Decido empezar a bajar poco a poco, para evitar rampas y que tampoco se me quede muy atrás la Sandra.

Con cuidado, porque la bajada es técnica, las piernas ya están justitas, y en cualquier mal gesto nos podemos ir al suelo, hacemos esta bajada que nos lleva a la pista que hicimos al principio.

Una vez abajo, le comento a Sandra que tenemos que hacerlo todo corriendo sin apretar. Me dice que lo intentará, y así lo hacemos.

Antes de coger el Camí del Samper, me giro y no veo más chicas detrás nuestro, por lo tanto, no tenemos que apretar.

Bajando por el Camí del Samper
Hacemos esta zona y después de ver a David de blogmaldito (¡gracias por las fotos!, ¡a ver si un día nos vemos tranquilamente!) giramos por el último repecho. Son unos 300 metros, pero a estas alturas parece un puerto especial de alta montaña.

Pasado este tramo, como podemos, ya bajamos por la zona de viñas. De allí a la riera y después de pasar por debajo de la Virgen de Santa Oliva, ya solo nos queda bajar y a disfrutar.

Comienzo a levantar el brazo, para decirle a Sandra que ya lo tenemos. Me giro y la veo sonriendo, y eso me gusta.

Cogemos la última calle, y ya vemos a nuestra claca. Los saludo cojo de la mano a Ona y nos vamos hacia la meta. Sandra ha cogido a África, y entramos los 4 cogidos de las manos.

Nos abrazamos y nos vamos a buscar al resto del equipo.

Encontramos a Fede, que hace muy buena cara. Ha hecho la carrera corta (12 kilómetros), después de un año sin hacer carreras.  Salió junto con el frutero más conocido de Olesa, Efrain. Se “aguantaron” 1,5 kilómetros, y Efrain salió disparado. Fede fue controlando sus pulsaciones y al final se ha cascado 1:14:01 (posición 55). Efrain ha hecho 1:08:58 (posición 30). ¿Te hemos entrado bien, compañero?

Luego veo a Jordi, ha hecho 3:29:59. Se ha caído en el avituallamiento de Puigventós (una caída un poco cómica) y lleva una marca en el brazo y en la pierna derecha.

Sergio ha sufrido, como todos, pero lo ha hecho en 3:26:37.

Xavi Pommard está en forma y lo ha demostrado, con un tiempazo de 3:15:29.
Más tarde, veo a Carles (3:45:25). Está muy contento.

Por último llega Chus. Ha conseguido acabarla en 4:24:07, sufriendo dos avituallamientos sin agua (Sant Pere y Puigventós).

Objetivo conseguido
¡El año que viene ganas!
Cuando recuperamos unas cuantas fuerzas, sobretodo líquido, comento con Ona y Esther cómo ha ido la carrera de las peques. Me dicen que Elena (hija de Carles y Chus) ha ganado su carrera (1ª clasificada) y que Ona se lo ha pasado genial.



La organización no ha dejado entrar a los padres y ha puesto a unos chicos de la carrera para controlar a los peques. Me parece una muy buena idea.
Salen las primeras clasificaciones y Sandra ha quedado décima, pero la cuarta de las veteranas. Como las otras 3 primeras veteranas han quedado entre las cinco primeras, Sandra es la 1ª de su categoría. Así que volverá a subir al podio, y para nosotros es un orgullo.

La crack del equipo
Al final, hemos quedado en segunda posición por equipos mixtos. ¡Que grandes somos! No tenemos premio, pero estoy orgulloso de vosotros, amigos.


Una ducha rápida y a celebrarlo todos juntos en una agradable comida que hemos regado con cerveza y chupitos de orujo. Hoy nos lo hemos ganados todos.
La celebración
Ahora a buscar nuevos retos y sobretodo a buscar celebrarlo todos juntos. Que ganar no ganaremos, pero lo que tenemos claro es que nos gusta celebrarlo y disfrutar de ello.

Dos cosas más:
-          Esperamos que el chico que ha sufrido la parada cardíaca se recupere lo más rápido posible.
-          Aunque hay cosas a mejorar, como siempre en la vida, contad con que Los Martes estaremos en la 3ª edición, aunque creo que haremos la corta, ¡jaja!
No puedo acabar esta crónica sin agradecer a los organizadores, voluntarios, patrocinadores, ... su implicación y que nos monten esta fiesta que tanto nos gusta.

PD: Análisis de las impresiones que hemos recogido de esta edición.

COSAS A MEJORAR
-          Faltó agua en dos de los últimos avituallamientos para los últimos participanetes. No sé si por culpa de la calor, el hecho de rellenar vasos con garrafas (donde se perdia mucha agua), pero es una cosa grave a corregir.
-          El tapón del sendero al Cim del Roure. No ganaremos, pero todos luchamos por nuestro objetivo y es importante que cada uno coja el ritmo que quiera, no el que le marquen.
-          Que todos los participantes de la Mini TEO tengan medalla. Se pueden hacer premios a los primeros clasificados, pero no me gustan las carreras de los pequeños con solo premio para los primeros. Si que es verdad que tenían un diploma de participación, pero todos sabemos que cuando le das una medalla a un/a niño/a, es el niño/a más feliz del mundo.
-          El entrenamiento oficial de la carrera larga, lo haría en dos partes y dos días. Creo que hacerla entera es mucho, y se hace muy larga (tiempo). Aunque hay que decir que este año estaba mejor montado que otros años (grupos, ...).
-          Creo que una carrera de esta dificultad ( y este año más que el anterior) se merece un reconocimiento. Como hacen otras carreras (Cinc Cims, ...) no estaría mal una medalla o un recuerdo (o lo  que se os ocurra).
-          Si la idea es la no utilización de vasos en los avituallamientos, para la próxima edición se podria dar com obsequio de la carrera, y no la típica camiseta que ya tenemos bastantes.


PUNTOS FUERTES
-          La idea de poner controladores (chicos de la organización) para ayudar a los pequeños, y sacar a los padres, madres, abuelos, y demás que solo hacemos que molestar.
-          Poner un teléfono de contacto y de emergencia en el dorsal.
-          Que las medallas de los mini TEO fuesen un trozo de madera. Me gusta.
-          Los premios originales de las clasificaciones (aceiteras, caja fruta, jamón, ...)



Que nadie se tome a mal esta valoración, es nuestro punto de vista, buscando que este Trail sea el mejor del mundo.