diumenge, 30 d’abril del 2017

MITJA MARATÓ MONTORNÉS 2017

Es 23 de Abril de 2017, Sant Jordi, y coincide con la Mitja Maratón de Montornés. La edición número 24 y la segunda para un servidor.

Éste año vuelvo a correrla con mi amigo Paco, aquella persona que hace 30 años conocí haciendo el servicio militar en Munguía, y que a día de hoy somos amigos de los de toda la vida.

Son las 6:30 de la mañana y no ha hecho falta que suene el despertador, ya que no he podido dormir en toda la noche, como casi siempre que tengo una carrera. Me levanto sin hacer mucho ruido y al cabo de media hora se levanta Isa, que también me acompaña junto a Marc y Alexia en ésta ocasión. Porbrecillos, que madrugones les hago hacer en sus días de descanso para que me acompañen a las carreras.

Me tomo mi zumo de limón de rigor, una tostada y un plátano, para el ritmo que llevaremos será suficiente para aguantar los 21095 metros. Cuando ya estamos todos preparados salimos de casa. Son las 8:00h de la mañana, puntualidad inglesa.

Llegamos a casa de Paco a las 8:45h, la carretera esta casi vacía, no tiene nada que ver con un día entre semana. Estamos llamando al timbre, pero no hay manera de que nos abran, estos zánganos están durmiendo. Por fín abre la puerta Paco y detrás con cara de sueño salen Lola y Lourdes (su hija y su mujer).

Son las 9:30h cuando salimos de su casa. Paco y yo vamos dirección a la salida de la carrera. Está lleno de corredores y corredoras por todos los lados, más de 2000, que no son pocos. Calentamos un rato y las pulsaciones las tengo un poco altas, Paco tampoco es una rosa, también tiene sus cosillas, yo diría, que está peor que yo, ¡jejeje! pero no habrá obstáculo que nos pare, hemos venido a bajar de 2 horas y lo conseguiremos aunque sea en ambulancia.

Empieza a hacer calor, menos mal que Paco me ha hecho caso en quitarse la camiseta de manga larga que tenía debajo de otra camiseta, se hubiese asado de calor seguro.

Estamos en la salida, y miro a la derecha y veo a la veterana y su acompañante, son dos personas que vemos en las cuestas de Rubí cada vez que salgo a correr con José y Antonio al mediodía en el trabajo. Nos saludamos y hablamos un poco hasta que a las 10:00h, se escucha el pistoletazo de salida y nos deseamos suerte.



Empezamos a correr sin prisa y ya nos están adelantando por todos los sitios, es una carrera para charlotear con mi amigo, para disfrutar del recorrido y de la gente que corre a nuestro alrededor.

En el km 1, mas ó menos, nos pasa la liebre de 1 hora 45, y pegada a ella va Raquel, una exnovia de cuando yo era un jovencillo. La saludo y ella también, me pregunta que cuanto tiempo vamos a intentar hacer, y le contesto que lo que nos dé el cuerpo. Poco a poco se va alejando todo el grupo que está acompañando a la liebre y nosotros a la nuestra, chino chano. Anteriormente, vimos a Manolo, de corredors con la bandera de 1 hora 40 minutos.

El reloj suena, y le digo a Paco que ya llevamos 3 kilómetros, me dice que de eso nada, que sólo llevamos 2 kilómetros, joder, que larga se me va a hacer, es lo que me pasa por la cabeza, ya que el ritmo que llevamos es bastante más lento y tranquilo para mí, pero, Paco no para de decirme que; “vamos más rápido que la última vez”. Yo no paro de decirle que el reloj no lo mire, que no le funciona bien, él quería correr a 6 minutos el kilómetro, y nosotros vamos a 5’25” de media, no está mal. Yo cada dos por tres le pregunto como se encuentra y él me contesta que bien, pues nada, a seguir.

En el primer avituallamiento, en el kilómetro 5, cojo la botella de agua y le voy dando agua cada 2 kilómetros, ya que hace mucho calor y es muy importante hidratarse bien. En mi opinión, es demasiado poco que sólo den agua cada 5 kilómetros, ya que la experiencia de la Maratón de Barcelona, en la cual nos daban cada 2,5 kilómetros fue clave para la buena hidratación.

Los kilómetros van cayendo, y el ambiente de las personas que encontramos en los pueblos de Vilanova y La Roca no está mal. La gente que hay, no paran de animar y yo los aplaudo, la verdad que me está saliendo una carrera muy tranquila, ya que el ritmo es realmente muy lento para mí, pero, me lo estoy pasando de coña, haciendo bromas con los corredores y corredoras que tenemos cerca, y haciendo fotos de tanto en tanto. Paco no va tan sobrado, pero aguanta como un jabato, en el kilómetro 15, aproximadamente, se acerca la moto de la TV del Valles, que me ve corriendo hacia detrás animando a Paco, y me dicen;  “tú que vas tant tranquil ets l´ideal per fer-li unes preguntes”, y se ponen a mi altura para grabarme y preguntarme cosas, que gracioso. Entre otras cosas, me preguntan si me gusta la Mitja de Montornes, le contesto que si, claro. Me preguntan que haré cuando acabe, le contesto que me tomaré unas cervezas, ¡jejeje!. Durante la entrevista, les comento que este año hicimos la Maratón de Barcelona apoyando al ELA, y toman interés en el tema. Les cuento que somos un equipo llamados Los Martes, y quisimos hacer la maratón por una causa solidaria etc. etc. etc., (hay que hacer propaganda en todo momento que se pueda), la verdad que fue una experiencia de las que tú (Xavi) ya estás acostumbrado a que te hagan entrevistas.




Ya vamos por el kilómetro 19, ya falta poco, le digo a Paco que si quiere apretar un poco, pero me dice que va muy justo y que prefiere no subir el ritmo, no pasa nada. Le contesto, y seguimos el camino, cuando faltan pocos metros para llegar a la meta, nos damos cuenta de que a nuestro lado hay un abuelo, pero, un abuelo de verdad, que va a entrar a la meta al mismo tiempo que nosotros, eso si que tiene mérito. La fuerza que tienen algunas personas con esas edades.

Sergio, eso si que es un abuelo.

Cruzamos la meta cogidos con las manos en alto y conseguimos hacer mejor tiempo que la primera vez que la hicimos, hemos bajado el crono en 1 minutillo. Paco está muy contento y muy cansado, pero, se recupera pronto, yo también estoy muy contento. Nos damos un abrazo para felicitarnos por llegar a la meta, que era el primer objetivo, y el segundo de bajar de las dos hora. Segundo objetivo también conseguido. Al final nos salió un crono de 1h55´34”, ¡somos unos cracks!



Vemos a toda la familia en la llegada, Isa, Alexia, Lourdes, Lola y Marc. Nos felicitan y nos preguntan que tal estamos, le contesto que bien, y Paco va de un lado para otro para recuperarse del todo.

Se acerca Raquel para saludar. Le preguntamos que tal y nos dice que al final ha hecho 1h47’, ya que tuvo que esperar a su hijo que estaba haciendo la cursa de 6 kilómetros y se equivocó y se fue con los de la mitja. Se quedó con él y le acompañó a dar la vuelta, vaya tela, aún así no está nada mal su tiempo.

Cuando ya hemos recogido todos los obsequios (polvos para lavavajillas, gel, cremas, etc..) nos vamos paseando para casa de Paco, para celebrar la carrera con unas cervecitas y una buena barbacoa.

Esperamos hacer la próxima Mitja de Montornés otra vez juntos, y que podamos bajar un minuto más el tiempo, eso sería buena señal.

Gracias como siempre a mi familia por acompañarme en uno de mis vicios, correr. Esperemos que sea durante muchísimo tiempo más.

El Promesas

Fede

dimarts, 11 d’abril del 2017

Trail Ermites Olesa (la Corta)

3 semanas después de la Maratón de Barcelona, cambiamos el asfalto por la montaña. Y no una montaña cualquiera, la de mi pueblo.

Este año, para no forzar y no poderla entrenar como se merece, me he decidido por la corta (12 kilómetros).

Pero no la haré solo, la haré con mi hermano (Jordi), mi amigo (Fede) y la flecha boliviana (Efrain). Los otros dos compañeros de Los Martes, Xavi Pommard y Jaume (que también hizo la Maratón) se han atrevido a hacer la larga (26 kilómetros).

Con el equipo de LOS MARTES
Sandra está haciendo una carrera de 30 kilómetros por el Ordal (Correbocs). Donde quedará quinta y conseguirá un nuevo trofeo (segunda de categoría). Es nuestra crack. ¡Enhorabuena!

Nuestra crack!
Chus y Carles están volviendo de la Trailwalker, donde Chus, ha completado los 100 kilómetros en 23h50’, con sus compañeras del equipo “Les cabretes”. Carles ha hecho de equipo de soporte. ¡Bravo a los dos! 

La otra crack. ¡Muchas felicidades!
A las 8h hemos quedado en la Plaza del Ayuntamiento, pero finalmente llegamos sobre las 8:15h. Es lo que tiene vivir cerca de la salida, que te confías. Aun así, todavía nos ha dado tiempo de hacer una foto de equipo y un vídeo para animar a “les carretes” que están muy cerca de hacer historia.

A las 8:30h vemos cómo Xavi Pommard y Jaume comienzan su reto. En total han salido unos 200 valientes.

Una vez realizada su salida, nos esperamos unos minutos. Mientras, veo a mis padres llegar. Mi padre se ha hecho una pancarta con nuestro logo, para animarnos, ¡que grande! También aprovechamos para saludar a otros corredores del pueblo, de corredors (Pinelli31, Edu, Null0, Wolves).

Con los compañeros de corredors.cat
Por fin, incluso con el fresquillo que hace, nos animamos a sacarnos la ropa extra que llevamos y dejamos las bolsas en el guardarropía.

Comenzamos a calentar. En la sombra hace frío, pero al Sol se está perfecto.

Fede no se encuentra muy bien. Tiene las pulsaciones muy altas, y todavía no ha comenzado.

Nosotros nos vamos a la salida, y él se queda calentando un poco más.

Una vez dentro de la zona de la salida, veo a Esther y Ona. Les doy un beso.

Efrain quiere hacer un buen tiempo y se ha puesto en la parte de delante. Jordi y yo por la mitad, y un poco más tarde nos encontramos con Fede. No tiene claro que hoy acabe la carrera, o que tenga que caminar más de lo deseado.

A las 9h, salimos.

La salida está bastante llena. Poco a poco, vamos adelantando corredores. Hago un poco de cachondeo con Pinelli31, y llegamos a la Plaza de las Fuentes. Aquí tenemos un cambio respecto al recorrido que hacemos cada domingo (en nuestros entrenamientos). En vez de subir por la calle que nos lleva a la Virgen de Santa Oliva, subimos por una calle lateral que nos lleva hasta la iglesia. El desnivel es similar, pero esto más adelante tendrá consecuencias.

Hace un rato que Fede se ha quedado. Me giro a buscarlo, pero no lo veo. No se si se ha retirado, o que ha hecho.

Jordi y yo vamos subiendo a buen ritmo. Todo el tramo hasta el Pabellón vamos adelantando a corredores.

A partir de aquí ya comienza la montaña. Primero por una zona donde se hace el cross escolar y después para arriba.

Por las primeras rampas duras avanzamos a Mario (un compañero de Xavi Pommard que hizo un entrenamiento con nosotros). Le saludamos y continuamos hacia arriba.

A buen ritmo llegamos a la zona cementada. Aquí la pendiente es dura, y algunos corredores ya van caminando. Nosotros vamos subiendo, y poco a poco, Jordi se va quedando un poquito más atrás.

Lo bueno de entrenar donde se hace la carrera, es que sabes donde se acaban las subidas, donde puedes recuperar las piernas y donde has de ahorrar fuerzas.

Una vez finalizada la primera subida fuerte, cojo un ritmo suave que me deje recuperar las piernas hasta llegar sendero. Lo intento, pero poco a poco, corredor a corredor, me voy animando y moralmente me voy encontrando fuerte.

Llegamos al sendero. Comenzamos corriendo, pero pronto los corredores que llevo delante comienzan a caminar. Aun así, caminamos rápidos, y me lo tomo como un nuevo descanso.
Al llegar arriba, hacemos el tramo que nos llevará hasta el Pla del Fideuer. Es un tramo de pista, pero que se hace muy duro. A medio camino, me encuentro a Antoni Bacarisses. Es un antiguo compañero de fútbol sala. Le saludo y le paso.

Con todo esto, llego al Pla con 30’ y pico. Un buen tiempo.

Cogemos el camino que nos llevará hasta la cima de esta carrera.

A tramos corriendo, y otros caminando, hacemos toda la subida.

Un poco de plano, y después una pequeña bajada. Tenemos que ir con ojo. Las piedras están mojadas de la lluvia de ayer.

Y llegamos a los pies del Cim de la Creueta. Decido que lo mejor será hacerlo caminando. Son unos 400 metros, pero con bastante desnivel y parece que no se acaba nunca.

Fede, Xavi y el Gaitero en el Cim de la Creueta
Al final llego arriba. Piso la alfombra del paso por la Creueta, y hacia abajo.

Comienzo la bajada sin apretar mucho. No quiero caerme o hacerme daño. A media bajada siento un zumbido parecido al ruido de las abejas. Miro hacia arriba unos segundos y compruebo que se trata de un dron. Levanto las manos para saludarlo. A ver si salimos en el vídeo, ¡jaja!

Después de esta bajada más técnica, llegamos al Puigventós. Aquí hay el avituallamiento, pero hoy no me hace falta y continúo. Los 5 corredores que llevo por delante, hacen lo mismo.

Ellos comienzan a apretar, pero yo prefiero bajar un poco menos rápido y conservar fuerzas para las dos últimas sorpresas que tiene el recorrido.

Cuando ya estamos a punto de llegar al camino que nos dejará en el Camino del Samper, el primer corredor, con camiseta del CAO (Club de Atletismo de Olesa), coge un sendero. Yo no estoy seguro, siempre he bajado por la pista, pero como también me han modificado el inicio de la carrera, decido seguirlo (igual que los otros 4 corredores). Pienso que él si que se sabe el recorrido. El camino está muy mojado, y tengo algún sustillo. No parece el camino, no está muy cuidado, y finalmente, veo que los primeros se paran. Nos hemos perdido. Por suerte, conozco la zona y veo que el camino bueno está a unos 400 metros más arriba. Empiezo a subir entre los olivos, y finalmente salgo al Bosque del Gavatx. Hemos hecho el kilómetro en 7’, cuando el resto de los corredores lo hacen en 4’30”, por lo tanto, nos han avanzado un montón de corredores, y hemos perdido la buena carrera que estábamos haciendo. A más a más, cuando llego arriba, veo que las piernas se han sobrecargado mucho. Hemos inventado el Pico de los Perdidos, ¡jaja!

Sin ninguna presión, cojo el Camino del Samper, y poco a poco, me vuelvo a animar.

Giro en la fuente, y hacia las dos subiditas que te dejan KO, después de 3 kilómetros de bajada. Las paso bastante bien, y adelanto algunos corredores que llevo por delante.

Volvemos a girar, y ahora entre las viñas ya nos vamos hacia el pueblo.

Última subida, pasamos por debajo de la Virgen de Santa Oliva (patrona del pueblo) y todo hacia abajo para buscar la llegada.

Pasamos de nuevo por la Plaza de les Fonts, y enfilando la última calle ya veo la pancarta de mi padre.

Con estas animadoras, quien no quiere correr
Choco las manitas de todos los niños y niñas que hay delante de la Escuela de Música, y cojo a Ona para hacer los últimos metros con ella. Levanto los brazos para que el público anime. ¡Venga que esto es una fiesta!

Al final 1h:10’06”. Podía haber sido mejor, si no me hubiera perdido, pero estoy muy contento.
Con Ona i mi padre animando.
Veo que finalmente, Jordi me ha pasado. Al final ha hecho 1h08’45”.

Jordi con sus fans
También encuentro a Efrain. Ha hecho la carrera en 59’23”. ¡Madre mía, eso es espectacular!

Busco a mis padres y Esther, y vuelvo a correr en sentido contrario para ir a buscar a Fede. No hago ni 500 metros, y ya lo veo. No hace buena cara, pero todavía tiene fuerzas para hacer el último sprint antes de la meta, y consigue quedar por delante de un corredor que lo quería adelantar en el tramo final. “Genio y figura, hasta la sepultura”. ¡Que crack!

Recogemos las bebidas, fruta y bocadillo de butifarra, y hacia casa. A ducharnos rápido, y a ver si llegamos para ver la entrada de Xavi Pommard y de Jaume.

Cuando volvemos de la ducha, Xavi Pommard ya ha llegado. Ha hecho 2h53’47”. Ha quedado el 30. Nos comenta que ha sufrido y que el año que viene hará la corta. Os digo un secreto, esto es mentira, seguro que el año que viene volverá a estar en la salida de la larga.

Menuda carrera ha hecho, ¡qué crack!
Y finalmente, llega Jaume. Ha hecho 3h14’32”. Unos 50’ menos que el año pasado. Como está la flecha olesana, ¡jaja!

Los peques reciben su medalla. Me gusta. Es una medalla de madera con el sello de la MiniTEO. Me suena la idea, ¡jaja!




Y al final el equipo masculino de la carrera corta hemos quedado cuartos. Si no me hubiera perdido, hubiéramos sido terceros, aunque esta clasificación es lo de menos.


Como no podía ser de otra manera, para acabar la fiesta, nos vamos a comer y celebrarlo todos en los Salistes. Un buena comida, regada con bastante cerveza, y muchas risas. ¡Esto es lo mejor!


Trail Ermites Olesa (la Curta)

3 setmanes després de la Marató de Barcelona, canviem l’asfalt per la muntanya. I no una muntanya qualsevol, la del meu poble.

Aquest any, per no forçar i no poder entrenar-la com Déu mana, m’he decidit per la curta (12 kilòmetres).

Però no la faré sol, la faré amb el meu germà (el Jordi), el meu amic (el Fede) i la fletxa boliviana (l’Efrain). Els altres dos companys de Los Martes, el Xavi Pommard i el Jaume (que també va fer la Marató) s’han atrevit a fer la llarga (26 kilòmetres).

Amb els companys de Los Martes

La Sandra està fent una cursa de 30 kilòmetres per l’Ordal (Correbocs). On quedarà cinquena i aconseguirà un nou premi (segona de categoria). És la nostra crack. Enhorabona!

La nostra crack
La Chus i el Carles estan tornant de la Trailwalker, on la Chus ha completat els 100 kilòmetres en 23h50’, amb les seves companyes de l’equip “Les cabretes”. El Carles ha fet d’equip de suport. Bravo als dos! 

L'altra crack. Moltes felicitats Chus!!
A les 8h hem quedat a la Plaça de l’Ajuntament, però finalment arribem cap a les 8:15h. És el que té viure a prop de la sortida, que et confies. Tot i això, encara ens dóna temps de fer una foto de l’equip i fer un vídeo per animar a les cabretes que estan a prop de fer història.

A les 8:30h veiem com el Xavi Pommard i el Jaume comencen el seu repte. En total han sortit uns 200 valents.

Un cop feta la seva sortida, ens esperem uns minuts. Mentrestant, veig als meus pares arribar. El meu pare s’ha fet una pancarta amb el nostre logo, per animar-nos, què gran! També aprofitem per saludar a altres corredors del poble, de corredors (Pinelli31, Edu, Null0, Wolves).

Amb els companys de Corredors.cat
Per fi, tot i la fresqueta que fa, ens animen a treure’ns la roba extra que portem i deixem les bosses al guardaroba.

Comencem a escalfar. A l’ombra fa fred, però al solet s’està perfecte.

El Fede no es troba molt bé. Té les pulsacions molt altes, i encara no hem començat.

Nosaltres ens anem a la sortida, i ell es queda escalfant una mica més.

Un cop dins de la zona de sortida, veig a l’Esther i l’Ona. Els hi faig un petó.

L’Efrain que vol fer un bon temps, s’ha posat al davant. El Jordi i jo per la meitat, i una mica més tard ens trobem al Fede. No té clar que avui acabi la cursa, o que hagi de caminar més del desitjat.

A les 9h, sortim.

La sortida és força atapeïda. Mica en mica, anem avançant corredors. Faig una mica de conya amb el Pinelli31, i arribem a la Plaça de les Fonts. Aquí tenim un canvi respecte al recorregut que fem cada diumenge (en els nostres entrenaments). En comptes de pujar pel carrer que et porta a la Verge de Santa Oliva, pugem per un carrer lateral que et puja fins a l’església. El desnivell és similar, però això més endavant tindrà conseqüències.

Fa una estona que el Fede s’ha quedat. Em giro a buscar-lo, però no el veig. No sé si s’ha retirat, o què ha fet.

El Jordi i jo anem pujant a bon ritme. Tot el tram fins al Pavelló anem avançant a corredors.

A partir d’aquí ja comença la muntanya. Primer per una zona on es fa el cross escolar i després cap amunt.

Per les primeres rampes dures avancem al Mario (un company del Xavi Pommard que va fer un entrenament amb nosaltres). El saludem i continuem cap a dalt.

A bon ritme arribem a la zona asfaltada. Aquí la pendent és dura, i alguns corredors ja van caminant. Nosaltres anem fent, a poc a poc, el Jordi es va quedant una miqueta.

El bo d’entrenar on es fa la cursa, és que saps on s’acaben les pujades, on pots recuperar les cames i on has d’estalviar forces.

Un cop finalitzada la primera pujada forta, agafo un ritme suau que em deixi recuperar les cames fins a arribar al corriol. Ho intento, però de mica en mica, corredor a corredor, em vaig animant i moralment em vaig trobant fort.

Arribem al corriol. Comencem a fer-lo corrent, però ben aviat els corredors que porto per davant comencen a caminar. Tot i caminar, caminem ràpidament, i m’ho prenc com un nou descans.

A l’arribar a dalt, fem el tros que ens portarà al Pla del Fideuer. És un tram de pista, però que es fa molt dur. A mig camí, em trobo a l’Antoni Bacarisses. És un antic company del futbol sala. El saludo i el passo.

Amb tot això, arribo al Pla amb 30’ i pico. Un bon temps.

D’aquí enfilo el camí que ens portarà al cim d’aquesta cursa.

A trams corrent, i a trams caminant, fem tota la pujada.

Una mica de pla, i després una petita baixada. Hem d’anar amb ull. Les pedres estan mullades de la pluja d’ahir.

I arribem als peus del Cim de la Creueta. Decideixo que el millor serà fer-ho caminant. Són uns 400 metres, però amb força desnivell i sembla que no s’acabin mai.

El Fede i el Xavi al Cim de la Creueta, i l'animació!
Al final arribo a dalt. Trepitgem la catifa del pas per la Creueta, i cap avall.

Començo la baixada sense apretar massa. No vull caure o fer-me mal. A mitja baixada sento un brunzit semblant a un rusc d’abelles. Miro cap a dalt un segons i comprovo que es tracta d’un dron. Aixeco les mans per saludar-lo. A veure si sortim al vídeo, jaja!

Després d’aquesta baixada més tècnica, arribem a Puigventós. Aquí hi ha l’avituallament, però avui no em fa falta i continuo. Els 5 corredors que porto per davant, fan el mateix.

Ells comencen a apretar, però jo prefereixo baixar menys ràpid i conservar forces per les dues últimes sorpreses que té el recorregut.

Quan ja estem a punt d’arribar al camí que ens deixarà al Camí del Samper, el primer corredor, amb samarreta del CAO (Club d’Atletisme d’Olesa), agafa un corriol. Jo no estic segur, sempre he baixat per la pista, però com també m’han modificat l’inici de la cursa, decideixo seguir-lo (igual que els altres 4 corredors). Em penso que ell sí que es sap el recorregut. El camí està moll, i tinc algun “sustillo”. No sembla el camí, no està molt cuidat, i finalment, veig que els primers s’aturen. Ens hem perdut. Per sort, conec la zona i veig que el camí bo està uns 400 metres més a dalt. Començo a pujar per entre les oliveres, i finalment surto al Bosc del Gavatx. Hem fet el kilòmetre en 7’, quan la resta de corredors el fa en 4’30”, per tant, ens han avançat un munt de corredors, i hem perdut la bona cursa que estàvem fent. A més a més, quan arribo a dalt, veig que les cames s’han sobrecarregat molt. He fet un nou cim, el cim dels perduts, jaja!!

Sense cap pressió, enfilo el Camí del Samper, de mica en mica, em vaig tornant a animar.

Gir a la font, i cap a les dues pujadetes que et deixen KO, després de 3 kilòmetres de baixada. Els passo força bé, i avanço alguns dels corredors que porto per davant.

Tornem a girar, i ara entre les vinyes ja ens anem cap al poble.

Últim tram de pujada, passem per sota la Verge de Santa Oliva (patrona del poble) i tot cap avall per buscar l’arribada.

Passem de nou per la Plaça de les Fonts, i enfilem l’últim carrer ja veig la pancarta del meu pare.

Amb aquestes animadores, qui no vol córrer
Xoco les manetes de tots els nens que hi ha davant de l’Escola de Música, i agafo l’Ona per fer els últims metres amb ella. Aixeco els braços perquè el públic animi. Vinga que això és una festa!!

Al final 1h:10’06”. Podia estar millor, si no m’hagués perdut, però estic molt content.


Entrant amb l'Ona i l'animació del meu pare
Veig que finalment, el Jordi m’ha passat. Al final ha fet 1h08’45”.

El Jordi a meta amb els seus fans
També trobo a l’Efrain. Ha fet la cursa en 59’23”. Mare meva, això és espectacular!

Busco als meus pares i Esther, i torno a córrer en sentit contrari per anar a buscar al Fede. No faig ni 500 metres, i el veig. No fa bona cara, però encara té forces de fer l’últim sprint abans de la meta, i aconseguir quedar per davant d’un corredor que el volia avançar en el tram final. “Genio y figura, hasta la sepultura”. Quin crack!

Recollim les begudes, fruita i l’entrepà de botifarra, i cap a casa. A dutxar-nos ràpid, i a veure si arribem per veure l’entrada del Xavi Pommard i del Jaume.

Quan tornem de la dutxa, el Xavi Pommard ja ha arribat. Ha fet 2h53’47”. Ha quedat el 30. Tot i això, diu que ha patit i que l’any vinent farà la curta. Us dic un secret, això és mentida, segur que l’any vinent torna a estar a la sortida de la llarga.

A patit, però és un crack!
I finalment, arriba el Jaume. Ha fet 3h14’32”. Uns 50’ menys que l’any passat. Com està la fletxa olesana, jaja!

Els petits reben la seva medalla. M’agrada. És una medalla de fusta amb el segell de la MiniTEO. Em sona la idea, jaja!




I al final l’equip masculí de la cursa curta hem quedat quarts. Si no m’hagués perdut, hauríem quedat tercers, encara que aquesta classificació és el de menys.

Com no podia ser d’una altra manera, per acabar la festa, ens anem a dinar i celebrar-ho tot als Salistes. Un bon dinar, regat amb força cervessa, i moltes rialles. Això és el millor!


dissabte, 1 d’abril del 2017

CURSA DE MUNTANYA DE CASTELLBISBAL

Diumenge 12 de febrer de 2017 a les 10:00 AM, l’Efrain, alias la flecha boliviana i jo (Jaume) ens disposàvem a fer la 7a. Cursa de Muntanya de Castellbisbal, 12,8 km amb un desnivell de + 660m.

No seria una cursa gens fàcil, doncs era l’estreno oficial de la samarreta de “Los Martes”, i volíem fer un bon paper. Jo personalment enmig del planning de la Zurich Marató de Barcelona tampoc pretenia cremar-ho tot, però no sé si va ser l’ambient embriagador de roba tècnica o la olor de brasa a punt de rostir les botifarres que ens va animar bastant.

Una sortida planera ens va catapultar pels carrers asfaltats del nucli urbà de Castellbisbal en un bon primer quilòmetre a 4’12’’. De cop arribem a la muntanya i comença la gresca, la “flecha” desbocada no parava de passar corredors i jo darrera seu mirant el Garmin, fins que vaig veure que seria inútil tota dossificació i ens ho deixaríem tot!.

El segon quilòmetre el fem a 5’25’’.

Després de les primeres pujades enllaçem una forta baixada durant tot el tercer quilòmetre a 4’08’’ que serà el més ràpid de tota la cursa. Parlo amb l’Efrain i preparem el primer avituallament, només beurem i no ens aturarem.

Continuem a bon ritme per una zona de riera bastant plana. De sobte comença la pendent i fem un tram d’autèntica muntanya russa, aquí hem dono compte d’on són els més de 600 metres de desnivell, anem a 7’25/km.

Recuperant l’alè i junts els dos “Martes” seguim per una zona de corriol però sense ascendir massa a 5’24’’.

Els quilòmetres 8, 10 i 12 són una fotocòpia cada cop més dura l’un de l’altre, és el moment d’apretar les dents i aguantar, no podem tirar per la borda tot l’esforç ja que anem molt bè, els temps són 7’16, 8’55 i 9’14 respectivament.

Farem l’últim avituallament en la zona del quilòmetre 9 i seguim corrents.

Ara del 12 fins al final la “flecha” s’escapa (uns 30 segons), tinc contacte visual en tot moment però ja només queda tirar i passar la línea d’arribada.


Acabem entre els primers 25 classificats i ara a per un bon entrepà i una cervessa ben freda.


dilluns, 27 de març del 2017

Doblemente Campeones (Maratón de Barcelona)

Érase una vez, un pequeño equipo de corredores amateurs, que consiguieron hacer historia en la Maratón de Barcelona.

Si esta crónica fuese un cuento, comenzaría así. Pero lo más importante es saber porqué lo hicieron.

Esta historia comienza en Diciembre de 2016. 5 compañeros de Los Martes decidimos que este año haríamos la Zurich Maratón de Barcelona.

Algunos debutan (Jaume y Efrain), y otros sumaremos una más a las que ya llevamos (Fede, Sandra y yo).

En mi cabeza, llevo dos años pensando, que si hago la Maratón, me gustaría realizar un reto solidario, para ayudar a alguna causa benéfica. La idea no será fácil, pero viendo lo que Miquel Pucurull ha hecho durante los 3 últimos años y después de leer el capítulo 39 de su libro “Mai no és tard”, tengo muchas ganas. Como se dice en el libro, aunque todo el mundo te diga que no, ¡hazlo!, pero tengo la suerte de tener un equipo que le gusta el jaleo, y cuando se lo propongo, se apuntan rápidamente.

Me pongo en contacto con Miquel, que me da unos cuantos consejos y me dice quien es la persona de contacto de la web de migranodearena.

Buscamos una fundación, y después de mirar todas las que hay, nos decidimos por la Fundació Miquel Valls y haremos un gesto por el ELA (Esclerosis Lateral Amiotrófica).

Nos ponemos en contacto con la gente de la Fundació (Anna Rigola) y nos dan el visto bueno para poder empezar con el reto.

Con todo esto, ya nos hemos comido el mes de Diciembre, y ya hemos comenzado a cargar las piernas. Como siempre (o al menos en mi caso) siguiendo al dedillo lo que marca el planning.

Así que finalmente, el 4 de Enero de 2017, creamos el reto solidario y nos ponemos a trabajar.


(el reto continuará abierto hasta el día 12/04/17, por lo tanto, si alguien todavía quiere colaborar lo puede hacer en este link)

Comenzamos haciendo unos carteles explicativos de lo que queremos hacer, y lo distribuimos entre nuestros contactos (familia, amigos, compañeros del trabajo, conocidos, …).

También hacemos difusión por las redes sociales (twitter, facebook) e intentamos ponernos en contacto con los medios audiovisuales (radio, periódicos, …).

Como todo comienzo, todo cuesta, pero poco a poco, la gente se va animando y vamos consiguiendo algunas donaciones.

Los entrenos continúan bien, y por ahora, la única preocupación es poder encontrar dónde conseguir nuevas donaciones.

A principios de Febrero, volvemos a hacer un recordatorio de nuestro reto entre los contactos.

A mediados de mes, conseguimos que la gente de Radio Olesa (Hotel Gori) nos hagan una entrevista para hacer difusión del reto entre la gente de Olesa de Montserrat. También conseguimos que el periódico La Bústia nos ponga un anuncio en su publicación. Y por último, llamamos a “Tot és posible” de RAC1, para hacer más difusión.

Esta publicidad no nos aporta nuevas donaciones de gente que no sea conocida, pero nos permite poder explicar mejor nuestro reto entre la gente que sí que nos conoce, y poco a poco, la cantidad recogida va aumentando.

Entre todo esto, hacemos la Maratest. Una carrera de 30 kilómetros para probar el ritmo que llevaremos en la Maratón. La prueba sale muy bién y la acabamos mejor de lo esperado y con muy buenas sensaciones.

Y con esta alegría continuamos trabajando con insistencia, sumando pequeñas donaciones. El esfuerzo da sus frutos. Conseguimos que el día 6 de Marzo tengamos la cantidad de 3000€, que nos habíamos propuesto al principio del reto, y que ninguno de nosotros creía que fuésemos capaces de conseguir. Pero ahora ya estamos muy metidos, y ampliamos a 3500€, y ahora sí que creemos que vamos a llegar.

Llega el día 10 de Marzo, y hemos estado el quinto reto solidario que más dinero ha recogido. Todo esto, de un total de 90 retos. Pero lo más importante, es que iremos a la salida de la Maratón con la primera medalla colgada, ¡hemos conseguido los 3500€!

La satisfacción es máxima, pero el esfuerzo para conseguirlo también ha sido muy grande, y tenemos (o tengo) miedo que me pueda pasar factura en la Maratón. Han estado dos meses donde hemos trabajado mucho por el reto, donde hemos sido horas al sueño, y donde no hemos descansado muy bien, intentando buscar formas de encontrar nuevas donaciones.

La Sandra animándonos desde Noruega
Es un orgullo pertenecer al grupo de 98 retos solidarios de esta Maratón, que hemos sido capaces de recoger más de 84000€. ¡Todos somos muy grandes!

Hecha esta parte, ahora ya sólo queda hacer los 42195 metros del recorrido por las calles de Barcelona.

Echaremos en falta a Sandra. Por temas laborales, no podrá hacer la Maratón. Pero estará en Noruega, siguiéndonos con su gorra solidaria. 

El sábado por la mañana, Fede y yo, y nuestras familias, pasamos por la Feria para recoger los dorsales, las camisetas y nuestras gorras solidarias (regalo de migranodearena y Asics, por ser corredores solidarios, y que llevaremos orgullosos el domingo).

Hemos estado casi 2 horas y media, paseando, viendo stands y charlando con algunos corredores que ya conocemos, y conociendo a nuevos, como a Julián Iglesias. Julián me ha traído un detalle, el cartel de la película que se hizo de los Juegos Olímpicos de Barcelona. ¡Muchas gracias!

Con Sergio en la Feria del Corredor

Nuestro Club de Fans

Intentamos pasar la tarde lo más tranquilo posible, pero es difícil.

A la noche llego a casa, y comienzo a prepararme todas las cosas para el día siguiente.

Cojo mi dorsal (10485) y le pongo las pegatinas de la Fundació Miquel Valls, del #dorsal32 (en memoria de Fernando Leira Almagro, que nos dejo el día 01 de marzo) y la foto del compañero de corredors.cat, Zenon (afectado también por el ELA).

¡Esta Maratón va por vosotros!
También preparo el cartel que llevaremos en la espalda con las mismas imágenes que las pegatinas del dorsal.

Y por último, engancho por la parte de detrás del dorsal el nombre de las 142 (ahora 147) personas que harán esta Maratón con nosotros. Los 142 granitos de arena que han hecho posible un sueño. ¡Ellos también correrán esta Maratón!

Gracias por hacer de un sueño, una realidad
Dejo preparada el resto de cosas, y a dormir, si puedo.

No descanso mal, pero a las 5:30h ya estamos en pie.

Las primeras sensaciones no son buenas. Me levanto con los cuadriceps cargados, y esto no es buena señal. Pero también pienso que a lo mejor son los nervios, y que con los primeros kilómetros desaparecerá.

Sin querer preocuparme mucho, me pongo a almorzar. Un plátano, media manzana, 3 tostadas con Nutella, pasas, nueces y un te.

Me pongo todas las protecciones (tiritas, vaselina, …) y me visto para la faena de hoy.

Me despido de mis animadoras, ellas todavía duermen, pero vendrán más tarde a la llegada. Y hacia la calle.

Esperando que vengan Efrain y Jaume, voy revisando los tweets que los maratonianos ya empiezan a colgar. Pronto, aparecen y nos vamos a coger el coche.

A les 7:01h ya estamos en Pallejà donde está esperándonos Fede.

Y en poco más de 25’ ya estamos aparcados en el parking que nos ha dejado mi compañero Miguel Ángel.

Tardamos más en acabar de ponernos todas las cosas, que casi en llegar. Parece más que vamos de boda, que a correr unos kilómetros, ¡jaja!

Pasamos por un bar a hacer un café y hacer la última visita al WC.

Llegamos casi a las 8:10h a las Torres Venecianas. Vamos con el tiempo justo de hacernos la foto con el periódico La Bústia, y así agradecerles su implicación y poder salir en la edición del mes de Marzo.


¡Protagonistas del mes!
Y hacia nuestro cajón. Aunque esto parece más difícil que todo lo que hemos hecho hasta ahora. Finalmente, y sufriendo, conseguimos entrar en el cajón.

Ya se comienza a palpar el ambiente de la Maratón. El ambiente es especial. Los primeros ya han comenzado a correr, pero nosotros todavía estamos al lado de las escaleras de las Fuentes de Montjuïc. La gente que hay encima del puente comienza a aplaudir, y los corredores, también. Y se pone “la gallina de piel”.

Poco a poco vamos avanzando, y llegamos a la Avenida María Cristina.

Veo la cara que hacen Jaume y Efrain (debutantes hoy, aunque supongo que la de Fede y la mía son similares), al ver toda la avenida llena de cabezas, de “locos” por correr.

A medio camino, vemos a Raül Llimós de RAC1. Le saludamos, y le decimos que somos de Olesa de Montserrat. Él también nos saluda.

Unos segundos más tarde, pisamos la alfombra de salida (unos 15’ más tarde que los primeros).

Mirando a lado y lado veo a Isidro López. Nos saludamos. ¡Que ilusión!

El ritmo es lento, para el que queremos llevar hoy (5’20”/km), pero hay mucha gente y ya tendremos tiempo de recuperarlo.

Cuando vamos cerca del monumento de la Plaza España, Fede ve a Jordi. Es toda una sorpresa, no nos había dicho nada, y me gusta. Me gusta saber que mi hermano estará hoy por Barcelona, animándonos.

Después de esto cogemos la calle de Sants. Corremos sin mirar mucho el crono, y sin hacer muchos esfuerzos extras. Esto nos permite saludar a algunos corredores (mario.cat de corredors.cat, …) y enseñar a los compañeros de Los Martes algunas de las obras que realiza la empresa donde trabajo.

Efrain comienza a escaparse, y cuando se va dando cuenta se va parando para esperarnos.

Yo llevo la bufeta llena, y veo que en algún momento deberé parar para descargarla.

Los kilómetros van pasando, y más rápido (o así me parece) de lo que nos pensamos. No por el ritmo que es un poco lento del objetivo propuesto, pero es una buena sensación.

Antes de llegar al Camp Nou paro a liberar la bufeta.

Llegamos al primer “monumento” que veremos hoy, el Estadio del Fútbol Club Barcelona.

Pasando por aquí, que Fede hace más rápido (no sé porqué, ¡jaja!), sólo nos queda un kilómetro de subida y llegaremos a la Diagonal (punto más alto de la Maratón). A partir de aquí, comienzan 4 kilómetros con un perfil más bueno (plano y bajada), que nos permitirá recuperar algunos de aquellos segundos que llevamos de más.

A media Diagonal, el que para a descargar la bufeta es Fede. Para no perdernos, nos quedamos en el lado derecho, siguiendo la línea azul del suelo.

Fede nos coge en unos segundos, y una vez recuperado, sigue haciéndonos algún vídeo con la GoPro que llevaba en la mano.

El paso por el kilómetro 10, es más rápido que los 5 primeros. Buena señal. No hemos apretado, hemos aprovechado el perfil, y la gente se ha ido esparciendo.

Cogemos la calle Tarragona, que hace bajada, y nos llevará hacia el Centro Comercial Las Arenas. Conforme nos vamos acercando a este punto vamos mirando si vemos a Míriam y los hijos de Jaume, aunque vemos que por el tiempo que llevamos va ser difícil que hayan llegado.

Se acaba la zona “amable” y cogemos la Gran Via de les Corts.

El ritmo es el correcto, o deseado.

Nos tomamos el primer gel. Llevamos muy bién los avituallamientos, y es importante porque hoy hará calor. Ahora no, pero más tarde podemos sufrir.

Nos acercamos al giro que nos dejará al inicio de Paseo de Gracia. Por aquí, volvemos a mirar a lado y lado. Busco a un compañero del trabajo, Vicenç, que me dijo que estaría por aquí. Pero al final encontramos a Jordi.

Le preguntamos que hacia donde va ahora, y nos dice que a almorzar, ¡jaja!. Y después hacia la Meridiana.

Antes de pasar por la Pedrera, Fede se encuentra con una conocida suya, que nos acompaña unos metros antes del kilómetro 15. Estos metros son tiempo suficiente para que Fede le explique nuestro reto solidario, ¡que crack!

El paso del 10 al 15 vuelve a ser muy bueno.

Después de hacerle un poco de cachondeo a Fede, continuamos quemando kilómetros.

Julián Iglesias en acción
A medio camino, veo en el lado izquierdo, a Julián Iglesias. Parece que va sufriendo. Intento animarlo, y le envío mucha suerte para que acabe.

Un poco más adelante avanzamos a un corredor que lleva encima una Torre Eiffel de tamaño descomunal. Jaume nos dice que debe ser una promesa que hizo por culpa de la remontada del Barça contra el PSG, ¡jaja!

Sin darnos cuenta, ya estamos al lado de un nuevo monumento de la ciudad, la Sagrada Familia.

Justo en la puerta de la Basílica, veo a Juan Jose Vilchez, un corredor de 65 años de Olesa, que frecuentemente me encuentro entrenando por el polígono del Vilapou.

Hago un sprint, y me acerco para saludarlo. Hablamos un rato, y nos deseamos suerte.

Pasando por aquí, el tiempo mejora. Unas nubes han tapado el cielo, y hasta en algunos tramos de sombra, hace fresquito.

Ya buscamos la Meridiana, y así poder ver de nuevo a Jordi.

Y no tardamos mucho en encontrarlo. Sólo girar, allí está con el móvil en la mano, para hacernos alguna foto.

La importancia de los ánimos. ¡Gracias Jordi!
Lo saludamos, y continuamos hacia arriba.

Por el punto del kilómetro 19, lanzo un beso al aire, que seguro que recogerá el compañero Zenon. El año pasado (antes de su muerte) estuvo por esa zona animando a todos los corredores que hacían la Maratón, por lo tanto, era el pequeño homenaje que todos los corredors.cat, le queríamos dedicar.

Pasado este punto, ya buscamos a unos nuevos compañeros del equipo, Carles y Chus. Nos dijeron que estarían por esta zona, por lo tanto, otra vez a buscar, cabeza para un lado y para el otro, y a ver si los vemos. Y por fin, cerca del kilómetro 20, los vemos. Los saludamos y giramos sabiendo que al girar los volveremos a ver.

A la vuelta, choque de manos, y hacia la media maratón.

El tiempo ya se ha estabilizado, y vamos dentro del tiempo que nos habíamos propuesto (me parece que sólo 10 segundos peor).

El tramo ahora es de bajada, y eso las piernas lo notan.

Fede se encuentra con un compañero suyo de la mili (Paco) y su mujer (Lourdes).

Antes del kilómetro 22 y de dejar la Meridiana, volvemos a ver a Jordi, que nos dice que ahora se va hacia la Torre Agbar.



Lo dejamos y a continuar siguiendo la línea azul del suelo. Esto siempre me ha recordado al programa que hacía Emilio Aragón siguiendo una línea blanca del suelo, ¡jaja!

Por esta zona, una chica que no conocemos, se acerca a Fede y le pregunta que si vamos entre las liebres de 3h45’ y 4h. Fede le dice que s. Ella comenta que quiere hacer este tiempo, y Fede le dice que nosotros también. Van hablando, y Fede le comenta nuestro reto solidario. Su nombre es Idoia, y el lunes después de la Maratón fue nuestra donante número 144. Si lee esta crónica, muchas gracias, y enhorabuena por tu Maratón, 3h50’.

Pasamos por el lado del Puente de Calatrava. Nos tomamos el segundo gel, y hacia la Diagonal.

Esta parte es para mí la más pesada.

Al empezar los dos kilómetros y pico de subidita, le comento a Fede que no se anime. Va fresco como una rosa. Que controle el tiempo y que si ahora tenemos que perder unos segundos, después en el tramo de bajada ya los recuperaremos. Es el primer síntoma que las piernas (y los malditos cuádriceps) comienzan a quejarse.

A media subida, volvemos a ver (ya no sé cuantas llevamos, ¡jaja!) a Jordi.

Todavía nos ve con buena cara, y supongo que eso a él también le hace feliz.

Llegamos a la Torre Agbar, giro de 180º y para abajo.

Sólo comenzar este tramo volvemos a encontrarnos a Paco y Lourdes, que corren un rato al lado de Fede.

Nos animamos, y continuamos para volver a encontrarnos con mi hermano, y un poco más abajo a Xavi Pommard, que nos acompañará (y nos hará de liebre en los últimos 10 kilómetros).

A Jordi lo vemos, pero cuando paso por el kilómetro 31, el dolor de los cuádriceps comienza a ser insoportable, y me tengo que poner a un lado, y me paro. Necesito estirar las piernas, y después vuelvo a correr.


Los 3 compañeros han marchado, pero como siempre mi amigo y escudero, Fede, se queda.
Ahora tocará tirar de cabeza y del comodín de Fede, ¡jaja!

Supongo que Efrain y Jaume han encontrado a Xavi Pommard, porque yo no lo he visto.

Vamos haciendo, el ritmo ahora ya es lo de menos, pero cada cierto tiempo tengo que pararme a descargar las piernas y poder continuar.

Los kilómetros pasan lentamente.

Antes del kilómetro 34, Fede me da una pastilla. No sé qué es, si es un ibuprufeno, una aspirina o un placebo, pero estoy en aquel momento que si sirve para liberar las piernas ya me está bién.

Me la pongo en la boca, pero soy incapaz de tragármela sin agua. Estamos a 400 metros del avituallamiento, y no parece que llegue nunca. La pastilla se está deshaciendo en la boca, y el gusto no es nada agradable. Finalmente consigo tragármela, y poco después ya puedo beber agua, y sacarme el mal gusto de la boca.

Con todo esto, llego al punto marcado con una cruz en las anteriores maratones de Barcelona. Es una micro subidita que te hace pasar de un lado de la carretera al lado del mar, salvando la Ronda del Litoral. Hoy voy fastidiado de piernas, pero la consigo pasar sin caminar. Parece una tontería pero es una gran victoria moral.

Por la parte del Litoral, encuentro que este año hay más gente. Días antes de la Maratón, se hizo una llamada para que la gente saliera a animar en este punto, que siempre estaba flojo de público.

Puedo ver a Jordi (Jrdi69) de corredors. Nos saludamos. Pero no puedo ver a Miquel Pucurull. Supongo que el hecho que no nos conozcamos personalmente, todavía, y que yo iba mirando más al suelo que a la carretera, ha estado el motivo de no podernos saludar.

Las piernas continúan haciendo daño, pero sólo son las piernas. Fede me aconseja que haga pasos pequeños, que de esta manera no cargaré tanto los cuadriceps, y más los gemelos, que todavía no se quejan.

El sistema no va mal, e incluso, hay puntos donde el dolor de las piernas desaparece. Como el resto del cuerpo se encuentra bien, cuando los cuádriceps no se quejan, el ritmo y los pasos aumentan, y a los pocos metros vuelven a ir cargados.

Como podemos llegamos a la calle Marina, y de aquí hacia el Arco de Triunfo. Es un punto muy bonito y con mucha gente, pero hoy no lo disfrutaré mucho.

La flecha boliviana hacia el éxito
Al pasar por debajo del Arco, vemos a Jordi. Se da cuenta que ya no voy fino. Nos pregunta que si sólo son piernas o voy con malas sensaciones. Le contesto que sólo son las piernas y que llegaré, tengo dos motivos para hacerlo.

El recorrido ahora ya va por el centro de la ciudad. La zona de Plaza Cataluña y Portal del Ángel está lleno de gente. Eso te anima i te hace sacar fuerzas de donde no hay.

Con esto, llegamos al punto kilométrico 38. Es el avituallamiento de los compañeros de corredors.cat. Levanto la cabeza e intento buscar a Josep (wolves) y finalmente lo veo. Nos chillamos, nos saludamos y me da fuerzas para conseguir llegar hasta el final de la Via Layetana sin parar (he hecho casi un kilómetro y medio sin pararme, el poder de la cabeza).

El Paseo de Colón se vuelve a hacer largo, y sólo tengo ganas de comenzar a coger el Paralelo, ¡jaja! ¡Quién me lo iba a decir!

Fede llama a Isa (no hay nada como ir fresco), y les avisa que ya estamos por el kilómetro 39. Que voy cascado, pero que llegaremos.

Con esfuerzo llegamos al kilómetro 40. La cabeza sabe donde está el 41, en la gasolinera, y también ya podemos ver el monumento de la Plaza España, por lo tanto, esto se acerca a su fin, y a colgarnos una nueva medalla.

Ahora cuesta, las piernas vuelven a hacer daño, pero también estás tan cerca, que haces lo que puedes para llegar.

Pasamos el 41, ya sólo quedan unos 1000 metros y esto se habrá acabado.

Antes del 42, volvemos a encontrarnos con Jordi, por última vez. Madre mía, qué tute se está dando. Yo creo que ha acabado más cansado que nosotros, ¡jaja!. ¡El año que viene, ya sabes, a meterte dentro!

Y con más tiempo del deseado, llegamos al giro. Ya veo el inflable de la lata de Coca-Cola, y la manopla azul de Esther. Dejamos la trazada más corta, y en vez de girar nos vamos a coger a Ona y Alexia. Las cogemos, pero yo dejo ir a Ona, para darle un beso a Esther. Vuelvo a coger a Ona y nos vamos a volar en los 195 metros que nos faltan para tocar la gloria. Ona vuela más rápido que yo, y le tengo que pedir que afloje, ¡madre mía!

Delante nuestro va Fede y Alexia, que van grabando la entrada con el móvil y la GoPro.

Hablamos, y por fin llegamos a la meta. No sé que tiempo he hecho, hasta que paro el crono y veo que hemos hecho 4h04’06”. No es el tiempo deseado, pero no importa. Bien mirado, he hecho mi mejor marca en Barcelona, bajando la anterior en 4’.

Después de todo esto, me giro y me abrazo a Fede. Él tiene la “culpa” de que hoy haya llegado hasta el final. Tener un amigo como él, no tiene precio.

Hago 10 pasos y paro. Se acerca una chica de la organización a ver si estoy bien. Le digo que si, que sólo me duelen las piernas. Hago 10 pasos más y me vuelvo a parar. Otro chico de la organización me recuerda que no deje sola a Ona. Pero está controlada, la tengo a mi lado. Y después de estos 20 pasos, los dolores desaparecen. Puedo caminar sin muchos problemas, y con Ona vamos a buscar la medalla. Al final del pasillo, una chica me pone mi trofeo en el cuello. Me gusta el nuevo formato, y además, esta medalla es especial.

Salimos de la zona de avituallamiento, y nos vamos a reencontrar con nuestras fans.

Primero encontramos a Isa, Paco y Lourdes. Nos felicitan.

Un poco más tarde, encontramos a Míriam, Laia, Pau y Jaume. Al final ha sufrido un poco de piernas, pero ha hecho 3h56’40”. ¡Muy bién!

Orgullosos de ser doblemente campeones
Por fin encuentro a Esther y a mi suegra (Conchi).

Les comento cómo ha ido todo, y que estoy muy contento de haber acabado.

Después de recuperarnos un poco, decidimos que ya es hora de ir a buscar los coches y volver para casa.

De bajada encontramos a Efrain y su familia. Está fresco como una rosa, y ha hecho 3h44’35”. Es el que menos ha entrenado y el que mejor ha acabado. Está hecho de buena pasta. Son importantes las piernas, pero también la cabeza, y él tiene una fortaleza mental muy grande, y juventud.

Vamos bajando y la cabeza se olvida de las piernas, no estoy para correr, pero no me hacen el daño que me hacían unos kilómetros atrás.

Todo el camino del Paralelo, lo hago animando a los corredores que ya están a punto de tocar la gloria. Intento llamar por su nombre, a aquellos corredores, que van caminando, pero al escucharlo se ponen a correr y lo consiguen. A mi me gusta oírlo, cuando voy sufriendo.

También me da tiempo de decirle a mi mujer que esta medalla no se quedará en casa. Que ya hace muchos días, concretamente desde el día 23 de diciembre de 2016, que esta medalla irá para mi padre.

Desde aquel día le detectaron un pequeño problema de salud y que quiero que la tenga él. Él nos ha sacado adelante a Jordi y a mí, con todas las dificultades de quedarse solo, cuando nosotros todavía éramos muy pequeños, y ahora sabe que tenemos una nueva “Maratón” que haremos juntos, y que ¡esta también la ganaremos!
No hay mejor sitio para esta medalla
Sólo me queda agradecer:

-         A los 147 donantes y al equipo de Los Martes, por hacer realidad un sueño que llevaba dos años dándole vueltas. Y perdonad si he estado muy pesado, pero me hacía mucha ilusión.
-         A la Fundació Miquel Valls y a Anna Rigola, por dejarnos hacer este reto y ayudarnos a hacerlo realidad.
-         A Olesa Radio y La Bústia, por dejarnos expresarnos y comunicar lo que estábamos haciendo.
-         A Fede, porque cuando las piernas no pueden, él siempre está allí. Así da gusto correr.
-    A Sandra, porque aunque estabas a miles de kilómetros de Barcelona, sabes que si nosotros corremos, tu corres con nosotros.
-         A Jordi, por el curro que se pegó (sin haber dormido mucho, gracias a mi sobrino Arnau) para darnos ánimos por toda Barcelona. Y al resto del equipo que bajó a animarnos y/o ayudarnos.
-     A Miquel Pucurull, por sus consejos. Para mí ha estado muy importante. Fue la primera persona (externa al equipo) que supo lo del reto, y la primera persona que supo que lo habíamos conseguido. Con muchas ganas de conocerte personalmente.
-     A Esther y Ona, que cada vez que hago una Maratón (y ya van cuatro), sufren el entreno, y el día D. Preparar esto, te saca tiempo con la familia, y este año con el reto, más todavía. Y siempre están allí. Os quiero.

Ahora a descansar, a disfrutar del trabajo hecho, y a preparar la Trail Ermitas de Olesa (aunque este año la corta, ¡jaja!). Sin tiempo marcado, sólo para gozar de una nueva fiesta, y de celebrarlo con los compañeros de Los Martes.


Y colorín colorado, este sueño se ha acabado, pero continuará …