dissabte, 20 d’abril de 2019

Trail Ermites Olesa (07.04.19)


3 meses. Si, 3 meses hace que no me pongo un dorsal. Que no siento de nuevo esas cosquillas, esos nervios, esas ganas de que todo salga como has soñado.

No he dejado de correr, eso es imposible ya. Estoy enganchado. Pero sí que he dedicado más tiempo a la family y a salir por puro placer, por liberarme de las tensiones del día a día, y por compartir esos minutos con mis amigos y compañeros.

Pero ya tocaba, y que mejor que hacerlo en la carrera de montaña que se hace en mi pueblo.

Como ya hace unos años, me apunto a la corta (12,6 kms). La larga la dejo para los valientes y para los de fuera del pueblo que no se conocen el recorrido, ¡jaja!

Mi participación en esta carrera ha sido en el tiempo de descuento. Hasta el lunes por la tarde no sabía si podría participar (temas de trabajo), pero al final me pude apuntar antes de que cerraran las inscripciones.

Pero como ya os podéis imaginar, hacía 6 semanas que me había pateado el recorrido cada domingo. Algunos (los primeros) con mi hermano Jordi, muchos con Efrain, y algunos otros con Fede y Sandra (con ella para que reconociera el circuito).

Y con este entreno, me vuelve el gusanillo de luchar por un objetivo. No es otro que conseguir mejorar mi marca (1h10’ en el 2017). Ya no hay vuelta, lo tengo entre ceja y ceja.

El viernes por la tarde paso a buscar los dorsales de Fede, Sandra y el mío. Y de paso apunto a Ona en la MiniTEO que se hará el sábado. Allí me encuentro con Jordi, Carles y Chus que están haciendo lo mismo.

El sábado por la tarde, nos acercamos a la plaza del Ayuntamiento para que Júlia y Ona participen en la MiniTEO (800m).

No son muchos niñ@s, sobretodo hay niñ@s del C.A.O. (Club de Atletismo de Olesa), pero ellas finalizan la carrera y se lo pasan bien.



(Comentario: Me encanta la solución que la organización ha adoptado desde su inicio en este tipo de carreras infantiles. Nada de padres, madres, abuelos, … Ponen unos voluntarios que hacen de liebres, repartidos por el grupo, y es todo más fácil y ordenado. ¡Enhorabuena!)

Y llega el domingo. Lo bueno de tener la salida a 10’ de casa, es que no debes madrugar mucho.

A las 8:45h, quedo con Sandra en la Rambla. Y antes de las 9’ estamos todos allí. Bueno, todos no. Jordi al final no vendrá. Ayer por la noche tenía 37,5ºC, y ha preferido no arriesgar.

Vemos la salida de los “valientes”, y nos vamos a dejar la ropa, bolsa y a calentar un ratito.

Una foto de equipo (gracias a Isa por la foto) y a la salida.



El GPS no se ha enterado todavía que hoy hay carrera, y le cuesta mucho coger la señal. Tanto que al final salgo más atrasado de lo que me hubiera gustado.
A las 9:30h, salimos.

El inicio es un poco estrecho y hay un pequeño tapón, pero rápidamente consigo escabullirme y puedo ir adelantando puestos.

Saludo a Fede, a Sandra, a Chus, a Marta y algún otro corredor.

A Efrain ya no lo pillo, me ha sacado unos metros y tampoco es cuestión de pasarme ahora y pagarlo más adelante.

Poco a poco el grupo se va estirando y cada uno va encontrando su hueco. Yo he hecho mi grupillo, y voy detrás de Carles.

Subimos a buen ritmo, y me encuentro bien. Las sensaciones son buenas, pero esto es muy largo y queda el trozo más difícil.

El primer kilómetro sale muy rápido, pero mi cabeza que ya tiene esos segundos ganados en la mochila, y que luego me dejaran subir la parte más difícil de forma más cómoda.

Ya pasamos por el lado de la piscina municipal y empieza el tramo de tierra. Aquí la gente ya no habla, el camino empieza a picar hacia arriba y hay que guardar todas las fuerzas posibles.

El primer gran repecho se hace notar, pero vamos adelantando todavía a algun@s corredor@s y eso me da fuerzas.

Antes de acabar el tramo más duro, dejo a Carles.

Por fin se acaba la subida. Ahora tenemos un par de kilómetros (creo que algo menos) de un falso llano que permite recuperar un poco las piernas. Intento no apretar y recuperar bien. Carles se vuelve a enganchar y volvemos a hacer un grupito de 5 corredores.

Si hubiera ido solo, supongo que hubiera aflojado, pero al ir en grupo hace que tú también aprietes.

Pero lo bueno se acaba, y se hace corto. Y ya estamos a los pies de la subidita que nos dejará en el Mirador de la Papelussa. Es uno de mis sitios favoritos (por no decir el favorito). Tiene unas vistas espectaculares de Montserrat, pero hoy no le podré dedicar el tiempo de otras veces.

En la subida vuelvo a dejar a atrás a algunos de los compañeros de viaje, pero al llegar a arriba, veo que igual me he pasado y tengo que hacer 3 o 4 pasos caminando. Carles me engancha y me pasa. Me anima para que le siga, pero creo que no voy a poder.

Al llegar al Mirador compruebo que sí, que he ido muy rápido. Por los entrenos que he realizado entre 28’45” a 30’ es un buen tiempo, y hoy lo he subido en 26’51”. Son 2’ menos que me ayudaran en mi objetivo.

Veo que el desgaste va a hacer mella, y que difícilmente voy a poder seguir con ese ritmo y esa progresión.

Paso a paso, veo como mis compañeros de grupo se me escapan, pero tampoco me preocupa. Mi objetivo va por buen camino, y eso es lo que me importa.

Llegamos al Pla del Fideuer. Recibimos los ánimos y encaramos el camino que nos llevará a la única cima del recorrido, la Creueta.

A tramos andando (el perfil pica) y corriendo (cuando suaviza), llego a los pies de esta ascensión. No es larga, unos 300 metros, pero se hace eterna, ¡jaja!

Suerte que arriba hay un voluntario tocando la flauta cada vez que un corredor llega a arriba. Esto hace que cada vez escuches más fuerte la sonata, y sepas que te queda menos.

Y por fin llego. Creo que según mis cálculos sigo con tiempo de conseguir la meta de hoy.

Ahora toca bajar. Primero por un tramo más técnico, el cual bajo más rápido de lo esperado. Llevo un corredor detrás que me va pisando los talones, y que no quiere pasar. Así que me toca apretar. Pero vigilando no hacerme daño.

Todo ello me lleva a llegar rápidamente al final de esta bajada, pasar volando por el avituallamiento (solo recogiendo los ánimos de los voluntarios, ¡muchas gracias!) y bajar todo lo fuerte que pueda. De hecho el primer kilómetro de bajada me sale por debajo de 4’/km.

Pero aquí ya me he quedado solo. Llevo a 3 o 4 corredores por delante (unos 800 metros) y no veo a nadie por detrás. Me siento como si estuviera entrenando un domingo cualquiera.

Igual porque he subido fuerte, porque no tengo presión y por voy viendo que al ritmo que voy conseguiré el objetivo, no bajo muy rápido. Pero con este ritmo recupero un poco las piernas. Sobretodo pensando en lo que todavía queda.

El camino sigue. Bosc del Gavatx, Camí del Samper, giro para hacer las dos subiditas del “Camino del Colesterol”, y a bajar entre las viñas y olivos, para llegar al pórtico de Santa Oliva.

Aquí me adelanta un corredor, al que tengo que avisar un par de veces, para que no se equivoque de camino.

Pasamos por la Plaça de les Fonts, y veo la llegada. Y veo que lo conseguiré. ¡Si!
Me da tiempo de irme hacia un lado y chocar manos con la gente que está allí, y entonces …

Mi cabeza piensa, si entrar al modo Dani Soriano.


Hecho la mirada para atrás. No viene nadie. Impulso y entro saltando.

Hace falta mejor la técnica y la foto, pero objetivo conseguido.

Tiempo final 1h08’44”. 1’16” menos que mi anterior MMP.

Contento. Muy contento.

Al poco llega Fede. Como no podía ser, esprintando con un chavalín, ¡jaja! Al final ha hecho 1h11’03”.


También veo a Efrain (1h05’51”) y a Carles.


Y esperando a Sandra, decido recorrer el camino al revés para acompañarla. Pero hago pocos metros, porque ya está en la recta final. Al final ha hecho 1h15’46”.


Hemos conseguido buenas posiciones en la clasificación: Efrain (20º), yo (28ª), Fede (39ª) y Sandra (64ª). Aunque como siempre solo recoge trofeo nuestra campeona (1ª categoría). Fede ha estado a punto (2ª categoría). Y también hemos estado a punto de subir como mejor equipo mixto, pero otro año será.

Ahora a seguir. El próximo día 1 de mayo en la Tuga Trail, y el día 05 de mayo haciendo de liebre de 55’ en la Cursa de Martorell.

Después, no lo sé. Ya os iré informando.

diumenge, 23 de desembre de 2018

Pesadilla antes de Navidad (Mi Maratón de Valencia)

Ha costado mucho, incluso en algún momento pensé en no hacerla, pero luego vi que de no hacerlo se perderían más cosas buenas que las malas. 

Por ello, os dejo el link a mi crónica de todo el proceso que me llevo a conseguir mi sexta maratón. 


Descargar

Espero que os guste.




Y os dejo el vídeo de la entrada.



PD: Es larga, o sea, que aprovechar algún resopón navideño, ¡jaja! 

dijous, 15 de novembre de 2018

Buenas! 

Como ya sabéis tod@s estoy preparándome para la Maratón Valencia del próximo día 02.12.18.

Esta vez no he realizado ningún reto solidario, necesitaba tiempo de descanso yo y vosotros 😂.

Pero el lunes, Anna de la Fundació Miquel Valls me pidió si podía "ayudarles" o si queria presentarme al concurso que montaba Giving Tuesday ES. El concurso pedía que explicará #YoDonoPorque y mi experiencia.

Tarde poco en decirle que contará conmigo y ayer lo puse en marcha.

Ahora soy yo el que os pido contar con vosotros. Esta vez es muy fácil, 2' y sin coste alguno.

Soy hay que entrar en este link, poner un email y confirmar un email que os enviaran. ⬇️⬇️

https://t.co/a0UMJzBw9q


🥁🥁📢Cada email es un voto 

Si quedamos entre los 10 más votados pasaremos a la fase final. En esta fase un jurado elegirá los 3 ganadores que conseguirán un donativo de 3000€ (el primer premio) y de 1500€ los siguientes para su ONG o Fundación.

Es muy fácil. Me ayudáis, mejor dicho, nos ayudáis!

Gracias de nuevo por hacer caso a este loco! 😂👏

Os dejo aquí debajo el escrito que hice, por si alguien se lo quiere leer antes de decidir si nos mereces el voto. 

"La pregunta parece fácil, pero no lo es. Realmente no sé porque dono, mi caso es extraño. No tengo ningún familiar directo, amigo o alguien cercano que haya o esté padeciendo la ELA (Esclerosis Lateral Amiotrófica). Me parece muy loable la gente que se implica cuando algo les sucede de primera mano, pero porque no hacerlo por ayudar. Sin esperar nada a cambio.

Ese es mi caso, mejor dicho nuestro caso. Un pequeño grupo de amigos, que empiezan a correr por mejorar su estado físico, y poco a poco se van proponiendo retos. Y lo que comienza con retos personal, acaba con la “necesidad” de ayudar a los demás.
Empecé participando con una pequeña donación en retos que realizaban otras personas, pero un día preparando mí tercera maratón, decidí que era el momento de hacer el mío. ¿Por qué no?. 

Dicen que las cosas son más fáciles si se hacen con amigos, y no me costó mucho convencer a mi equipo “Los Martes” de intentarlo. Somos 4 corredores aficionados, pero eso no nos paró. Nos pusimos en contacto con Anna de la Fundación Miquel Valls. Nos explicó su proyecto, el trabajo que realizaban y que harían con lo poco o mucho que consiguiéramos. 

Y partir de aquí, solo quedo poner horas, esfuerzo, imaginación y constancia para conseguir reunir más de 3500€ en el primer año. 

Pero como de todo se aprende en esta vida, y aunque el mundo dice que las segundas partes nunca fueron buenas, nosotros no nos lo creíamos y lo intentamos una segunda vez. 

Corrigiendo los “fallos” de principiantes y mejorando en aquellas cosas que la experiencia te da. Y así fue como el siguiente año conseguimos superarnos y recaudar más de 5800€.

A todo esto se sumaba nuestro reto atlético (correr la Maratón de Barcelona), pero pocos antes del pistoletazo inicial se sentían campeones, y nosotros sí. 

Han sido dos experiencias magníficas, esplendidas y gratificantes. Aunque no os mentiré, también ha sido agotador y a veces decepcionante, pero que todo lo malo se olvidaba y quedaba lo bueno cuando a finales de Marzo. Cuando compartíamos una tarde con Anna y nos explicaba lo que podrían hacer con el dinero recogido y lo orgullosos que estaban de nosotros.

Tengo la foto que nos regaló el segundo año en una estantería de mi casa. Para mí es el regalo más preciado del mundo y del que me siento más orgulloso.

Y solo os puedo decir que aquí estoy otra vez por ello, por intentar conseguir que ellos consigan un nuevo donativo, una nueva forma de ayudarles.

Si no lo habéis hecho nunca, ¡animaros! Yo y mis compañeros lo volveremos a intentar.

¡Muchas Gracias!"

dilluns, 24 de setembre de 2018

Cross Ametlla Merola


Como ya va siendo habitual (y ya veréis el porqué), Los Martes volvemos un año más al Cross de la Ametlla de Merola.

Este año es especial, por primera vez correrán las peques del equipo (Júlia y Ona). Han estado “entrenándose” durante este verano y vienen muy animadas.
Y yo, porque pocas veces, días antes de una carrera, sabes que subirás al pódium. Y no será por mis cualidades atléticas (por ellas, soy uno de los del montón), sino por mi persistencia. Este año haré mi décima participación seguida, y los organizadores de este evento, te regalan un cuadro conmemorativo, con los 10 logos de las carreras que he realizado. Es todo un detalle, que agradezco enormemente, y que hace que año tras año volvamos a esta carrera.



Pero vamos al lío.

Como las peques corren, tenemos que salir un poco antes. Así que hemos quedado en Olesa a las 7:45h.

A las 8:30h, ya estamos todos en la Colonia, y unos voluntarios de la carrera nos indican donde aparcar nuestros coches. Se nota que hemos llegado pronto, porque todavía no hay muchos coches.

Los animadores se quedan a desayunar en el bar del pueblo, y el resto (los corredores), nos vamos a buscar los dorsales.

Como este año la carrera coincide con la Carrera de la Mercè (Barcelona), hay menos participantes (250 aprox.) y ninguna cola.

Cogemos lo nuestro y hacemos un pequeño reconocimiento del recorrido de los peques, para darles un poco de seguridad y que sepan por donde tienen que ir.
La primera sorpresa que nos llevamos, es que tienen que subir un tramo de escaleras, ¡como mola! El recorrido tiene de todo, escaleras, hierba, asfalto, pueblo, … y aunque dice que son 600 metros me parece que son algunos más. Se lo comentamos a las peques, puesto que con ellas lo máximo que hemos corrido son 600 metros, y les comentamos que salgan flojito para aguantar la carrera.

Por el camino podemos ir saludando a amigos y conocidos (Jorfer, Jordi Mas, Candido, …) y antes de las 9:30h dejamos a Ona y Júlia en la línea de salida.

Nosotros nos ubicamos un poco más adelante, para poder animarlas mejor y hacerles alguna foto.

Salen y a los pocos segundos ya las vemos, Han hecho el primer tramo de subida y se les ve contentas.

Desde donde nos hemos puesto las podemos ver en dos tramos de la carrera, y eso les gusta.


Una vez animadas y ya dentro del pueblo, nos vamos hacia la llegada para hacerles la foto de rigor.

Y sorpresa, ya vienen. Van muy bien, incluso esprintando al final.



Ona llega cuarta y Júlia quinta. Están contentas, se lo han pasado bien, y tienen una medalla. Nosotros también estamos muy orgullosos de ellas, se lo han currado mucho.


Recogen también sus bolsas de obsequios.

Me encantan las carreras infantiles que todos tienen su medalla. Creo que es importante para que los atraiga. Después si quiere la organización, puede dar premios por clasificación, pero que todos tengan su premio.

Después de todo esto, toca prepararnos a los adultos.

En mi caso, tengo que calentar bien. Ayer estuve buscando setas con mi padre. Fue un día espectacular, cogimos 13 kilos de camagrocs (trompeta amarilla). Ahora, fueron 4 horas de rodillas por el bosque, y me ha dejado unas agujetas en los glúteos, que hoy me van a dar el día.


Cada paso que doy, es una molestia en el glúteo, pero nada que me vaya impedir acabar la carrera.

Nos hacemos foto de rigor, y a prepararnos.


Salimos a las 10:15h. Hace mucho calor. Fede sale rápido. Jordi va conmigo, y Robert se ha quedado un poco más atrás.

Jordi no se ha levantado bien. Ha pasado mala noche y piensa que solo hará la de 5 kilómetros (en esta carrera puedes decirlo sobre la marcha).

Voy controlando no pasarme con el ritmo. Vengo de correr jueves y viernes, a parte de la excursión de setas del sábado, por lo tanto, en mi planificación de cara a la Maratón de Valencia, toca hacer los 10 kilómetros a un ritmo de 5’/km o 5’15”/km.

Antes del kilómetro 1, vemos a nuestras animadoras. ¡Cómo me gusta!


Fede sigue delante, pero pienso que en las primeras cuestas ya lo pillaré.

Pero no es así, aguanta allí delante.

Con Jordi pasamos las dos cuestas (la dura es la segunda y última).

De camino hacia el pueblo, Jordi me comenta que se encuentra flojo y que vuelve a tener molestias en la boca del estómago.

Y ya estamos en el pueblo. Y llegamos a la zona más bonita (al menos para mí) del recorrido. Es la vuelta a la plaza. No es un paraje espectacular, pero nuestras fans siempre están ahí. Y solo vernos ya están gritándonos y animándonos. Y eso nos hace sentirnos, unos campeones.

También nos permite saludar a Fede.

Chocamos las manitas de las peques, y Jordi avisa que se parará a la primera vuelta.




Me despido de Jordi. Él se va para la izquierda (y la meta) y yo para la derecha.

Mi paso por el 5000m es de 23’45”. Buen ritmo, y un minuto y pico más rápido de lo planificado.

Cojo agua, me hidrato y me remojo la gorra y la nuca.

Por la zona de los huertos, veo a Fede delante. Ahora ya quedamos menos corredores y es fácil correr y divisar a los otros compañeros.

Pero no es hasta pasado el kilómetro 6, que veo que los andares de Fede me dan a conocer que empieza a sufrir. Es lo que tiene llevar tantos años juntos, ya nos conocemos solo viéndonos.

Y es intuición, no me falla. Antes del kilómetro 7, ya estoy detrás de él. Y él lo sabe, porque solo llegar, ya me dice: ¡Hola!

Vamos por la zona del bosque, juntos. Me comenta que va justillo. Yo le contesto que voy bastante bien, pero que no apretaré.

En las primeras rampas, Fede se queda. Yo sigo a lo mío. Sin apretar pero intentando no bajar el ritmo.

Ya queda la parte fácil. La gran bajada, el paso por el pueblo y la llegada.



Pienso que si están Ona, Júlia y Arnau entraré en meta con ellos. Y los cuatro con las palmas abiertas, indicando que es mi carrera número diez (en este cross).

Pero todo esto se desmonta, porque al volver a pasar por la Plaza, veo a Ona y Esther. Le choco la mano y me voy hacia la meta.

Como ya no entraré con mi niña, decido apretar. Pero me dura hasta que salgo del túnel, y al girar veo a mi sobrina que me dice que quiere entrar conmigo.

La cojo de la mano, y entramos juntos.

Al final, 47’11”. Estoy contento. He hecho la segunda vuelta 19” más rápido que la primera. Y eso es difícil por el día de calor que ha hecho, y por el recorrido (a dos vueltas, pero donde las subidas parecen más duras en la segunda de ellas).
Salgo reforzado anímicamente de esta carrera. El reto de final de año (la Maratón de Valencia) va por el buen camino.

Sera la primera vez que corro dos maratones en el mismo año.

Al poco llega Fede. Ha hecho 47’42”. Como siempre dándolo todo. ¡Qué grande eres, company!

Jordi, al final ha hecho la de 5 kilómetros en 23’52”.

A ducharnos, y a esperar el gran momento.

Pero antes, ¡sorpresa!

Las dos peques han ganado un libro de cuentos, con el sorteo que hacen los con los números de los dorsales.

Y después, suben al pódium de las pre-benjamines. Están súper emocionadas, y nosotros orgullosos de ellas.



Unos minutos más tarde, por fin debuto (por méritos propios) en un pódium, ¡jaja!


Ahora a seguir con los entrenamientos, con la “locura” de seguir contando kilómetros por twitter y facebook para animar a Carles Castillejos en su recuperación.

Todo empezó como una idea loca de recoger los kilómetros que este gran atleta iba a realizar para su preparación de la Maratón de Nueva York (unos 2000) y a día de hoy hemos pasado de los 20000. Y alguna sorpresa más que habrá, y hasta ahí puedo leer (para los jóvenes, esto lo decía Mayra Gómez Kemp en un programa que se llamaba el Un, dos, tres).

Nos vemos! Seguimos!

Con la cabeza puesta en esa alfombra azul de la Ciutat de les Arts.

dilluns, 2 de juliol de 2018

Cursa Pallejà


Ya llegó un nuevo final de temporada, y como ya viene siendo habitual, lo haremos en Pallejà. Y más este año, que coincide con el día de mi 42 aniversario.

Pero como toda historia, todo empieza unas semanas antes.

Hace un mes y medio, aproximadamente, mi hermano me comenta que quiere prepararse para hacer sub 40’ en la Cursa del Foc de Olesa de Montserrat. Yo no estoy por la labor, no me apetece nada apretarme, pero le comento que sí que saldré con él a hacer las series de los sábados. No sé las que aguantaré y a qué ritmo, pero lo probaremos.

La sorpresa es mayúscula cuando el primer día aguanto 4 series de 1000 metros por debajo de 4’/km. Salgo muy contento de ese entreno. No esperaba estar en esos tiempos, incluso la noche de antes me parecía rápido ir a 4’15”/km.

Dos buenos ensayos más, con 6 series de 500 metros, me hacen pensar, en qué bonito podía ser cumplir años, acabar una temporada con buen gusto de boca y hacer marca en los 5 kilómetros.

Sé las dificultades que hay. El circuito no es totalmente plano. El calor empieza a apretar, y tampoco he hecho una planificación y un entrenamiento específico para ello, pero lo intentaré.

Así que me animo, y ya tenemos objetivo para la Cursa de Pallejà. Iremos a batir los 20’31” que tengo del año 2014 en la Sansi de Viladecans (del mes de diciembre, o sea, condiciones totalmente opuestas (plano y frío)).

Llega el día.

Almuerzo lo de siempre. Lo que me funciona.
Sobre la ropa que ponerme, tengo más dudas. ¿Camiseta con mangas o sin mangas? ¿Pantalón corto o súper corto? Al final, me decido por la ropa más corta, no quiero pasar calor. Parece que estaremos a unos 25ºC. De todas maneras hecho otra camiseta y otro pantalón a la mochila, por si al final me lo repienso.

Nervios en la barriga.  No sé si es bueno o no, pero me indica que hoy sí que tengo un reto grande entre mis manos.

Me voy de casa, intentando no despertar a mis dos fans. Pero dándoles un besillo como cada día. Esther ya me felicita. Ona todavía duerme profundamente, después del festival de Ballet de ayer. Madre mía que espectáculo montan la Escuela de Baile Noemí Rubira! Se lo curran mucho y pasas 2h muy entretenidas viendo todos los bailes y danzas, y sobretodo, cuando ves los progresos y los bailes de mi peque (que ya no es tan peque, ¡jaja!)

A las 7:30h ya estoy en casa de Fede. Tiene sueño. El golfo se fue de parranda ayer, y se acostó a las 3h. Pero ahí está, al pie del cañón.

Ya he recibido los ánimos y felicitaciones de mi hermano, mi cuñada y mis dos sobrinillos (Júlia y Arnau). Mi hermano está ahí en que bajaré de 20’, pero yo no lo creo. El recorrido y el calor me harán mella, pero lo intentaremos.

A las 7:45h ya estamos aparcados enfrente del campo de fútbol. Para nosotros es como ir a correr un martes cualquiera. Es nuestro punto de encuentro para quedar con Sandra y Fede, y hacer nuestro entreno semanal.

Dani (Hoommerr) ya ha llegado. Me dice que está cogiendo el dorsal. Le envío un mensaje diciéndole que ya vamos para allí.

Llegamos a la plaza. Ya vemos a Dani. Le saludamos y vamos a mirar nuestro número de dorsal. Y … ¡Sorpresa! No salimos en el listado. Primer problema.

También compruebo que finalmente las salidas de las dos carreras serán conjuntas. Está planificado que salieran 10’ antes los de 5 kilómetros que los de 10 kilómetros. Este cambio me gusta. Así podré hacer la táctica que llevo días pensando. Mi idea es salir con la liebre de 40’ y seguirla los dos primeros kilómetros. Luego dejarla, y llevarla un poco delante para que me de alas para conseguir la marca.

Pero la táctica no sirve de nada, si no solucionamos antes el primer escollo. Nos vamos a hablar con incidencias. Le comento que somos de corredors.cat y que los que nos apuntamos por su TPV, no salimos en la lista.

Parece ser que ha habido un pequeño problema, pero rápidamente se ponen manos a la obra, para solucionarlo.

Esperando a ver si se soluciona, llega Josep (Wolves), Sandman y otros compañeros de corredors.cat. Vamos charlando y comentando la jugada.

A los 5’, el hombre de la organización me da los dorsales de todos los compañeros. Han sido muy efectivos. Le damos las gracias, y comienzo a repartirlos. No todo el mundo ha llegado, por lo tanto, le devolvemos los que todavía no han pasado a buscarlos, para que se los entregue él.

Nos vamos a buscar la camiseta y el buff que regala la cursa.

A Fede y Dani les ha tocado un buff de regalo extra.

Nos acabamos de arreglar y dejamos las mochilas en guardarropía.

Y ahora a calentar.

Aunque al trote, hacemos dos vueltas a la recta de salida, para dejar las piernas entonadas.

Ya nos colocamos en la salida.

Las liebres llegan un poco más tarde.

La de 40’ se ha colocado un poco delante, pero ya no puedo llegar hasta donde esta ella. Así que saldré unos metros por detrás.

Antes de empezar nos deseamos suerte. Fede intentará ir detrás de mí y Dani buscará bajar de 22’30” (por ello se ha colocado al lado de la liebre de 45’, o mejor dicho, se ha colocado la liebre a su lado, porque él quería salir un poco por delante).

A las 9h, chupinazo, y salimos.

Salgo unos 7” más tarde que los primeros. Intento coger esta referencia para luego cuando divise el reloj de llegada ver si voy en tiempo del objetivo o no.

Los primeros metros cuesta un poco, pero consigo un espacio limpio y ya me pongo a ritmos por debajo de 4’/km.

La idea es hacer muy rápidos los dos primeros kilómetros, con perfil a favor. No sufrir mucho en la subida cerca del kilómetro 3. Intentar recuperar el ritmo rápido hasta la subida por detrás del Ayuntamiento. Y después intentarlo dar todo.

El paso por el primer kilómetro es muy rápido, 3’55”. Le he cogido 10” al tiempo que debo hacer, por lo tanto vamos bien.
Seguimos hacia el segundo kilómetro.

Todavía no hemos cogido zonas de Sol, por lo tanto, por la sombra no se nota mucha el calor.

Giramos, pisamos la alfombra, y nos vamos hacia el punto kilómetro 2.

El paso ha sido más lento, 4’01”, pero hemos ganado 4” segundos más a nuestro objetivo.

Y ya nos vamos hacía el tramo más duro.

Por ahora la liebre de 40’ todavía la tengo a tocar. Me siento bien de piernas y de ritmo, pero busco relajar un poco para no sufrir mucho en la subida.

Y llegamos. No es una subida muy larga y con mucha pendiente, pero a estos ritmos se nota. Aquí sí que da el Sol de pleno, por lo tanto, más esfuerzo. No miro mucho el reloj, pero no se me hace muy larga y llego con buenas sensaciones arriba, aunque con las piernas algo molestas.

Intento recuperarme pronto, y ya pasamos por el kilómetro 3. Ritmo de 4’18”. He perdido casi los 14” segundos que llevaba ganados. Solo me sobra 1”. Pero lo prefiero, porque todavía tengo fuerzas para apretar al final (si hace falta).

Giramos 180º y al volver ya veo a Fede, que me anima. Que bien sienta eso.
A partir de aquí, me pongo al lado de la mujer que va en segunda posición. El ritmo suyo es rápido y ya me va bien.

A media recta, paso por debajo de la manguera (hay que bajar el calor). Decido no coger agua, y encarar lo mejor posible el paso por detrás del Ayuntamiento. Toca apretar los dientes, y más sabiendo que luego podré recuperar algunos segundos.

Lo consigo pasar mejor de lo previsto, pero el paso por el kilómetro 4 no me dice lo mismo. Este kilómetro ha sido el más lento, 4’19”. Voy 13” segundos por encima de mi mejor marca.

Como el recorrido ahora lo permite, toca apretar en la bajada, para recuperar esos segundos y algunos más.

Sigo al lado de la segunda mujer, y creo que me va bien.

Último repecho, rotonda y ya estamos en recta de meta.

Son 400 metros. No sé de donde, pero me salen fuerzas del más allá. Empiezo a apretar, y las piernas responden. A lo lejos veo el reloj de meta y todavía le quedan unos segundos para llegar a los 20’. Sé que tengo 7” se margen con él, respecto a mi salida. Bajar de 20’ será imposible, pero la marca si que la podré superar.

Y lo doy todo, llegando a meta con un tiempo oficial de 20’12”. Último kilómetro del polar en 3’39”, aunque sale algo corta la carrera.


Estoy cansado, tengo que recuperar un poco de aire del esfuerzo, pero lo he conseguido. He bajado mi Mejor Marca Personal en 19”, en un circuito más exigente y con una temperatura más dura. Estoy súper contento, que más podíamos pedir.

Al poco llega Fede, con un tiempo de 20’47”. ¡Bravo company! ¡Qué grande eres!


Nos recuperamos y cogiendo la bolsa, bebidas y comida (sandía y melón), vemos que Dani también ha llegado. Ha hecho 21’49”. Otro que se sale. 41” menos de lo que se había propuesto. ¡Felicidades!


Y encima parece el día de Dani. Le tocó el dorsal para la carrera, le toca un buff antes de empezar, y tiene premio en el sorteo de la carrera. Solo le falta que Axel Rose le suba al escenario del concierto de Guns N’ Roses esta noche, ¡jaja!

Y esperando, llega Josep (Wolves). Nos dijo que quería ir con la liebre de 60’, y el tío llega en 27’41”. Otro que se sale. ¡Madre mía, como hemos acabado la temporada!


Dani marcha rápido por temas familiares, pero los otros 3 nos vamos a hacer un cortadito y celebrar mi cumpleaños.


Ahora toca descansar. Ha sido una temporada repleta de retos deportivos y solidarios, y que acaba con muy buenos resultados.

Personalmente ha estado genial. MMP en media maratón, en 5 kilómetros, y por 20” no fue en la Maratón. 2000€ más recaudados en el reto solidario que el año anterior. Y otras carreras donde he podido ayudar a amigos, compañeros o simplemente otros corredores a hacer realidad sus sueños.

A descansar (que no quiere decir parar de correr), a planificar la próxima, y esperando con mucha ilusión el 16 de septiembre, donde subiré al podio del Cross de l’Ametlla de Merola (décima participación seguida). Empezaremos la temporada por todo lo alto, por lo tanto, esperaros que la próxima temporada será, ¡más y mejor!

¡Buenas vacaciones a todos!