divendres, 18 de maig de 2018

Premios migranodearena

¿Tienes 1'? No te va a costar nada más.

Votanos y la Fundació Miquel Valls y los afectados por la ELA  conseguiran 1000€ en los #PremiosMGDA.

Solo tienes que introducir tu nombre y un email.

Te llegará un email con un código.

Lo introduces en la ventana que se te habrá abierto y a verificar.

Te saldrá un texto que pondrá que ya puedes votar.  Cierras la ventana y apretas el botón rojo que pone votar.

Saldrá un nuevo texto que te dirá que tu voto ya esta contabilizado.

Gracias por votar aquí http://ow.ly/vjK830jWxNJ

Y despúes a distribuirlo entre tus familiares, amigos, conocidos, compañeros de trabajo. Cada email es un voto. 

Os necesitamos!

Hay tiempo hasta el día 12/06/18 a las 12h.

El día 20/06 será la entrega de premios. Es un día antes del día Internacional de la ELA, ¿os parece que hay mejor manera de celebrarlo? A mi, no. Venga!!!




dimarts, 8 de maig de 2018

CURSA DE MARTORELL

No me acuerdo cuando y como, pero hace unos días recibí una llamada de Oscar (RubgyMan) por si quería hacer de liebre en la Cursa de Martorell. No tardé ni un segundo en decirle que sí, y volver a defender la banderola de 55’.

Con todo esto montado pasaban los días, hasta el viernes por la tarde. Un tweet del Carles Castillejo y empezamos a picarlo a ver si pilla a nuestra última liebre (60’). Al ser un circuito de dos vueltas, es posible que lo coja antes de que pase por la primera vuelta. Carles tarda muy poco a entrar al trapo y aceptar el reto, ¡Qué grande!

¿Ganará la tortuga (en este caso liebre) a la liebre (Carles Castillejo), o se cumplirá la fábula?

Y así animamos los días anteriores, y presionamos a nuestro Carlos en su debut como liebre. ¡Qué jodidos somos!

El domingo amanece bastante tapado, pero en la web del Instituto Nacional de Meteorología (INM) pone que solo pueden caer 4 gotas a las 8h y que no lloverá hasta después de las 12h.

Con Esther y Ona, que también correrá en la carrera infantil, nos vamos a Martorell.

Aparcamos en un parking cercano a la zona de inicio de la carrera.

Solo llegar ya veo y saludo a Rafa Pérez (la liebre de 40’ y nuestro hombre mediático).

Con mis niñas, nos vamos a recoger los dorsales, camisetas y bolsas.

No hay mucha gente y todo va súper rápido.

Al salir, Ona y Esther se quedan en un parque infantil que hay delante de la salida y yo me voy a dejar las bolsas al coche.

Al volver me despido de ellas y voy a buscar a las otras liebres que están bajando de hacer un café.

Por el camino saludo a Jaume (compañero de Los Martes), Albert Valles, Gerard Franch y a David Francisco. Al cual felicito por su segunda posición, en su categoría en la Marató de Empúries.

Nada más entrar a la zona del pabellón, ya nos encontramos a nuestro “contrincante”. Nos saluda, y pide saber quién es el tal Xavi Crespo que lo ha retado, ¡jaja!. Le comento que por el conocimiento que tengo con sus piques con Angel (@Contadordekm) y por comentarios de Rafa Pérez, era fácil conseguirlo. Con el cachondeo, nos saludamos y nos vamos a cambiar, todo ello, pidiéndole que antes de empezar se haga una foto con nosotros (tal y como habíamos quedado por twitter).

La organización nos ha dejado un vestuario para nosotros, cosa que nos facilita toda la gestión de montar las banderolas, … Nos han cuidado muy bien.

Nos cambiamos y salimos.

¡Sorpresa! Está lloviendo. Con la esperanza que sea un pequeño aguacero, comenzamos a calentar.

Decidimos hacer el primer kilómetro para ver las dos subidas del recorrido.

Mis fans, se han ido a refugiar al coche.

Hacemos ese último kilómetro y el tramo final, y la lluvia no cede.

Seguimos dando vueltas en la pista del Club de atletismo, y el agua sigue.

Mientras tanto puedo saludar a Conxa Coca, que siempre es un placer.

Cuando decidimos parar, para resguardarnos un rato, aparece Carles Castillejo, que lleva un rato buscándonos para hacerse la foto con nosotros. Nos deseamos suerte, y empieza el reto.


Estamos unos diez minutos escondidos bajo un techado, pero parece que esto no tiene pinta de parar. Al final decidimos salir, y empezar a colocarnos en la salida.

Yendo para la salida me viene a saludar una corredora. Es Esmeralda Zaragoza. Me pregunta si soy LosMartesRun (mi avatar en Facebook). Me dice que siempre la etiqueto en Facebook y que cuando vio que haría de liebre de 55’, era el momento de buscarme para ponerme cara. Nos saludamos y nos deseamos suerte. Ahora ya nos conocemos.

Cuando estamos colocándonos, y deseándonos que salga todo perfecto, veo a Josep Corzo (Wolves). ¡Qué ilusión! Tenía que ser la liebre de 60’, pero hace días que me dijo que estaba lesionado y que había optado por ceder la banderola. Le saludo, y me alegro que esté allí, aunque sea para hacer los 5 kilómetros.

A las 10h, salimos. No hay muchos corredores, y la liebre de 60’ casi no tiene gente. Yo tengo también poquita gente. No sé si hay pocos inscritos o la gente con la lluvia se ha puesto lo más adelante posible.

La primera subida llega pronto, por lo que las piernas están enteras y lo hacemos sin mucho problemas. Recuperamos en la bajada y hacia la segunda y última de las dificultades de este circuito de 5 kilómetros.

Antes de llegar, y al pasar cerca del parking veo a mis fans, que han salido del coche para saludarme. Me alegro mucho verlas, y las saludo.

Aviso a todos mis compañeros de grupeta que haremos la subida a ritmo tranquilo.

Y así lo hacemos. El paso por el primer kilómetro nos sale clavado (5’30”).

Ahora el perfil ya es plano, pero el suelo está muy mojado y hay varios charcos. 

Algunos los podemos saltar o esquivar, pero otras veces no nos queda más que pisarlos.

El segundo kilómetro también lo pasamos en tiempo. Aquí ya podemos saludar a los compañeros que hacen de liebre de 45’ (Jorfer), 50’ (RugbyMan) y a la vuelta a la liebre de 60’ (nuestro hombre, ¡jaja!) (Carlos).

Es difícil mantener un ritmo porque el Polar se me vuelve loco, pero los kilómetros están saliendo sobre lo planificado.

No llevo un grupo muy numeroso, pero hay dos o tres corredores que hacen pinta que aguantaran bien. Yo les voy cantando los tiempos, y diciendo que vamos muy bien.

Sobre el kilómetro 4, miro a ver quién lleva dorsal rojo (5 kilómetros) para animarles a hacer el último esfuerzo. Algunos se van y otros siguen al lado.

Cuando estamos cerca de la glorieta que nos dejará en la bajada de línea de meta, veo a Carlos. Le digo que no veo a Carles, o sea, que tiene pinta que ganaremos el reto.

En la bajada, avisamos a los corredores de la carrera corta que se deben ir al lado izquierdo de la calzada, y los de la carrera larga nos quedaremos a la derecha.

Ya hemos dejado a los compañeros que han finalizado su carrera de 5000 metros, y nos quedamos con menos gente al lado.

Los speakers van diciendo que lo estamos haciendo bien, y que estamos cuadrando los tiempos. Primer cinco mil en 27’34”.

Ya veo a los voluntarios que están repartiendo las aguas. Les pido si tienen una con tapón. No me hace falta, pero la llevaré en la mano por si alguien del grupo la necesita más adelante.

Vuelvo a repetir a mis compañeros de grupo que haremos las subidas más lentas y las bajadas un poco más rápidas, pero que sobretodo  que cada uno la haga a ritmo cómodo. Quedan muchos kilómetros y es preferible no hacer esfuerzos ahora y recuperar después, donde el perfil es más favorable.

Al pasar de nuevo por la parte trasera del parking, veo otra vez a mis fans. Hoy no voy a tope, pero como me motiva. Las saludo con mucha ilusión, y nos vamos para la última subida.

Empieza la subida y me quedo solo con dos corredores. Hay un padre y un niño que se han quedado y otro corredor con ellos.

Al pasar por el kilómetro 6, perdemos 13”, pero el perfil de ahora es favorable y los podremos recuperar.

Hay menos corredores, y en las zonas donde nos cruzamos, intento animar a todos. Creo que lo consigo, porque alguna sonrisa puedo ver.

Hemos aumentado un poco el ritmo para recuperar ese decalaje, y hemos conseguido ir pillando a algún corredor que ya está sufriendo.

La lluvia no ha cesado, y ahora ya que no lo haga hasta la llegada, que así queda más épico. Y con todo ello, es de agradecer a los pocos valientes que con paraguas o chubasqueros han salido a animarnos. Por ello, a cada uno de ellos le doy las gracias.

Yo sigo con mis dos corredores al lado, y que les digo que ahora ya no pueden despegarse de mí. Y que los que llevamos unos metros más atrasados, se tienen que pegar.

Antes del kilómetro 4, pasada la Rambla de les Bòbiles, tenemos una zona de ligera bajada que nos permite recuperar las piernas.

Por esta zona, veo a Jorfer con la bandera en la mano. Le pregunto ¿qué hace? Me dice que va a buscar a Paco, un amigo suyo que ha venido a hacer la carrera y que he ido animando mientras nos cruzábamos.

En el kilómetro 9 ya hemos recuperado los segundos perdidos y tenemos alguno de margen.

Y setecientos metros después, me quedo solo. Todos han apretado para conseguir recortarle algunos segundos más al crono.

Y entro a mi ritmo, con los speakers animándome para que entre en meta cuando el reloj marque 55’, pero no cuenta que hay unos segundos de más (la diferencia entre la salida de los primeros y la nuestra).

Al final paramos el crono en 54’48”.

Pronto viene uno de los corredores que he llevado todo el rato al lado para decirme que ha hecho marca, que ha hecho 54’20” y ha bajado 10” su marca. ¡Wow! Eso me pone todavía más contento con el trabajo hecho.

Me giro y espero a que lleguen otros corredores de los que han ido con nosotros hasta casi el final. Saludo al peque que ha hecho los 10 kilómetros con su padre. Y después espero que llegué la liebre de 60’.

Y por fin ya vemos la banderola en la parte superior de la recta final.

Y como un reloj suizo, cruza la meta cumpliendo con su objetivo.

La primera pregunta es: ¿Te ha pillado Carles Castillejo? A la que nos dice que sí, que faltando 60 metros los ha cogido. Pero que una vez pasada la meta (en 30’11” y con lluvia, menudo crack), se ha parado para chocarles las manos. Este es el espíritu que me gusta de este deporte. Élite y populares juntos, haciendo de esto una gran fiesta. ¡Bravo!



Enhorabuena Carles, pero volveremos a intentarlo ¡jaja!

Empapados, decidimos ir a desmontar las banderolas, ducharnos y cambiarnos.

Una vez recogido todo y arreglados, podemos comprobar la faena realizada:

-      Liebre sub40 – Rafa Pérez    – 39’56”
-      Liebre sub45 – Jorfer           – 44’59”
-      Liebre sub50 – RugbyMan    – 49’54”
-      Liebre sub55 – Xavi Crespo  – 54’48”
-      Liebre sub60 – Carlos          – 59’55”

Después de la satisfacción del trabajo bien hecho, tocaba disfrutar de la carrera de mi peque.

Ya veo a mi mujer poniéndole el dorsal a Ona. Hará la cursa de 700 metros. Los primeros 300 metros en subida y luego plano y para abajo.

Ha salido controlando el esfuerzo y en la subida le puedo animar y hacerle una foto.


Al comenzar la bajada la veo que esta aprentando, ¡jaja!


Corriendo detrás de ella llego a meta y ya la veo con Esther. Está cansada pero se lo ha pasado súper bien. Vamos a recoger un plátano, una botella de agua y una botella de Powerade Zero (que ha gastado muchas energías y quiere recuperarlas, ¡jaja!).

Por la tarde, veo que ha hecho 3’34” (36” menos que el año pasado) y que ha quedado cuarta de categoría. Ahora dice que quiere entrenar, ¡jaja!

Solo me queda dedicar esta carrera a todas las madres, pero especialmente a 5 de ellas. A la mía, que se fue siendo mi hermano y yo muy pequeños. A mis 3 madres “postizas” que sin serlo me han cuidado como a un hijo. Ellas son Joaquina (mi segunda madre), Conchi (mi suegra) y Mari (la madre de mi mejor amigo, Bernie). Y como no a mi mujer, que hace 7 años que es madre y trajo al mundo la niña más bonita del mundo.

Y también se la quiero dedicar a Enrique, del Bar Los Faroles de Sant Joan Despí. El miércoles tuvo un pequeño “susto” que lo tendrá unos días en el Hospital, y que le ha roto el sueño de hacer el camino de Santiago caminando. Es el dueño del bar donde llevo 12 años almorzando, y la persona que durante todos esos días siempre ha estado allí, para hacerte una broma y sacarte una sonrisa, aunque no fuese tu mejor día. Esperando que se recuperé rápido y cumpla su sueño. ¡Ánimos!

dissabte, 5 de maig de 2018

TUGA TRAIL HALF


Hace un año que descubrimos esta carrera, y al acabarla Fede y yo decidimos que el año que viene volveríamos, e intentaríamos traernos a más compañeros.
Como he estado bastante liado con el curro, no me entero cuando se abren las inscripciones, hasta que Illan me envía una invitación. Hace dos años que hicimos la camiseta de Los Martes con ellos, y es de agradecer que tenga un detalle.

No he podido mirar mucho la web, pero lo poco que la he visitado veo que este año habrá premio por equipos e intentaremos participar. Se necesitan como mínimo 3 chicos y una chica. El problema que Sandra (nuestra crack) está lesionada, por lo que tendremos que buscar una sustituta. Primero pensamos en nuestra amiga Conxa Coca, pero ya se ha apuntado a la de 19kms. Sandra habla con una amiga suya, Eva, que ya nos ayudó en nuestro reto solidario, y sin pensárselo mucho se apunta con nosotros. Fede y yo ya estamos apuntados, así que solo nos queda que lo haga Efrain. Cuando todo estaba rodado, Efrain me avisa que no se puede apuntar. Lo miro, y veo que ya han cerrado inscripciones. Han hecho el cupo (1200 participantes (entre la carrera de 10kms, la de 19kms y la caminata de 10kms), y todavía faltaba una semana para el cierre de inscripciones. Es un golpe duro, porque me hacía mucha ilusión intentar subir al pódium como equipo, pero que se la va hacer. Si en estas épocas una carrera llena a una semana vista, algo deben hacer bien.

De todas maneras, iremos a pasar una buena mañana, y a disfrutar de la fiesta.

Así que otro 1 de Mayo a las 8h estamos en el pueblo de Castellolí.

Hemos salido por la primera salida de la Autovía, y pronto nos hemos encontrado con un voluntario que nos ha indicado el sitio donde aparcar.

Mientras nos bajamos del coche (Efrain, Esther, Ona y yo), ha aparecido Sandra y Eva. Juntos nos vamos hacía la salida. Por el camino me llama Fede. Ellos (Isa, Alexia y él) ya han recogido el dorsal y están en la zona de salida. Pronto los encontramos. Recogemos los nuestros, y nuestra bolsa de tela (con el número del corredor), un buff y la camiseta.

Como en todas las carreras estos minutos previos te sirven para saludar a amigos y conocidos, que siempre viene de gusto.

Hace fresquete y por eso me cuesta un poco quitarme la ropa, pero Fede quiere calentar y antes de la salida de la carrera larga, dejamos la bolsa y nos vamos a calentar unos minutos.

Volvemos para ver salir a los compañeros que harán la de 19 kilómetros y despedirnos de nuestras fans.  Efrain se ha traído la ropa de correr, y tiene ganas de hacerla. Le comentamos que no puede salir desde la línea de salida y llegar a meta (tampoco coger avituallamiento), pero que si quiere nos puede hacer de liebre (nuestro ritmo rápido, será suave para él). Al final se convence, y quedamos así.

Nos vamos para la salida, pero antes la foto de rigor.


Nos colocamos bastante avanzados, tampoco somos muchos (unos 279).

Eva esta con ganas, con tantas, que se mete en medio de unos que se estaban haciendo una foto. El ambiente es tan bueno, que se acaba haciendo la foto con ellos, ¡jaja!

Nuestra nueva compañera nos comenta que bajar no es su fuerte, pero que dará lo máximo. Ya que no hay posibilidad de ganar por equipo, intentaremos rascar algo por categorías, y la que tiene más números es ella.

A las 9:15h, salimos. Y salimos como si no hubiera mañana. Sabemos dónde están nuestras fans, por ello, vamos mirando al lado izquierdo, hasta que las vemos y las saludamos.


Eva va unos metros por delante. Efrain ya se ha unido a Fede, y yo voy entre ellos.

Vamos muy rápidos, pero el perfil lo permite, y mejor ir lo más avanzado posible para evitar tapones.

Antes de los primeros 700 metros empieza la subida. No quiero irme de Fede (hemos quedado que iríamos juntos), pero me dice que tire, y le hago caso (no sé porque me veo bien hoy). Luego me dijo, que tuvo que parar, porque sus pulsaciones se pusieron por las nubes y tuvo que andar.

Efrain se viene conmigo. 

Pasamos a Eva, y seguimos para arriba.

Llevamos un buen ritmo, y Efrain no para de animarme. Esto hace que vayamos pasando a varios corredores, aunque hay zonas que tengamos que caminar por exigencias del perfil.

No controlo los kilómetros, pero según el briefing inicial y el perfil del dorsal (de tela como siempre aquí), en el kilómetro cinco se acaba la subida.





Entre el kilómetro 3 y 4 salimos de una pista para pasar unos metros por una cueva. Es un saliente de roca que parece una roca. Mola mucho, es un paraje muy chulo.

En esta zona descubro, que hay un chavalillo (11 años) con su padre. Lo sé porque el niño que se paró a mear, salió a tope para avanzarnos por la cueva, y yo dejé pasar a su padre.

Al poco ya vemos que vamos a llegar al avituallamiento (km 5). Le comento a Efrain que pararé para esperar a Eva, pero me dice que tire y que se queda él. Se lo comento, porque yo llevo a una chica delante (que creo que es la primera) y ella debe ir segunda, y ayudarla a bajar.

Sin pasarme, por si hay sorpresa, empiezo a bajar. Se nota que es bajada, porque me da tiempo de hablar con el padre del chaval, y despedirme de ellos.
Yo sigo a rueda de la chica. Lleva un ritmo fuerte, y a mí ya me está bien.

Vamos bien, hasta llegar al kilómetro 7. Allí aparece un repecho, que no es muy largo, ni con mucha pendiente, pero de aquellos que mata cuando llevas dos kilómetros bajando. Todos ponemos la reductora, y hace que los 3 que llevo por delante y uno por detrás nos agrupemos.

Pasado este tramo, volvemos a apretar.




El recorrido es muy chulo y corrible, por lo tanto los kilómetros van pasando rápidos. Aunque hace falta vigilar con las piedras sueltas, los agujeros del suelo y alguna que otra sorpresa (unos cambios de nivel de aquellos que no ves por donde sigue el camino, que parecen caídas de montaña rusa).

Por esta zona me adelantan dos corredores, pero prefiero bajar a mi ritmo, que hacerme daño.

Ya vamos acercándonos al pueblo, y ya vemos a los primeros animadores.

Último repecho y a por las escaleras. Allí unos chicos y chicas animan a la chica que llevo delante. Les pregunto en que puesto va. Me dicen que segunda. Entonces Eva debe ser la tercera.

Escalones subidos y ya veo a Isa, Alexia y Sandra. Miro a los lados pero no veo a Esther y Ona. He quedado que entraría con Ona. Me dicen que están en el Bar que ahora salen. Tengo que hacer media vuelta y esperar unos segundos (seguro que los de la línea de meta se han pensado que estaba loco), y ya veo venir corriendo con mochila y todo a Ona.


Y entramos por el pasillo de llegada. Como me molan estas llegadas adornadas. Hagas la posición que hagas, te hacen sentir importante. Al final 53’02”.

Saludo a algunos de los corredores que hemos ido juntos, e intento avisar a las fans, que si todo va bien Eva será la tercera.

Pero no, llega otra corredora. Y después, llega Fede. ¡Madre mía! Con la misma cara de siempre, pero no se puede discutir que lo da todo. 55'05".


Y al final ya veo a Efrain (que se para allí donde están nuestras fans) y a Eva.


Y entra en meta. Ha sido la quinta chica, y si no hay sorpresa, será segunda de categoría, pero como la primera está entre las tres primeras de la clasificación, será ella la primera de su categoría.

Empezamos a aprovechar el avituallamiento final. Agua, refrescos, isotónicos, cerveza, galletas, chuches, fruta, frutos secos, yogures, …

Esperamos para ver en la pantalla los tiempos finales. Y salen. ¡Wow! He quedado el 18 de 279. Creo que jamás he estado tan arriba en una carrera. Estoy súper contento. Y más cuando comprobamos que Eva subirá al pódium. Gran trabajo equipo, y muchas gracias a Efrain, sin él no lo hubiéramos conseguido. La pena, es que con él con dorsal, también hubiéramos ganado por equipos. Bueno, el año que viene lo intentaremos.

Rápidamente nos vamos a duchar, estamos cogiendo frío.  Pero hemos visto con el paisano Javier Paniello ha vuelto a ganar en la carrera larga. ¡Bravo Javier! Su equipo ganó en la de 19 kilómetros.

Llegamos a las duchas, y el agua no sale caliente, ¡noooo!. Una ducha rápida, y a por el bocata de butifarra, la cerveza y las croquetas. Todo el mundo participa de la fiesta, y eso nos gusta, y por eso y por el trato al corredor de los organizadores, hacen que se llené las plazas a una semana vista. Seguir así Tugawear, Ajuntament Castellolí i Club Excursionista UECANOIA, gracias por vuestro trabajo para que podamos disfrutar de esta fiesta.

Son las 11:30h, y todavía puedo saludar a los hermanos Muñoz. A uno de ellos lo suelo ver en bastantes carreras, pero a Oscar hace años que no lo veía (desde que jugábamos juntos a fútbol sala). Me hace mucha ilusión saludarlo y hablar de nuestras vidas. Luego ya viene Ona, que quiere ir un rato al parque, porque tenemos que esperar hasta la 13h para la entrega de premios.

Se hace largo, y tampoco sé porque tardaron tanto, pero por fin vemos a Eva en el pódium.


Y  para casa, contento con el trabajo hecho y esperando que pasen rápido estos 365 días para volver.


divendres, 20 d’abril de 2018

Trail Ermites Olesa (La corta)


Hecha la Maratón y acabado el reto solidario, era hora de comenzar a disfrutar del correr, sin preocuparme del reloj y otras cosas.

Yo no sé vosotros, pero para mí ayudar a los otros es una manera de disfrutar, así que hace unos meses que decidí que esta carrera de montaña de mi pueblo la haría acompañando a Raúl.

Él había corrido maratones, incluso la Maratón de las Tucas, pero dos años de parón por el nacimiento de su segunda hija, le han hecho perder la forma. Así que me tocaba, volverlo al buen camino y que abandonará el lado oscuro, ¡jaja!
A todo esto se unió las “amenazas” de Sora (su mujer), si le pasaba algo.

Para evitar cualquier susto, unos 15 días antes de la carrera, quedamos un domingo tempranito para enseñarle el recorrido y que así viera donde lo metía.
Sufrió un poco, pero acabo animado, y eso me gusto.

Pero el fin de curso de sus chicos y chicas del Instituto de Sales (Viladecans) en Roma, solo le sirvió para coger muchos hidratos y pocos kilómetros corridos, aunque unos cuantos andados.

Así llegó el día, y a las 8h de la mañana del domingo 15 de abril, estamos Raúl, Fede y yo en la puerta de mi casa.

De camino a la salida nos empieza a llover. Ahora hace fresquito y esta nublado, pero tiene pinta que saldrá el Sol. Por ello, no sé qué ropa llevar. No voy a ir fuerte, y  si me tengo que parar a esperar al compañero, por allí arriba hace viento y no quiero pillar un resfriado. Por lo que de casa salgo con la camiseta de Los Martes de manga corta, una térmica sin mangas, buff solidario y guantes. A parte de un jersey y  pantalón largo de chándal. En la bolsa he echado una manga larga y una térmica de manga larga, por si luego me lo pienso.
Recogemos el dorsal, camiseta y la bolsa de obsequios.
Aprovechando que es pronto, porque primero tiene que salir los de la larga (26kms), vamos saludando y hablando con varios amigos y conocidos de este mundillo (Conxa, Pinelli, Manu, Edu, …).

Después de la salida de los de la larga, nos vamos a guardarropía. Al final me quedaré con la ropa con la que he salido de casa. Dejamos las bolsas y vamos a calentar un poquillo.

En el calentamiento ya se nos une Efrain.

Unos cuantos minutos de calentamiento, y hacía la meta. Buscamos a Raúl, que no ha calentado, pero no lo vemos. Al final lo encontramos. Esta con sus fans (Sora, Andrea y Alba). Les saludo, y al poco llegan mis fans (Esther y Ona). Un besillo y para el cajón de salida.


Nos despedimos de Efrain y Fede, y nos ponemos en la parte trasera del grupo.
A las 9:30h salimos.

A los pocos metros ya vemos a nuestras animadoras. Les saludamos y nos hacen las primeras fotos.

Única foto donde Raúl sale delante mío, ¡jaja!
Los primeros metros salimos fuertes, y al poco Raúl ya me dice que nos controlemos.

Hacemos la primera subida que nos deja a los pies de la patrona de Olesa (Santa Oliva).

Continuamos subiendo hacia el barrio de Las Planas y de allí hacia la montaña.

Pasadas las pistas de atletismo y el Pabellón, empieza la subida. Y aquí Raúl ya va tocadito. Hoy no es de pulsaciones, sino que le duelen más los gemelos. Incluso ha llegado a bajarse las perneras.

Le digo que camine un poco para recuperar y que luego coja un ritmo en el que vaya a gusto, porque lo más duro todavía está por venir.

Empiezo con mis excursiones de ida y vuelta. Subo rápido veo como está el recorrido y cuanto falta, y bajo para buscar a Raúl, y de paso animar al resto de corredores y corredoras que llevamos a nuestro lado.

Caminando bastante, Raúl llega al final del primer repecho. Ahora viene un tramo corto de descanso, antes de la parte más dura de estas primeras subidas. 
Es un tramo “asfaltado” con una fuerte pendiente. Como ya se lo conoce, se bloquea y empieza a andar antes de poner un pie en el asfalto.

Decido hacer otra excursión. Por esta zona, hay muchos corredores andando.

Intento animarlos, y sobretodo, avisarles que cuando se acabe el asfalto todo se suaviza un poco y es más fácil de correr.

Después del sube y baja, vuelvo a por Raúl. Ya nos queda poco para llegar a la zona de tierras, he intentar recuperar un trote que nos permita ir a un ritmo más rápido.

Lo intenta, y lo consigue unos metros, pero va intercalando el correr con el andar. No me parece mala técnica, así puede ir guardando algo para cuando llegue la bajada.

Por esta zona ya hemos hecho “amistad” con un señor que va unos metros por delante de nosotros y con una chica con la que nos vamos intercambiando la posición.

Giramos a la derecha y empezamos por el falso llano (aproximadamente un kilómetro y medio).

Me voy avanzando para hacerle alguna foto a Raúl. Y el ritmo me permite ir viendo la serpiente que van formando todos los corredores y corredoras que llevamos por delante. Esto te permite ver todo el abanico de colores de las camisetas y por donde nos meteremos.

Pero lo bueno siempre se acaba, y volvemos a estar a los pies de una nueva subida. Es la pista forestal nueva (hasta ahora se subía por un sendero estrecho) por la que se llega al Mirador de la Papelussa. Es uno de mis lugares favoritos por la vistas de Montserrat que hay. (Os dejo una foto para que lo podáis ver con vuestros ojos).

Me escapo de nuevo, y al bajar el señor que llevamos delante me pregunta que cuantos kilómetros haré hoy. Le comento que no lo sé, pero que dentro de poco llegaran a un sitio muy chulo y que no se pierdan las vistas.

Como no podía ser de otra manera, una vez llegados a aquí, tocaba hacerse foto.


Y seguimos para arriba.

Ya queda poco para llegar al Pla del Fideuer, pero esta parte engaña. Hay un tramo que se hace no lo parece, pero se te puede atragantar.

De nuevo decido avanzarme para ver si allí han puesto el avituallamiento. Antes estaba. Sí que lo veo, pero lo veo que es para los de la larga, aunque seguro que si alguien pide agua o algo, no le pondrán pegas.

Aviso a todos los corredores y corredoras que allí podrán beber algo, y busco de nuevo a mi compañero de fatigas de hoy.

Va un poco rallado. Me dice que ya no hará ninguna carrera más, que se va a dedicar a la bici, porque se puede ir con un poco de barriguita. Le digo que se olvide de tonterías, y que lo que tiene que hacer es no volver a dejarlo, y poco a poco, ir cogiendo la forma.

Después del avituallamiento, tengo que correr y gritar un poco porque las dos chicas que llevamos por delante se están equivocando de recorrido. Se van por el recorrido de la larga. Por suerte, me escuchan y lo corrigen.

Aquí Raúl sufre. Y las dos chicas se nos escapan bastante. Además en alguna de mis paradas para esperarlo, no veo que venga nadie detrás de nosotros. ¿Seremos los últimos?


Poco a poco, paso a paso, vamos acercándonos al giro que nos llevará al pico de esta ruta. Es el pico de la Creueta (en honor a una pequeña cruz que hay en un roca). Es un pico duro, y hoy con el barro y la pisada de casi 250 corredores, esta resbaladizo.

Antes de llegar allí, nos vienen de cara dos corredores (un chico y una chica). Luego me enteré que fue la ganadora de la carrera larga que se había perdido e hizo dos kilómetros de más.

Voy subiendo, y haciendo paradas para ver si Raúl va subiendo. Lo intento animar, pero ahora está un poco jodido. No se cree que le queda poco, pero es la verdad. Y una vez arriba, ya todo es de bajada.


Subo antes, para esperarlo arriba y poder hacer una foto.


Aquí dejamos a una corredora que está esperando una amiga. Por lo tanto, no éramos los últimos.

En este punto hay tres voluntarios y dos músicos tocando un acordeón. ¡Qué grandes!

Foto y para abajo. Aunque le envió las fotos por whatsapp a Esther para que se las enseñé a Sora. Lo más difícil ya lo hemos hecho. Ahora solo queda vigilar en la bajada (por las piedras mojadas y el barro).

Bajamos bastante bien, y llegamos al avituallamiento del Puigventós.

Yo solo bebo agua y aprovecho para quitarme el barro de las zapatillas.

Raúl bebe isotónico.

Unos segundos y continuamos para abajo.

Ahora vamos mejor, y se nota porque le ha cambiado el humor.

Vamos hablando y comentando la jugada.

Le enseño la zona donde el año pasado me perdí, y perdí 3’ que me hubieran dejado ganar a mi hermano.

Y por esa misma zona, nos pasa a toda velocidad el Javier Paniello. Va primero de la larga, y nos ha pasado como un obús.

Antes de llegar al camino del Samper, conseguimos coger a las dos chicas que llevábamos por delante. Parece que la táctica de Raúl de subir más tranquilo, le ha permitido aprentar en la bajada, y está dando sus frutos.

Por esta zona estrecha, tenemos que apartarnos dos veces, por el segundo y el tercero de la larga nos pasa a gran velocidad.


Giramos en la fuente, y le comento a Raúl que ahora solo nos quedan dos repechos pequeños. Me dice que los andará.

Yo me avanzo y  consigo atrapar al otro señor con el que hemos ido haciendo la goma al principio.

Le comento que ya le queda poco y después todo bajada hasta la meta. Me agradece el gesto.

Y empiezo a gritar al Raúl que ya lo tiene. Me dice que donde se acaba la subida. Le indico el punto donde hay dos chicas animando a todos los corredores.

Llegamos allí, y nos ponemos de nuevo a correr.

Y lo volvemos a hacer a buen ritmo, hecho que nos permite alcanzar al señor que llevábamos por delante.

Un nuevo giro nos lleva hacía el camino de las viñas.

Aquí nos pasa algún corredor más de la larga, y Raúl se viene a arriba.

Nos ponemos a ritmos de 5’ el kilómetro, y al final lo paga.

Descansa un poco, y vuelve a recuperar el trote.

A la entrada al pueblo hay una pequeña subida que nos deja otra vez a los pies de la Virgen de Santa Oliva. Raúl quiere caminar, pero hay un persona que le anima a que no lo haga, y eso provoca que siga corriendo.

Pasamos por debajo del arco y ha casi estamos.

Bajada, giro a la izquierda, giro a la derecha, Plaza de les Fonts, y ya estamos en la recta de meta.

Ya empezamos a oír el grito de la gente, y en breve vemos a nuestras fans.

Cogemos a nuestras peques (Ona, Andrea y Alba) y entramos los cinco juntos.

Objetivo conseguido. La ha hecho. El tiempo lo de menos (1h’54’49” Raúl y un segundo más yo). Son 44’ más que lo que hice el año pasado, pero estoy orgulloso que mi compañero haya conseguido acabarla, y eso me llena más que haber bajado unos minutos o segundos mi crono del año anterior. Y además me libro de la paliza que me hubiera dado Sora, si le hubiera pasado algo a Raúl, ¡jaja!


Al poco ya vemos a Fede, que esta aburrido de esperarme, ¡jaja! Ha hecho 1h13’18”, y sin muchas molestias. ¡Bravo company!

Efrain también ha hecho un buen tiempo 1h06’21”.

Un poco de charla con compañeros (foto con Conxa que de nuevo subirá al podium), recogemos el bocata y la cerveza, y al parque con las peques.


Otra carrera más acabada.

Ahora a pensar en la Tuga Trail de 10 kilómetros (01/05/18) y en hacer de liebre de 55’ en la Cursa de Martorell (06/05/18). Después a ver que hacemos.