dimecres, 12 d’octubre de 2016

CURSA DE LA TARDOR (SANT ANDREU DE LA BARCA)

A veces no escuchamos a nuestro cuerpo, o mejor dicho, no queremos escucharlo.

La cabeza me decía que no, que ahora el cuerpo no estaba preparado para sufrir, pero si un amigo del equipo te pide que le ayudes, ¡cómo vas a decirle que no!

Esta historia comienza con el objetivo de Carles de bajar de 43’ en la Cursa de la Tardor de Sant Andreu de la Barca.

Le digo que no estoy por la labor, pero que si veo que los entrenos previos van bien, lo intentaré.

Los entrenos no acaban de salir todo lo bien, que un “atleta” como yo (sin unas cualidades físicas espectaculares) necesita. Le pongo ganas y esfuerzo (eso siempre, soy mega disciplinado), pero la cabeza (pieza fundamental en este deporte) no lo está.

Aun así, el domingo estamos allí, para conseguir el objetivo de Carles, y de todos los compañeros de Los Martes que se han apuntado (Jaume, Efrain, Jordi y Sergi).

Llegamos pronto y aparcamos cerca (punto muy positivo de esta carrera, el parking público y gratuito que hay a 100 metros de la salida-llegada).

Cogemos los dorsales y chalecos, y yo las gafas HITACHI que me tocaron en el sorteo previo a la carrera.

Buscamos una cafetería para hacer un último avituallamiento, y planificar la estrategia del día.

La estrategia es sencilla. El perfil de la carrera (subidas y bajadas), obliga a ir rápido al principio, para después regular. Y en la segunda vuelta, hacer lo que se pueda, sabiendo lo que se viene.

Al salir del café y dirigirnos a los coches para cambiarnos y empezar a calentar, nos encontramos a Sergi y Sandra. Sergi nos hará de liebre, y Sandra (en proceso de recuperación) se morderá las uñas y nos animará todo lo que pueda, igual que Anabel (con Arnau en la barriga) y Júlia.

Calentando, puedo saludar a los compañeros de Corredors.cat. Me gusta poder hablar de nuevo con Jordi, Pinelli y Carsobe.

Y ya nos colocamos en la línea de salida. Hoy un poco avanzados, para poder salir sin tener que adelantar mucha gente.


A las 10h, cuenta atrás y a por ella. Salimos rápidos, pero era lo que buscábamos. Me coloco detrás de los cuatro compañeros que buscamos esos 43’ (Efrain, Jaume, Carles y Sergi). Jordi ya se ha marchado.

El ritmo no decae, y el segundo kilómetro (gran parte en bajada), todavía es más rápido.

Vamos todos juntos, y cuando el perfil se normaliza, intentamos coger ya nuestro ritmo de carrera. Sergi nos va controlando y por ahora nos dice que vamos muy bién.

Este tramo tiene una parte de ida y vuelta, y nos deja ver y saludar a Jordi.

Del punto kilométrico 2,5 al 3 empieza lo duro. Es una subida larga, que a estos ritmos (4’18”) se notan en las piernas, pero todavía lo pasamos bién.

Aquí, Efrain, se empieza a marchar. Parece que la “flecha boliviana” se ha recuperado de sus dolores (que lo han tenido dos semanas parados) y vuelve a ser el que era.

Llegamos arriba, y recuperamos las piernas para un nuevo tobogán.

Primero bajamos, para hacer un giro de 180º que nos frenará totalmente para afrontar un nuevo tramo de subida.

Pasado, ya nos vamos para el kilómetro 4. Por aquí, podemos saludar a nuestras fans de hoy, y de nuevo aprovechar la bajada del perfil para cogerle algunos segundos al reloj.

Y aquí empiezan los problemas. Sobre el kilómetro 4,5, las piernas empiezan a notar que hoy no va ser un buen día, y la cabeza (que ya le faltaba poco), me ayuda a despedirme de mis compañeros de viaje y dejar que se marchen unos metros por delante de mí.

Afronto la nueva subida a mi ritmo, y veo que después del bajón inicial, tampoco voy tan mal, pero me vienen ideas a la cabeza de parar en el kilómetro 5, cuando pasemos por delante de la meta. Pero, le llevo la contraria a la cabeza, y pienso que bajando el ritmo puede acabar esta carrera.

El paso por la mitad de la carrera, lo hago en 21’30”, pero también sé que la segunda vuelta será peor.

Poco a poco la gorra blanca de Carles se ve más lejos.

Los kilómetros 6 y 7 vuelven a salir rápidos, pero también son los menos exigentes, y aparte, recibo el apoyo de los compañeros (en el tramo de ida y vuelta).

Pero llega el kilómetro 8 y la subida. Tengo que aflojar, y ya estoy por los suelos (el peor kilómetro de la carrera, a 4’50”). No tengo la moral de luchar, hoy estoy KO. Pero llego arriba, y consigo llegar a ver a Sandra, Anabel y Júlia.

Mi cara, paga. Les digo que estoy fundido, y además ya he perdido la referencia de los compañeros.

Pero quedan dos, y los acabaremos.

Intento no apretar, para no desfondarme y sufrir mucho.

Supongo que los corredores que llevo delante tampoco van muy bien, porque consigo ir acercándome a ellos. Eso provoca que me olvide de todos mis males, y poco a poco, vea la llegada más cerca.

Al pasar por delante la meta, veo que con un poco de suerte bajaremos de los 45’, y eso me da fuerzas. Pero también me despista, y me confundo de entrada a meta, hecho que provoca que tenga que hacer unas “eses” no previstas para poder coger el camino correcto.

Ya veo a las fans, y me desplazo para chocar la manita de mi sobrina.


Al final 44’31”, de sufrimiento.

Recupero, y ya veo a mis compañeros.

A los pocos segundos, llega Jordi de corredors.cat.

Poco a poco, y recuperado, paso a buscar la bolsa, el bocadillo y la cerveza.
Hablo con Jordi, y le deseo suerte en su nuevo reto (Maratón de Valencia). ¡Ojalá consigas ese sub 3h30’!

Después me voy al recuentro con mis compañeros de Los Martes.

Jordi ha entrado en 41’25”. Las últimas semanas no pudo entrenar como tenía planificado, y decidió que lo mejor era bajar el ritmo y llegar con buenas sensaciones.

A 9” después de Jordi, llegó Efrain. Lo suyo no tiene nombre. Dos semanas parado por un dolor en las costillas, y el tío se marca un tiempazo, en una carrera de perfil difícil. Como dice Jaume, es la flecha boliviana.



Después llegó Jaume. ¡Qué progresión lleva! Cada vez está más fuerte, y en pocos meses ha pasado de 45’ a los 42’40” de hoy, siendo su mejor marca.

Y que decir de Carles. El año pasado hicimos 43’43”, y este año lo baja un minuto más. ¡Espectacular!


¿Y Sergi? Amigo, estás muy fuerte. Carles comenta que lo ha llevado genial, y que no paraba de ir hablando todo el rato. Sabes que tienes un sub 39 en tus pies. Solo te falta, cuidarte más y olvidarte de las excusas. Lo conseguirás en breve.

Ahora toca reflexionar. Creo que escucharé al cuerpo y le daré unas semanas (2 o 3) de relax. Saldré algún rato, pero a pasear, por desfogarme del trabajo y para pasármelo bien. Necesito liberar la cabeza y el cuerpo, para revolver. ¡Y lo haré más fuerte!

De momento esta semana, a buscar setas con mi hermano (Jordi) y mi padre. ¡Qué ganas tengo!

Y también aprovecharemos el tiempo para mover el tema de nuestra camiseta.

Ah! Revisando por la tarde los resultados, compruebo que hemos quedado en segunda posición por equipos. Sólo por detrás del Club de Atletisme de Sant Andreu de la Barca. ¡Es espectacular! Qué orgulloso estoy de este equipo, de estos amigos. Algún día la liaremos gorda, ¡jaja!

Y aún teniendo un mal día, he hecho mi quinta mejor marca. Siempre hay que buscar el punto positivo de las cosas.


Por último, nos perdimos un jamón. Pensábamos que no había sorteo final, y resulta que a Jaume le hubiera tocado un jamón. Ya podíamos haber tenido una nueva excusa de volver a juntarnos todos y celebrarlo, ¡que esto nos gusta!

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